Fernando Lugo: «Francisco I, fogonero del último tren»

En reflexiones enviadas  por el equipo de prensa del Frente Guasu el ex mandatario y ex obispo se refiere al nuevo papa como “fogonero del último tren.”  También dice que la iglesia vive hoy «un cambio cosmético». 

Las reflexiones de quien fuera clérigo de la Iglesia Católica hasta el 2008, se titulan: “Francisco I, fogonero del último tren.” En ellas dice Lugo: “Le atribuyen a San Francisco de Asís la frase ‘ya no necesito más: conozco a Cristo pobre y crucificado’, recordé esta frase al proclamarse al Cardenal Bergoglio como nuevo Papa por varios motivos.”

“El primero por escoger el nombre de Francisco, luego porque el nuevo Pontífice ha transitado los lugares donde habitan pobres y dolientes y en tercer lugar porque tengo la esperanza que las viejas ventanas abiertas durante el Concilio Vaticano II han insuflado un poco de su prometido aire nuevo.”

Continúa Lugo: “Hemos vivido la Iglesia por dentro y conocemos sus ritmos, me consta que esos añosos muros que rodean a sus hombres y mujeres escriben sus letras nuevas con la minuciosidad monacal. Por la misma razón, creemos percibir sus novedades con la misma instintiva claridad. Posiblemente la Iglesia no va a cambiar con el solo mandato del Papa Francisco, pero también creemos que este Obispo Porteño, hijo de inmigrantes, tiene sabiduría, fuerza y contexto histórico y geográfico para empezar una historia de renovación.”

“En que escenario sucede esto?” Reflexiona el ex obispo paraguayo.

“En uno que conmueve el potencial de liderazgo de una institución que por dos mil años fue guía de Occidente. Quizás uno de los riesgos más importantes que afronta la Iglesia es la posibilidad de perder terreno como voz que lidera el horizonte ético, la animación humanista y el equilibrio pacífico y justo de la humanidad, desde su enorme influencia pastoral y política.”

 “Por lo menos tres misiles han conmovido el navegar de esta inmensa barca en los tiempos nuevos, por citar, a) Sus grises y a veces oscuras finanzas y la creciente intolerancia de un moderno sistema financiero mundial a seguir interactuando en estas condiciones, b) la tensión ética que se vive a partir de las denuncias contra pastores por casos de abuso sexual, y c) la estructura paquidérmica, lenta, tan rebasada por la velocidad de los nuevos tiempos y tan diagnóstica del desdén de la Iglesia hacia clamores de Vaticano II y sus pastores que advertían sobre la necesidad de modernizarse o sufrir.”

 “La Iglesia Católica tuvo desde la segunda guerra mundial hasta hoy, serias dificultades para entender que el mundo empezó a cambiar en un mes lo que cambiaba en décadas, en los siglos anteriores.”

“Hoy ella vive un cambio cosmético (el papa con Twitter, las curias con internet, las prédicas en la Televisión) pero los síntomas de su quietud histórica se dejan ver con toda claridad en la ausencia de un debate sobre urgencias éticas como las vinculadas a las nuevas formas de sociedad, la biotecnología, y la lentitud para asumir que su propia historia esta enjugada en la tinta de dogmas que son difíciles de digerir y conjugar con la ciencia y la cultura de los tiempos actuales.”

“Nos alienta un consistente entusiasmo: la humildad, pero por sobre todo la prolijidad de las “finanzas Bergoglio”, reconocidas en su curia y por su entorno, inquietarán a la ingeniería y a los ingenieros de cierto ocultismo casi “shamánico” que ha presidido las finanzas vaticanas. El Papa Francisco puede cambiar esa historia y ello, per se, es una buena noticia.”

“América Latina, por otra parte, hoy recibe lo que sembró, y diríamos: sin pedirlo, desde la humildad, la misma del nuevo Papa. Esta iglesia tan propia, tan aterrizada de los Camara, Proaño, Bogarín, Romero, se enfrenta hoy al Papa Francisco con la sensación de sus propias contradicciones, aquellas que configuran la historia de una Iglesia Latinoamericana tan en blanco y negro, tan piadosa y lejana, tan solidaria y próxima, tan luchadora contra la opresión y por los derechos humanos, tan involucrada con el poder. El propio Papa nuevo, tan obispo, tan pastor, tan amigo, tan hermano, pero igualmente salpicado por cuestionamientos que condenan su actuación de proximidad con la dictadura militar argentina. Ese es el Papa Francisco, hijo de su iglesia, heredero de sus debilidades y hoy histórico administrador de sus fortalezas.”

Para finalizar estas reflexiones, Lugo: “Creemos en el Papa Francisco como punto de inflexión en la historia impostergable de renovación de la Iglesia Católica, el es el fogonero de un último tren que separa el pasado de su futuro, un solitario fogonero que sabe perfectamente que en esas manos de hombre simple, que recorría Buenos Aires en buses, que oficiaba misa de navidad en las prisiones, tiene un compromiso que es de vida o muerte: colocar a la vieja barca de Cristo en el único rumbo que lleva al futuro, su renovación. Podrá hacerlo? No lo sabemos, pero si sabemos que tiene suficiente fuerza e inspiración personal para comenzarlo.-“

Fernando Lugo fue clérigo de la Iglesia Católica hasta julio del 2008 cuando el Papa Benedicto XVI le otorgó una dispensa de sus votos reliogosos. Hoy es candidato a senador por el Frente Guasu.

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