“Fenómenos de este tipo atentan decididamente contra los mecanismos esenciales de la democracia”

Entrevista a Lucas Melfi sobre entrenamiento de la Fuerza de Tarea Conjunta con el instructor Zero.

Por Abel Irala

El 17 de noviembre se viralizó un video donde un personaje conocido como “Instructor Zero”, de nacionalidad italiana, entrenaba a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) que actúa en el norte del país. Parte de la polémica desatada por el video es que se publicitó un día después de un operativo comando de la FTC que culminó con la vida de cuatro jóvenes integrantes de la Agrupación Campesina Armada (ACA). Al ser consultado por los medios de comunicación sobre el entrenamiento que habían recibido soldados paraguayos por el experto extranjero, el ministro del Interior, Francisco de Vargas, aseguró estar en total desconocimiento de lo ocurrido[1].

Sin embargo, dos días después los medios de comunicación informaban que la propia FTC había invitado al “Instructor Zero” a realizar el entrenamiento, con una nota firmada por Erit Raúl Salinas, entonces comandante de la FTC, «Nos dirigimos a usted con el debido respeto a fin de hacerle llegar una cordial invitación para dictar un entrenamiento de tiro táctico avanzado, a llevarse a cabo en nuestras instalaciones (…) del 11 al 13 de noviembre del 2015»[2], decía parte de la nota enviada en fecha 02 de octubre.

El diario Última Hora, en fecha 20 de noviembre, publica las declaraciones del Gral. Luis Gonzaga Garcete comandante de las Fuerzas Militares, quien confirmó que el presidente de la República, Horacio Cartes, otorgó la autorización para el entrenamiento, “No hay ninguna contratación, este señor ofreció sus servicios para hacerse conocer, es profesional en esta materia y realizó una demostración gratuita…”, fueron algunas de sus expresiones. Al hablar sobre la modalidad de contrato con el extranjero, agregó: “Él es un tirador experto en disparos en armas, está considerado internacionalmente como uno de los mejores en su especialidad”, alagando a Zero[3].

Lucas Melfi es un politólogo argentino, docente universitario, con maestría en Defensa Nacional, dedica parte de su tiempo al estudio de las Corporaciones Militares Privadas y el nuevo orden mundial. En esta entrevista, analiza el hecho de que Paraguay recurra a instructores privados para entrenar a sus fuerzas armadas y las graves implicancias para la democracia en el marco de un determinado paradigma de defensa y seguridad.

  • AI: Has escuchado y enterado de la presencia de un experto internacional, que se hace llamar “Instructor Zero”. Los que estudiamos la temática y trabajamos por los derechos de las personas y en pos de la democracia estamos muy preocupados por lo ocurrido, ¿Cuál es tu impresión sobre esto, escuchaste algo sobre instructor Zero?

LM: Es un personaje público de internet, es un instructor italiano de tiro táctico, surgido de foros y canales de fanáticos de las armas de fuego. Es realmente llamativo el aval que le otorgan algunos medios de prensa paraguaya, los cuales dan por hecho toda una supuesta trayectoria que este personaje dice tener, cuya veracidad se pone en duda en varios de los mismos foros o sitios web de donde surgió. Aun en el caso de las contrataciones, deben hacerse bajo una serie de normas institucionales, que respeten la legalidad nacional e internacional y los mecanismos democráticos.

  • AI: Cuando hablamos de Mercenarios y Compañías Militares Privadas (CMP) estamos hablando de las mismas cosas? ¿Cuáles son sus diferencias o relaciones?

LM: No, para nada son lo mismo. Los mercenarios son individuos sin ninguna estructura previa, que ofrecen servicios de combate a cambio de un sueldo o pago otorgado por su contratista. Tienen un tipo de organización transitoria, en muchos casos constituida solo a los fines de llevar un determinado contrato, para luego disolverse. Es importante remarcar que cuando hablamos de mercenarios estamos hablando de individuos o a lo sumo pequeñas bandas.

En el caso de las CMP, como su nombre lo indica, no se trata de individuos, sino de una empresa privada capitalista, de tinte trasnacional. Claramente excede lo que es un conjunto de individuos –como pueden llegar a ser un grupo de militares retirados o expolicías que deciden juntarse para ofrecer sus servicios–, sino que comprende todo un engranaje empresarial y trasnacional que decide emplearlos para ofrecer una amplia gama de servicios diversificados. Su condición de actor privado corporativo, en un contexto global desregulado le otorga una movilidad única, sin las cargas administrativas y los requisitos republicanos e institucionales de las fuerzas armadas regulares. Sumado a esto, las CMP se encuentran en una difusa situación legal, puesto que habitan una zona gris entre lo que es un civil y un militar, lo cual en muchos casos les permite evadir las legislaciones internacionales y los castigos por crímenes de guerra.

  • AI: Que las Fuerzas Armadas de un país empiecen a ser asesoradas y entrenadas en distintos niveles por personas u organizaciones privadas de guerra, indica algo? ¿Es un síntoma que estaría indicando la tendencia militar y política de un gobierno?

LM: Por supuesto, es una tendencia que va en consonancia con los nuevos tipos de conflictos que se están desarrollando a nivel global, los cuales en una gran mayoría involucran violaciones a los Derechos Humanos, e incluso al Derecho Internacional Humanitario. Es destacable la preferencia de estos actores privados corporativos a embarcarse en diversos tipos de conflictos cuyo único factor en común es la presencia de recursos naturales en juego. En efecto, se ha corroborado en varios casos una asociación entre CMPs y conglomerados extractivos. Se trata de una tendencia que apunta a extraer la violencia del ámbito público al privado, cuya únicas reglas son las de la racionalidad instrumental del mercado, centrada en la eficiencia de los medios antes que la reflexión de los fines. En el ámbito público los Derechos Humanos ponen frenos y límites; en el privado, no.

  • AI: Paraguay es uno de los países del Cono Sur que mantiene importantes vínculos militares, políticos y económicos con Estados Unidos, esto no es nuevo, pero desde la asunción de Horacio Cartes al poder, se observa también la presencia de la Mossad por ejemplo. Se coloca a las Fuerzas Armadas en una situación distinta, yo diría hasta privilegiada, que modifica la relación FFAA-sociedad, y ahora nos enteramos de la existencia de asesores en áreas tácticas y de operaciones militares del campo privado, que ha ingresado al país sin ningún tipo de permiso por parte del Congreso paraguayo, aunque con la autorización del presidente de la república, según informan, los medios de comunicación; ¿esto tiene algún significado? ¿Qué significa para la institucionalidad de un país?

 

LM: Fenómenos de este tipo atentan decididamente contra los mecanismos esenciales de la democracia y la vida institucional de un país, son mecanismos que nos llevan a un estadio premoderno, dado que contradicen los principios básicos de civilidad y ciudadanía establecidos por los Estados al inicio de la modernidad en la paz de Westfalia allá por el siglo XVII. Los orígenes de la asesoría en ambos casos indican la preferencia por un paradigma bélico orientado en la lucha contra el terror que poco tiene que ver con la realidad de nuestra región. América Latina tiene el orgullo de haberse coronado como una zona de paz en los últimos años, con una frecuencia mínima de conflictos interestatales; esta clase de fenómenos decididamente fijan un rumbo contrario a lo pensado en instituciones como la Unasur, que abogan por un esquema de Defensa continental y consensuado, capaz de proteger los bienes comunes, las personas y los colectivos sociales.

5) AI: ¿Esta situación debería preocupar a la Unasur, por qué?

LM: Por supuesto, en la Unasur se busca realizar un diagnóstico y caracterización colectiva de la situación regional, a fin de llegar a una política de defensa suramericana, pensada desde y para nuestro continente, como un colectivo. Traer actores privados con una caracterización que no guarda relación alguna con lo que se debate en el Consejo de Defensa Sudamericano, con la historia y siquiera la lengua de nuestros pueblos pone en peligro esa unidad, la resquebraja y la hace incoherente. Los países no se piensan solos a sí mismos, sino en el contexto de la Patria Grande, que es la verdadera nación suramericana.

6) AI: ¿Qué deberían hacer las organizaciones de la sociedad civil? ¿Qué debería hacer el Congreso de la Nación para evitar que este tipo de situaciones se vuelvan a repetir?

LM: Exigir el cumplimiento en forma indivisible e irrestricta de los DDHH, se necesita visibilizar la situación y concientizar a la población que mediante esta nueva clase de instrumentos económico-militares corren peligro sus garantías más básicas. El Congreso puede volver a traer el tema a la luz pública, legislando acorde al paradigma universal de los DDHH a fin de terminar con esta clase de fenómenos.

 

AI: Abel Irala

LM: Lucas Melfi

[1]     Ver noticia en: http://nanduti.com.py/2015/11/17/instructor-zero-experto-tirador-o-fenomeno-de-internet/

[2]     Ver en: http://www.ultimahora.com/ftc-invito-al-instructor-zero-entrenar-militares-n947138.html

[3]     En este link se puede leer la nota enviada al instructor zero por parte de la FTC http://nanduti.com.py/2015/11/20/el-entrenamiento-del-instructor-zero-a-las-ftc-fue-autorizado-por-cartes/

 

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