Felicitaciones a los campeones de fútbol del 2011

Tiempo de consagraciones en el planeta futbolístico.

Olimpia se clasificó campeón del fútbol paraguayo al ganar el torneo “Clausura”. Felicitaciones a todas y todos los olimpistas. Felicitaciones a mi hermana y a mi hermano, a mis primos y sobrinos, a mi yerno y a ese montón de amigas y amigos que son “franjeados”.

Pero debemos recordar que Nacional es el otro campeón paraguayo 2011 pues accedió al cetro al conquistar el título del torno “Apertura”, en la primera mitad de este año. Felicitaciones, pues, también a los nacionalófilos, a las y los hinchas de la vieja Academia del fútbol paraguayo, a esa pequeña pero sufrida hinchada tricolor, de la que, orgullosamente, formo parte.

Lamentablemente, el fútbol hoy ya no es un deporte. O al menos, tiene más de negocio que de deporte. Los clubes ya no son clubes, son sociedades anónimas que tienen “gerentes”. Sus dueños ya no son los socios, son inversores que invierten dinero para sacar mucho dinero.

Los partidos de fútbol llegan a ser aburridos, porque hay que cuidar el resultado. “El fútbol es resultado y las victorias no tienen sustitutos”, dicen hasta el hartazgo los periodistas y nos convencen que “negocios son negocios”. Y el futbol es un negocio y de los grandes. Ya no es “que gane el mejor”. Ya no hay mejores, hay resultados.

Y los hinchas ya no son hinchas. Son “barrabravas”, fanáticos que como tales, hacen barbaridades dentro y fuera de las canchas.

Sin embargo, ayer, domingo, pude ser testigo de una de las exhibiciones de fútbol más bellas que he podido ver en mi vida. Por eso también quiero felicitar a mis amigas y amigos catalanes y no catalanes, hinchas del Fútbol Club Barcelona, que ayer se consagró campeón mundial de clubes.

El Barça dio una cátedra de fútbol, brindó una exhibición de fútbol-ballet nunca antes vista. Fue una exposición sencillamente maravillosa, majestuosa, increíble. La prensa deportiva habla del mejor equipo de todos los tiempos. No se si será así, pero sí estoy seguro que hizo revivir las esperanzas en el futbol-deporte, en el fútbol-arte, en el fútbol-belleza.

El considerado mejor jugador del Brasil en este momento, Neymar, del Santos –el mejor equipo de Sudamérica-, dijo que los del Barça les enseñaron a jugar fútbol. El Santos no existió, no pudo hilvanar una sola jugada que pudiera considerarse de riesgo para el arco del Barça.

El domingo les pasaron por encima y les derrotaron 4-0, pero el resultado es lo de menos.

Lo importante es que el fútbol todavía existe.

¡Gracias, Barça!

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