Fela Anikulapo Kuti: el presidente negro de la música

Fue inventor de un estilo musical que mezclaba jazz, funk y ritmos nigerianos. Pero a la vez su música fue el arma con la cual le hizo frente a la opresión. Era mucho más picho que Lugo.  Se llamó Fela Kuti,  el padre del Afrobeat. Anularon su candidatura  a la presidencia de su país. Fue preso, sufrió torturas y persecuciones. Nunca tocaba un tema dos veces. Fela Anikulapo Kuti es el padre del Afrobeat , ritmo contagiante que hizo furor desde su aparición  y que sirvió para que este músico regale al mundo un testimonio de su genialidad sin igual.

Entre el vendabal de porquerías que hoy en día nos presenta la industria musical, uno debe acudir a diversos métodos para encontrar algo que salga de lo que el mercado nos impone. Poco queda de la originalidad de los buenos tiempos que de manera forzada vuelven a través de jugosos y millonarios contratos, donde una marca se convierte en el dios al cual hay que agradecer. Por ello queda recurrir a la sugerencia de un amigo o la red, que si uno busca puede realizar interesantes descubrimientos como el mozalbete que describiremos en esta nota.

Koola Lobitos y las Panteras Negras

Fela (“de quien emana la grandeza”) Anikulapo (“el que lleva la muerte en sus párpados”) Kuti (“el que no puede morir por la mano del hombre”) nació en Nigeria en 1938. Era hijo y nieto de pastores protestantes. Su padre era maestro, sindicalista y un notorio líder nacionalista. Su madre era profesora y líder sindical. De joven, fue enviado a estudiar medicina. Pero lo suyo no eran los guantes y el bisturí sino la música.

Se casó con una belleza nigeriana llamada Remi (con quien tuvo tres hijos), y formó su primera banda, los Koola Lobitos. Ellos hacían una estupenda mezcla de jazz y highlife.  Fela experimenta este intenso ritmo híbrido ya conocido como Afro-beat, y, aprovecha la oportunidad, para hacer una dura crítica a las creaciones e interpretaciones africanas las cuales, el sentía, se habían convertido en una expresión de espaldas a las raíces musicales del África con el fin de emular las actuales tendencias de la música pop Norteamericana.

En el 68 viaja a Estados Unidos con su banda y se establece en Los Angeles. Buscaba conocer nuevos acentos, nuevas cadencias… Una vez allí, sorprende con un nuevo ritmo que promocionó en un tour de 10 meses de duración. Ese año Fela

descubre el movimiento del Poder Negro, el partido de las Panteras y  Malcolm X y otros defensores del Nacionalismo Negro y el Africanismo.

Este descubrimiento le lleva realizar algunos cambios en su vida. Cambia el nombre de la banda por el de Nigeria 70. También se da cuenta que su música, podía convertirse en una fuerza política mucho más explicita y crítica de lo que ya era, sumándole ahora la lucha contra la opresión de miles de hombres y mujeres atropellados y perseguidos alrededor del mundo. Este cambio de pensamiento molestó a muchos e hizo que él y su grupo sean deportados de los EE.UU con la acusación de “trabajar sin permiso”.

La  banda incluía el tradicional estilo que compone muchos cantantes y bailarines, numerosos saxofonistas, trompetistas, bateristas, percusionistas y guitarristas, que mezclaban ritmos africanos y de jazz, con letras de protesta fuertemente politizadas. Todas sus grabaciones condensaban pocos temas que, con frecuencia, tenían una duración entre 10 y más de 30 minutos cada uno. Cuando la Motown, sello discográfico estadounidense, quiso contratar sus servicios, se negó a considerar la idea de recortar su música. Rechazó firmar el contrato (le pagaban un adelanto de un millón de dólares), tras consultar con un hechicero. En vivo podría durar incluso más, donde actuaban hasta unas 40 personas sobre el escenario. El mismo Fela Kuti era un multiinstrumentista que ejecutaba hasta diez tipos de instrumentos.

Esta forma de tocar, la improvisación y la irreverencia con que se presentaba, producían lo que justamente él buscaba: la creación de una barrera que interfiriera en la aceptación comercial de su música, principalmente dentro de los Estados Unidos.  Uno de sus lemas era de que el artista no debía repetirse sino crear constantemente. Por eso Fela nunca grabó un tema dos veces.

Además de ser un destacado músico, tenía un carácter bastante especial. O sea, ijargel voi el amigo.  En 1972 Paul McCartney quiso escucharlos en vivo porque los consideraba «la mejor banda en directo del mundo»), pero Fela se presentó en el estudio de Lagos donde grababa para recriminarle que quisiera robarle su música.  O sea, oñemose jaguaicha.

República de Kalakuta

Al regresar a Nigeria, en 1969, Fela fundó un compuesto comunal que hacía de estudio de grabación y ensayo en Lagos, al que llamó República de Kalakuta. En ese tiempo vuelve a cambiar el nombre de su banda a África 70  y también su segundo nombre «Ransome» que, según había dicho, fue el nombre de un esclavo luchador, tomando el nombre de Anikulapo.

Los Africa 70 tuvieron su base más grande de seguidores entre los pobres de Nigeria. Su música abordaba importantes cuestiones relacionadas con los hombres y mujeres nigerianos que sufrían regularmente los embistes de un gobierno militar que se beneficiaba de la explotación política, el fachismo y la privación. En esos años Kuti decidió comenzar a cantar en inglés para que la nación africana -en donde se hablan multitud de idiomas-, pudiese comprender su mensaje visionario-político. Esto lo llevo a padecer múltiples persecuciones oficiales a causa de sus pensamientos políticos.

En 1974 la policía intentó involucrarlo en un asunto de drogas preparando una redada donde le encontrarían  marihuana en su vivienda. Aquella vez se libró de la cárcel gracias a que otro detenido, que no se drogaba, le prestó mierda limpia para pasar el control de heces. De aquello salió una buena historia que el propio Kuti solía contar y la canción, Expensive shit (Mierda Cara).

En 1977 la banda lanza uno de sus discos más exitosos «Zombie», que contenía un ataque directo a los soldados nigerianos. El término Zombie se refería metafóricamente a los singulares métodos del ejército. En represalia a este disco, el gobierno envió 1000 soldados que atacaron  la República de Kalakuta. Hubo violaciones, palizas, muertos y heridos. Fela sufrió una fractura de cráneo, así como de otros huesos del cuerpo. Su madre, de 82 años de edad, fue arrojada desde una ventana del segundo piso, lo que le dejó graves lesiones que más tarde le ocasionaron la muerte.

Los soldados incendiaron todo el recinto e impidieron que los bomberos accedieran al área. El estudio de grabación de Fela, todas las cintas originales y los instrumentos musicales fueron destruidos. Después de esta terrible circunstancia, el artista vive brevemente en el exilio, en Ghana y regresa a Nigeria a finales de 1978. Ese año, como conmemoración del ataque a Kalakuta Fela se casa…con 27 mujeres.

El presidente que no fue

Poco después de aquellos inolvidables conciertos formó su propio partido político, al cual llamó RP – «Movimiento del pueblo», y en 1979, se postula para presidente en las primeras elecciones democráticas de Nigeria en más de una década, pero su candidatura fue rechazada. Entre 1980 y 1983, Nigeria se encontraba bajo un régimen de gobierno civil, en un período relativamente pacífico el cual le brinda a Fela la oportunidad de grabar, crear y realizar giras sin parar por todo su país. Es por esos tiempos que vuelve a re-bautizar su banda y la llama ahora Egypt 80.

En 1983 se postula nuevamente para presidente pero los militares retoman el poder y otra vez comienza a sufrir de persecuciones policiales. Esta vez fue encarcelado bajo el cargo de contrabando de moneda y fue condenado a 5 años de prisión. Tras 20 meses de encarcelamiento fue liberado cuando cambió el gobierno, apoyado por las gestiones de Amnistía Internacional en 1985. Luego en 1986, Fela se divorció de 20 de sus esposas y, ese mismo año, actuó en el estadio de los «Gigantes de Nueva Jersey» en el marco de los conciertos de Amnistía Internacional compartiendo el escenario con Bono, Carlos Santana y The Neville Brothers. Después, en 1989, lanzó el disco «Bestias sin nación» en el que atacó duramente a Margaret Tatcher, Ronald Reagan y al gobierno militar de Nigeria.

En la década del 90 su actividad fue inusualmente tranquila, lo que puede haber tenido algo que ver con lo mal que se comenzó a sentir por esa época. Su creación empezó mermar y dejó de lanzar discos. Una ola de rumores sobre su posible enfermedad y su negación a ser tratado inundó a los medios nigerianos. Aunque muy poca música nueva apareció, sí lo hizo una gran serie de re-ediciones que no se había visto jamás. La sede de Stern en Londres, volvió a publicar algunos de sus registros (incluida la «sesión de Los Angeles 69), muchas otras casas de Estados Unidos, como la Universal, de Europa y de Africa tambien lo hicieron, y las obras de este notable músico volvieron a llenar miles de cajas de CD.

El 2 de agosto de 1997 fue anunciada su muerte en Lagos, Nigeria. Tiempo más tarde, se difundió que había muerto de un ataque al corazón causado por su infección con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana VIH, aunque sus seguidores todavía declaman que murió por los reiterados ataques que sufrió por parte del gobierno de Nigeria a lo largo de 20 años de activismo político en pos de una África socialista y libre.

De vuelta a Nigeria, los Koola Lobitos se transformaron en los Afrika 70. Sus actuaciones en The Shrine, el club que Fela abrió en Lagos, la capital de Nigeria, captaron la atención de toda la juventud de un país dominado por los militares. Sus excesos verbales y musicales le costaban caro a Fela: arrestos, condenas, palizas. Pero cada entrada y salida de la cárcel no hacía sino aumentar su prestigio… y su rabia. Fue entonces cuando, en otra vuelta de tuerca radical, cambió su segundo nombre, el anglófono Ransome, por el más africano de Anikulapo y fundó la República de Kalakuta, un Estado “independiente” dentro de la ciudad de Lagos que quería ser el ejemplo de una sociedad alternativa. Su estrella crecía y crecía bajo la estrecha vigilancia de los regímenes militares nigerianos.

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