Favero and Co.

Opinión: “¿Cuál fue la primera promesa electoral del actual presidente, la que más movilizo a la gente y más votos le dio?”

Tranquilo Favero, conocido como el rey de la soja.

Con las ESTANCIAS DE LA PATRIA, el Estado tenía pleno control de la producción ganadera y el pueblo paraguayo, en su conjunto, se beneficiaba con ese gran rubro productivo del país.

Ahora (desde hace varias generaciones), con la oligarquía controlando todos les sectores de la economía y enriqueciéndose de todo lo que produce ganancias, riqueza, plata, ¿quién podrá constatar lo que sucede en el interior de las estancias, los sojales, las grandes empresas privadas?

Y más aún con un ejecutivo débil y py’amirî, no se puede. Y si se quiere, no se nota. Sólo recuperando soberanía, el Paraguay de manos de la oligarquía, se podrán erradicar los males y las plagas que tanto daño hacen desde la política, la economía, desde “nuestra profunda tierra”, como decía el gran poeta patriota Elvio Romero.

Pero para ello debería tomar las riendas del país alguien de la  madera de José Gaspar Rodríguez de Francia (y aunque todos conocemos muchos compatriotas de valía, sortear todas las vallas en este sistema impuesto, ya es harina de otro costal).

Allí veremos que el único soberano es el pueblo paraguayo y no los embajadores yankis de turno, con sus muy diligentes agentes locales como los Federico, los Rafael Filizzola and Co., la gran mayoría de los ñembo parlamentarios, los que se autocalifican de “políticos de la oposición”, ni los –esos sí verdaderos– oligarcas codiciosos e insaciables… Todos juntos forman un mismo hato.

Y así como tenemos la Radio Nacional bien diferente a la radio oficial stronista (todo lo que no toca sus intereses directamente, está permitido), tenemos un país completamente empantanado en la incapacidad del ejecutivo de tomar como norte de su accionar los intereses de la inmensa mayoría de la población paraguaya.

Sí, sabemos que decirlo es fácil, como suelen señalar, pero la gente espera algún signo de que se quiere, de que se tiene una mínima voluntad de hacerlo.

¿Cuál fue la primera promesa electoral del actual presidente, la que más movilizo a la gente y más votos le dio? La de la reforma agraria integral. Entonces, que al menos la comience, que dé un desalambre inicial, ahora mismo, antes de que se le acabe el tiempo.
¿Y cuál puede ser un inicio algo más que simbólico? La recuperación y la distribución de las inmensas extensiones de las tierras de Favero, de esa franja de territorio paraguayo ocupada, usurpada por el personajete que se burla de millones de paraguayos acaparando sus fuentes de producción y condenándolos a la miseria, el hambre, la marginalidad, a una vida de parias en su propio país. Es el ejemplo caricatural del desenfreno individual sin freno legal.

Ahí, el que chille es el que se quemará políticamente para el resto de la cosecha. Y como no faltarán ya sabemos bien quiénes, será una forma de ponerlos en evidencia (si restasen incrédulos), pues quedarán al desnudo aun con sus caros atuendos, sin sus aires de corderitos a pesar de sus cirugías plásticas, con la mismísima cara que realmente tienen, la de cínicos vendepatrias que se burlan de la desgracia ajena.

Sus argumentos falaces, sus promesas huecas se les caerán sobre la cabeza por su propio peso. Y quedaràn como palo de gallinero…

Cuando llegue ese día, ¡cómo me voy a reír de los que tanto ya nos hicieron llorar!

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