Estudiantes califican al Cones de ser una institución en crisis

El Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) evidencia cada vez más su descrédito y debilidad con la renuncia de su segundo interventor en menos de dos semanas. A pesar de ello, el órgano se mantiene en su objetivo de intervenir la Universidad Nacional de Asunción (UNA) e incluso pretende imponer condicionamientos a los estudiantes poniendo un plazo de 10 días para presentar un plan de «medidas y acciones».

En comunicación con el programa Acción Radio del CEPAG, trasmitido por radio Fe y Alegría 1300 AM, el dirigente estudiantil Arturo Cano, de la Facultad Politécnica, ratificó que se mantienen en el rechazo a la intervención y a los condicionamientos para levantar el paro de una institución en crisis, según calificó al Cones. Explicó que el principal reclamo sigue siendo avanzar hacia estatutos verdaderamente democráticos y que garanticen un gobierno universitario renovado y limpio.

En la jornada los estudiantes emitieron un pronunciamiento en que rechazan el llamado para elección de autoridades marcado para este jueves por el rector interino Ricardo Meyer, algo que consideran va en contra de los plazos establecidos y que no brinda las garantías para «hacer elecciones en forma, poder discutir perfiles, debatir propuestas, tener padrones saneados, conformar un tribunal electoral; condiciones mínimas para que una verdadera y profunda transformación se dé a través de otras prácticas políticas no viciadas».

Señalan además que ni el Consejo Superior de la UNA ni el Cones tienen un plan para llevar a cabo el saneamiento y no saben en qué consiste la intervención.

«El Cones, cuyo único respaldo a su favor fue un comunicado de la Asociación Nacional Republicana (ANR) exigiendo la intervención, no puede demostrar estabilidad institucional; han renunciado dos interventores en menos de dos semanas, además de respaldarse en una ley muy ambigua y cuestionada. Discursea que quiere dialogar pero a condición de frenar un proceso de cambio que ya ha iniciado, por el que venimos trabajando. Nos quieren imponer el silencio conciliador, como forma de ‘normalizar’ la universidad», expresa otro pasaje del comunicado.

A esto contraponen que los estudiantes, a través de los paros y la profundización de la lucha en cada facultad e instituto, están discutiendo los estatutos, resguardando los documentos y manifestando el repudio a las autoridades -de la línea del renunciante rector Froilán Peralta- violentas y corruptas. Entre estos citan a los decanos de Filosofía, María Angélica González; de Ciencias Agrarias, Lorenzo Meza, y de Ingeniería, María Teresa Pino.

«Queremos construir una nueva normalidad. No más la normalidad del silencio, no más la normalidad del miedo, no más la normalidad de la violencia y los sumarios», enfatiza el documento.

Foto: Cigarrapy

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