Están buscando a Ana Frank

Mensaje de la Editorial Yerba Mate.

Dibujo de Selmo Martínez

Están buscando a Ana Frank están pidiendo documentos en la calle están tomando fotos, señalando y dando listas; están delatando y disparando a la gente, están sobrevolando con helicópteros y asesinando opositores. Están exterminando pueblos y población campesina, están montando falsa guerrilla y marchando a la guerra.

Hay francotiradores y torturadores, hay policías secuestradores y fiscales encubridores, cobrando rescate apresando  a Ana Frank por el secuestro y la masacre. Hay tanques y aviones de Vietnam, hay niños monstruosos y niños que duermen con los ojos abiertos. Hay un régimen de ocupación e inseguridad total, hay cuerpos en las cargas de soja y carne.

Tienen falsos títulos de tierra, tienen la tierra porque mataron a todos y la ocuparon. Tienen la tierra porque violaron y aniquilaron al pueblo aché. Tienen bancos y estudios jurídicos. Templos cristianos, centros de compras y asociación de padres. Los padres llevan una cinta blanca, llevan las nenas al ballet clásico. Tienen una horrible cabeza de TV, tienen trata y tortura por TV. Tienen el oro y el pasaporte de los nazis, el oro de los narcos y la dictadura. Traficantes de armas y cocaína. Traficantes de efedrina, fútbol, ecología y teletón. Traficantes de la peste del fin del mundo y del fósforo en el aire de Hiroshima, ratas transmisoras de jardines sin hormigas ni flores silvestres.

Están buscando a Ana Frank ya tajearon una svástica a Soledad Barrett ya tomaron a Sindulfo Agüero y a los del caso Cubas, ya tomaron y desaparecieron a Agustín Goiburú, a Héctor Castagnetto y Martín Rolón; ya masacraron en la Plaza, en Caaguazú y en Curuguaty. Ellos masacran ellos procesan, ellos secuestran ellos condenan. Están buscando a Ana Frank están asaltando y entrando en las casas ya asaltaron el Colegio Cristo Rey, ya asesinaron a Orlando Letelier, a Jorge Solaeche del Banco Central.

Carnearon y ejecutaron a Joelito Filártiga le metieron un alambre con corriente en el órgano, les abrieron la boca con un machete les partieron de parte a parte y les dijeron ahora van a hablar. Secuestraron, torturaron y tiraron a tus amigos y compañeros.

Anoche golpearon y asesinaron al estudiante de derecho Rodolfo González. Toda  la noche desangraron a los criaditos en la cervecera. Entran a golpes, entran y saquean las casas. Secuestran, violan y matan vecinos y familias enteras;  hombres, mujeres, niños y ancianos; perros y gallinas. Bombardean y envenenan todas las huertas, abejas, fuentes y plantas medicinales. Asesinaron a Silvino Talavera, asesinaron a Marta Landi y Sixto Pérez; a Sebastián Larrosa y Mario Schaerer, ahogaron en vómitos y excrementos a Carmen Soler.

Ahí está la banda del parlamento buscando a Ana Frank, ahí están los narcos y devotos de María, los secuestradores que atacan y persiguen a los defensores de Derechos Humanos.

Son los mismos: los violadores, los terroristas de los transgénicos  y del marzo paraguayo, los terroristas de la Pascua Dolorosa y el Plan Cóndor. Terroristas de Curuguaty y el golpe de estado. Mirá la banda de civil: mirá los gerentes, contratistas y operadores inmobiliarios.Socios anunciantes, golpistas, sicarios, doctores, canalla docente y profesional.

Mirá el porno paraguayo, mirá el olor de la prensa nazi de Paraguay buscando a Ana Frank mirá la radio y la TV, mirá el  diario que les dio la dictadura como les dio la tierra. Abrí bien los ojos: los reporteros plantando pruebas en la casa de Ana Frank. Abrí los ojos el diario de la dictadura con su editorial a favor de la tortura, abrí los ojos el diario de la mafia en campaña de odio contra los indígenas, operando un atentado terrorista en la tragedia del supermercado. Mirá los negocios, mirá los que dieron el golpe, mirá la fresca mierda de la dictadura.

Hay maniobras de motores sin chapa. Amanecen fosas y perímetros, extraños metanos y frecuencias, cuajos repulsivos. Hay fiscales sueltos. Hay una guardería, un olor insoportable en una casa de la calle Gómez casi Colón. Amanecen medusas electrónicas, tripas con terminaciones nerviosas. Hay abusos duelos en tu cuerpo que no sabés ni podés imaginar. Hay un régimen de servidumbre a punta de un estado de sitio privado. Hay una orden. Un plan.

Porque los diarios nazis no decían ni dicen la verdad por favor llevá y guardá el diario de Ana Frank,  por favor mirá con atención, escuchá y recordá. Vos podés salvar la vuelta de las aves migratorias en primavera. Vos podés hacer justicia a los presos políticos de Curuguaty y encontrar los bebés paraguayos robados a los padres desaparecidos. Seguí y encontrá todas las cuentas criminales, rastreá los bienes de la mafia y la dictadura. Sos joven, algún día tu parte será decisiva para procesar a todos los torturadores, confiscar las tierras, empresas e inmuebles apropiados por el régimen mafioso. No pares, así pasen más décadas no pares hasta encontrar al que delató a Ana Frank.

Llegará el día en que tu memoria y testimonio servirá para condenar a los violadores sojeros y a los que decretaron los transgénicos. Hay un mercenario, un violador en tu facultad, hay una propiedad en tu calle. Que nada ni nadie se pierda ni quede impune. Que no se pierda uno solo de los hermanos López, que no se pierdan las semillas nativas. Que no quede impune la colonia nazi. Que no queden impunes los oficiales, gerentes e informantes, los jueces de narcos y dictadura.

Que no quede impune el gobierno de facto, ni uno solo de sus voceros y firmantes, ni uno solo de los represores y terroristas de Curuguaty. Nunca olvides sus rostros, nunca olvides sus nombres. Por favor jamás olvides, por favor hacé memoria y escribí. Tenés que saber y contar todo, tenés que guardar y escribir. Nadie sabe de nosotros esta noche, ni una película sobre nosotros. Vos que sos joven y te perdió la música, vos que soñás con el hidrógeno que enciende las nebulosas tenés que escribir y declarar, salvá el diario de Ana Frank.

 

Para contactos: silvia@editorialyerbamate.com

 

 

Paz y Justicia en el Año Nuevo

E d i t o r i a l   Y e r b a  M a t e

Nuestros cuerpos, nuestras vidas

Asunción, diciembre de 2012

 

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