Escracharon al pub «Britania» por discriminar a gays, lesbianas y bisexuales

Más de un centenar de manifestantes repudiaron, el sábado pasado, la intolerancia del propietario del conocido pub asunceno «Britania”. Expulsa de su local a parejas homosexuales o lesbianas que se besan o se toman de la mano. ”En esas ventanas hay muchas lesbianas, en esos balcones hay muchos maricones», gritaban.

 

Manifestación frente al Britania, el viernes pasado. Fuente: organizadoras del Encuentro Feminista

Alfonso Adam es un alemán que vive en Paraguay hace décadas. Adam es dueño de uno de los bares más tradicionales de los asuncenos: el «Britania Pub», un lugar que mantiene muy buena clientela hace casi veinte años. Alfonso es una persona apreciada por los habitués del pup. Es, por demás, amable con los clientes. Pero hay algo en lo que Alfonso no puede ser afable con la gente que acude a su bar: no puede ver a personas homosexuales  y lesbianas, y ni qué decir a los transgéneros, demostrándose afecto físico.

A lo largo de los años que tiene abierta sus puertas, del pup de Alfonso han sido expulsadas  decenas de perosnas no heterosexuales. Y es el mismo Alfonso el que, personalmente, ordena las expulsiones, con sus tonos marciales.

Este historial de intolerancia fue repudiado, el pasado sábado 3 de noviembre, cuando más de un centenar (alrededor de 150) de los y las participantes del Encuentro Feminista LesBiTransInter «Venir Al Sur», que se realizó del 2 al 4 de noviembre pasados en Asunción, se manifestaron ruidosamente frente al pup Britania, para sorpresa de sus clientes, que en ese momento degustaban sus ricos platos y sus frías cervezas.

Los manifestantes, alrededor de la media noche de aquel sábado, se entregaron a las contagiosas batucadas y a los duros cánticos de repudio contra Alfonso y su bar por discriminar a los gay, lesbianas y transgéneros. Y como muestra de reafirmación de sus opciones sexuales, los que dirigían la protesta invitaron, en un momento dado, a los participantes a practicar “el beso diverso”, y se produjo un trenzado beso colectivo de lenguas y labios ante la irritida mirada de Alfonso, parapetado detrás del portón de su pup. Cánticos como ”…En esas ventanas hay muchas lesbianas… en esos balcones hay muchos maricones…”, gritaban a voz en cuello los manifestantes.

“En Asunción se decidió realizarlo frente al Britania Bar, ya que es un lugar donde se discrimina a parejas de gays y lesbianas. En cuanto se «detecta» una pareja, se le pide que se retire y «se le castiga» prohibiéndole la entrada por un tiempo, transcurrido el cual y cumplido el castigo, la persona puede volver a entrar «si se comporta». Son conocidos varios casos de este tipo, y lo peor de todo, es que muchas veces la gente vuelve o que muchas personas van al lugar sabiendo que es un lugar donde se discrimina”, dice una gacetilla informativa que las organizadoras del Encuentro Feminsita hicieron llegar ayer a E’a.

 

 

 

 

 

 

 

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