ENTREVISTA: Brasil necesita un «cierre total» de 15 días para frenar COVID-19 y que la curva baje, afirma experta

RIO DE JANEIRO, 18 jun (Xinhua) — Brasil necesita aplicar un «lockdown (cierre total) fuerte» durante 15 días para que la curva de transmisión de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) empiece a tener un descenso continuo, consideró hoy la epidemióloga Jackeline Pinto, profesora de la Universidad Federal Fluminense (UFF).

Para Pinto, experta en Salud Pública y Políticas de Salud, en lugar de la flexibilización que se está decretando en la mayoría de los estados del país, lo necesario sería un cierre total durante dos semanas para que la curva de transmisión del virus tenga un claro descenso.

«Si se aplicara un ‘lockdown’ fuerte, tal y como ya hicieron varios países, Brasil se situaría al mismo nivel que otros países que tuvieron una fuerte incidencia de la COVID-19, como Italia, España o hasta Estados Unidos, donde las cifras van a la baja cada día desde hace semanas», explicó Pinto en entrevista con Xinhua.

La especialista resaltó que los altos números que tiene Brasil es por el hecho de ser un país continental donde la población se concentra principalmente en los núcleos urbanos.

«Brasil es el segundo país con más muertes y el segundo con más casos. También debe ser el segundo país con más personas recuperadas, porque la intensidad del virus no es tan diferente entre países. Lo que es diferente es la capacidad de transmisión del virus o el porcentaje de población afectada. Brasil es muy grande, así como Estados Unidos», comentó.

Para Pinto, hay que analizar bien los números absolutos de la COVID-19 en Brasil.

«Las cifras siempre nos traen una información que tiene que ser bien comprendida. Cuando relativizamos el tamaño de la población, el resultado de Brasil, por ejemplo, es peor que el de países vecinos como Argentina o Paraguay, que tienen muchos más recuperados. No en números absolutos, lógicamente, porque Brasil tiene muchas más personas, pero sí en el porcentaje», dijo.

La epidemióloga puso como ejemplo países como Nueva Zelanda, Japón o la República de Corea, que se recuperaron mejor que Brasil, aunque también citó el caso de «Suecia, que está peor que nosotros. Por lo tanto, Brasil está en un grupo intermedio que, lamentablemente, por la aceleración en el aumento de casos y muertes, está yendo rápidamente hacia el frente, y es lo que necesitamos desacelerar».

Desde la semana pasada, varios estados brasileños, así como los dos principales epicentros de la COVID-19 en el país, las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro, anunciaron la flexibilización del aislamiento social, lo que hace temer un posible aumento de casos en los próximos días.

«Flexibilizar ahora es tener que volver al aislamiento dentro de unos días. No hemos alcanzado el pico, apenas se está estabilizando la curva. Más personas en la calle, más personas en los transportes, más personas circulando, significará un aumento de contagios en unos días, como ya ha sucedido en las ciudades que aflojaron el aislamiento», subrayó Pinto.

Brasil se acerca al millón de casos de la COVID-19 y a los 50.000 fallecidos, siendo el segundo país del mundo con más registros y muertes por la enfermedad.

Según el último boletín divulgado por el gobierno, al menos 47.748 personas murieron en el país víctimas de la enfermedad, mientras que el total de casos registrados se elevó a 978.142.

Comentarios