Entretelones y sorpresas en la anticipada pugna palaciega

Lo que no se dice y el nuevo escenario político dejado por la destitución de Alegre y Filizzola.

La destituciones de Efraín Alegre y Rafael Filizzola abren un nuevo escenario político en la pugna por el Palacio de López. Foto: Globevisions

Sigiloso, en un ambiente palaciego que recuerda más las sutiles intrigas vaticanas que las ruidosas conspiraciones criollas, Lugo puso en la calle a Rafael Filizzola y Efraín Alegre, dos de sus ministros más pintados, mimados por los grandes medios y por sectores económicos de no poca influencia.
Tanto fue el sigilo del ex obispo que los propios afectados se merendaron, el viernes a la tarde en Palacio, sus decretos de destitución, cuando el jefe de Estado, amablemente,  les comunicó la mala nueva.

Alegre y Filizzola, candidatos mediáticos
El hecho es una anticipada disputa por el sillón presidencial que estará en juego en el 2013. Así revela el alegato para las destituciones de Fernando Lugo, quien en su discurso durante los nombramientos de los nuevos ministros recordó que es legítimo abordar proyectos electorales, pero en sus espacios naturales: los partidos y movimientos políticos, no en las instituciones públicas.  Es el mismo argumento del que se agarró Blas Llano, oponente de Alegre en las internas presidenciales liberales,  al señalar que “es incompatible ser precandidato presidencial y ministro a la vez”. Son las mismas razones de Sixto Pereira, referente del Frente Guazu, quien dijo que “La gente que está en campaña electoral, sean secretarios o ministros, deben dar un paso al costado”.
Pero hay aspectos de esa misma causa real declarada formalmente que los actores no dicen. Lo indecible, que revela mejor la situación que lo permitido en el discurso. En este silencio político esta la inmediata reacción de los sectores empresariales, aglutinados en la Feprinco, que condenaron la destitución de dos ministros trabajadores y eficientes, pero omitieron que ambos son vistos como los mejores candidatos presidenciales para los intereses de los sectores dominantes del país.  Dentro de lo que no se dice está Lugo, quien señaló formalmente  haberlos destituido porque estaban haciendo campaña proselitista desde sus cargos ministeriales, pero ocultó que ambos podrían ser sus eventuales oponentes, en el caso que corra la posibilidad de la enmienda constitucional para su reelección. Es también ese silencio escondido detrás del ruido mediático que destaca que Lugo destituyó a sus colaboradores porque ambos se oponen a sus pretensiones reeleccionistas; en ese silencio se escucha un susurro casi inaudible que dice que Alegre y Filizzola son los candidatos presidenciales de los propietarios de los grandes medios y de muchos periodistas formadores de opinión. Es también el juego oculto de los ex ministros de responder, con ciertos eufemismos, que fueron sacados de sus puestos por oponerse a la reelección de Lugo, pero de no reconocer formalmente que están en una agitada campaña presidencial desde hace más de un año.

Política: El reino de la mentira y la apariencia

Rafael Filizzola era cuestionado por grupos sociales por su política represiva y de criminalización de las organizaciones sociales en el Ministerio del Interior, con obvias intenciones de ganar el respaldo de la derecha; Alegre por su parte sufrió el enfrentamiento de muchos trabajadores y de la izquierda por su política de privatizaciones en el MOPC. Ambos sin embargo, son señalados por los medios empresariales como "los dos mejores ministros". Foto: Amambaynoticias.

El hecho político también impacta en todas las piezas del tablero de la alianza gubernamental. Impacta en las internas liberales. Blas Llano, principal adversario de Efraín Alegre, tendrá quizás de ahora en más una correlación de fuerzas más equilibrada con su contrincante de cara a las presidenciales, al dejar éste un ministerio con muchos recursos económicos que facilita la prebenda electoral y la exposición mediática. Repercute en la izquierda del Frente Guazu, cuyo sondeo político y jurídico de la reelección de Lugo  puede verse favorecido con más ocupación de espacios e influencia dentro del gobierno. Otra esquirla cae  en Mburuvicha róga. Lugo tendrá que soportar el ataque de los sectores de poder y sus medios porque osó “marginar” a sus candidatos.
Pero en política nada es definitivo. Ni las rupturas ni las alianzas. Es también, la política, el reino de la mentira y la apariencia. Las destituciones no necesariamente pueden significar una ruptura entre los afectados y Lugo. Alegre y Filizzola tienen varios protegidos en puestos de la administración central.  De hecho, ninguno  atacó a Lugo tras el hecho.  ¿Debilitará lo ocurrido las aspiraciones presidenciales de la dupla Alegre- Filizzola? Quizás ya hayan acumulado imagen y respaldo económico suficientes y seguirán creciendo. ¿No habrá una connivencia (un apoyo) presidencial con esta dupla? Lugo, como buen Príncipe, dice una cosa y hace otra ¿Cuánto podrán capitalizar este hecho sus adversarios?
Son interrogantes, sospechas y dudas que en política siempre hay que dejarlas abiertas.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.