En plena pandemia, Itaipú impide a indígenas de Tekohá Sauce realizar cultivos para subsistir

La entidad realiza entrega de víveres en su zona de influencia, pero la comunidad indígena que reclama la recuperación de las tierras usurpadas por la hidroeléctrica no está en lista. Además no les permiten cultivar alimentos de subsistencia.

La abuela Carmen Martínez señala la urgencia que tienen para cultivar alimentos para subsistir. Foto: Leticia Galeano

Desde el desalojo sufrido en 2016 por el grupo de familias que integran Tekohá Sauce en sus territorios ancestrales, que habían sido expropiados por la Hidroeléctrica durante la dictadura de Alfredo Stroessner, las 67 familias del mencionado núcleo siguen resistiendo precariamente en la Reserva Limoy.

Las familias viven bajo constante amenaza de desalojo y la entidad Binacional Itaipú sigue negándoles sus derechos, según señalan. Actualmente, y en plena crisis generada por la Pandemia del COVID 19, a los nativos se les impide realizar cultivos de subsistencia.

Cultivar para tener alimentos

La abuela Carmen Martínez es una de las que estuvo desde el inicio de la lucha por la recuperación de las tierras en 2015.  “Ojala ya podamos tener nuestras tierras, porque ya sufrimos mucho, porque queremos plantar y no podemos. Queremos cultivar para que podamos ayudarnos más, para nosotros es importante tener alimentos de la chacra”. Funcionarios de la entidad les han impedido realizar cultivos, señalan, y constantemente están por la zona amenazando que tienen prohibido realizar cultivos, por una disposición judicial de no innovar.  Igualmente, algunos han podido cultivar algunas batatas y algo de mandioca. Paradójicamente, la zona está inundada por cultivos de soja, por cuyos agrotóxicos fumigados habrían fallecido cabras y gallinas de la abuela.

“Queremos que nos den para cultivar, para que estemos ya en nuestro propio lugar”, señala Martínez, resaltando la forma que establecen el vínculo con las tierras al cultivar. “Mucho ya sufrimos, eso es lo que tengo que decir, ya estamos hace tiempo, nunca hemos podido cultivar ni nada”.

Itaipú ha realizado donación de víveres en su zona de influencia durante la pandemia, pero en su lista no figura Tekohá Sauce, lo que estaría en su plan de negación de los derechos reclamados.

Un solitario tajy sobrevive a los monocultivos de soja que abundan en la zona. Foto: Leticia Galeano.

Ni para buscar remedios

Tampoco se les permite subsistir de la pesca, la caza o la recolección de frutos, o buscar remedios naturales. Carmen Martínez cuenta que cuando se enferman les cuesta mucho salir para ir a los centros médicos, por los difíciles accesos y la falta de vehículos. Por ello, la medicina natural es lo mejor que tienen, pero no les permiten incursionar mucho en la zona para buscar los remedios naturales. “En la medicina tradicional hay para todo. Los remedios de afuera pues no podemos comprar. El problema es que como nos prohíben ingresar muy lejos a veces no podemos ir a buscar los remedios, hay muchos blancos que ingresan a hacer cosas y nos culpan, por eso no podemos ingresar. Escuchamos a algunos entrar con motosierras, gente que no es nuestra, nosotros no tenemos luego eso”.

Violación de leyes internacionales

Para la construcción de la represa, se expropiaron territorios nativos que afectaron al menos 38 comunidades Avá Paranaenses, y nunca se realizaron las consultas ni reparaciones proporcionales como establecían las leyes y tratados internacionales (OIT en los convenios 107 y 169). Un grupo de los afectados que reclamaba el resarcimiento ocupó parte de los territorios indígenas que fueron cedidos arbitrariamente empresarios sojeros y en 2016 los mismos fueron desalojados violentamente, en un caso que tuvo gran repercusión. Los mismos se instalaron desde entonces en la reserva Limoy, también parte de aquel territorio ancestral expropiado.

Tekohá Sauce está actualmente liderado por Cristóbal Martínez, quien luego de una larga disputa logró que en 2018 el INDI reconozca su liderazgo, y actualmente siguen tramitando la personería jurídica para que puedan ser reconocidos como comunidad por el Estado.  En 2019, Itaipú inició la promoción de un juicio de desalojo contra Cristóbal Martínez y Amada Martínez, docente y también lideresa, de la Comunidad.

 

Tras ser desalojados en 2016, unas 67 familias se instalaron en Limoy. Foto: Leticia Galeano

Foto: Leticia Galeano

Una familia ha empezado a cultivar algunas líneas de batata y mandioca, pese a las amenazas. Foto: Leticia Galeano

No todas las tierras que fueron expropiadas por Itaipú quedaron bajo agua, sin embargo, igualmente no fueron devueltas a los nativos. Foto: Leticia Galeano

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