En Brasil aseguran que el contrabando de cigarrillos financia al Hezbollah y al crimen organizado

SÃO PAULO. Objeto de investigación de la Policía Federal hace más de una década, las actividades criminales de terroristas en la Triple Frontera —región en la que confluyen las fronteras de Brasil con las de Argentina y Paraguay, en Foz do Iguaçu (PR) y los alrededores— han ganado en los últimos tres años un poderoso incentivo.

Con la explosión del contrabando de cigarrillos paraguayos hacia Brasil en este período, los terroristas han aprovechado la alta rentabilidad y el bajo riesgo —el contrabando de cigarrillos tiene una pena más suave, de dos a cinco años de reclusión, mientras que la del tráfico varía entre cinco y 15 años— para financiar sus actividades criminales y lavar dinero.

En 2017, Emanuelle Ottolenghi, miembro de la Fundación de Defensa de la Democracia (FDD), habló ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos sobre la presencia de la organización libanesa Hezbollah en la región. Los terroristas estarían actuando en alianza con el mayor grupo criminal de Brasil, el Primer Comando de la Capital (PCC). Además del contrabando de cigarrillos, la colaboración ocurre en el tráfico de armas y también de drogas producidas en países sudamericanos.

Fuentes vinculadas a la Policía Federal informan que las autoridades brasileñas creen que la alianza comenzó en 2006, pero los primeros indicios se descubrieron solamente dos años después. Traficantes vinculados a Hezbollah ayudaron al PCC a obtener armamentos y acceso a los canales internacionales de contrabando, a cambio de la protección de reclusos de origen libanés presos en Brasil.

Para el presidente del Foro Nacional Contra la Piratería y la Ilegalidad (FNCP), Edson Vismona, preocupa saber que los recursos obtenidos con el contrabando de cigarrillos financian las operaciones de organizaciones criminales y terroristas, que involucran la producción, la logística, la venta y la corrupción. «El dinero del contrabando abastece la misma caja utilizada para hacer mover el tráfico de drogas y armas», explica.

El cigarrillo es hoy el producto más contrabandeado de Paraguay hacia Brasil. La participación del mercado del tabaco paraguayo saltó del 20 % en 2011 al 45 % en 2016, un perjuicio de R$9,7 mil millones al erario público en 2017. Los cigarrillos paraguayos se pueden encontrar por un valor medio de R$3,30, mientras que los productos legales poseen un precio mínimo de R$5,00 y son vendidos por una media de R$7,40. El impuesto que se aplica sobre el producto es de, en la media, 70 % en Brasil, pudiendo llegar a casi 90 % en algunos estados, en comparación con 16 % en el país vecino.

FUENTE Fórum Nacional Contra a Pirataria e a Ilegalidade (FNCP)

Servicio del 12 de abril de 2018  de PRNewswire

Comentarios

Publicá tu comentario