Emilio Sanabria «Sería una alegría poder tener una película nacional por semana en los cines»

El realizador manifestó que es necesaria una universidad pública de enseñanza audiovisual.

Emilio Sanabria es uno de los realizadores cuyo trabajo conoceremos en el marco del Festival de Cine Under. Antes de ello lo conoceremos de forma personal, su trabajo, su experiencia y su forma de ver el mundo audiovisual.

Defensor de la teoría de que todo trabajo dignifica a la persona, no se intimida ante las adversidades económicas y de ser necesario recurre a los más peculiares mecanismos para salvar el mes y poder continuar con sus proyectos profesionales.

¿Cómo te iniciaste en el mundo audiovisual, que metodología de aprendizaje utilizaste y cuantos materiales llevas hechos hasta hoy?

Siempre  me gustaron las peliculas, como a todos, y recuerdo que no hace muchos años Israel estaba bombardeando Gaza, indignado por tal situación, edité (de manera muy casera) un videito sobre las víctimas de las bombas. Ese es el momento donde yo siento que debía dedicarme a contar historias con el lenguaje del video.

En el género documental las personas y las situaciones son reales, entonces de alguna manera te vinculas con ellas y tratas de compartir esa situación por medio del lenguaje del video.

Al principio aprendí algunas herramientas solo, pero dí un salto cualitativo en mi formación cuando entré a trabajar en el área de prensa del Canal 9, eso sin contar de varios seminarios sobre video documental en los cuales participé durante ese tiempo.

Como director tengo algo así como 7 documentales terminados, dos work in progress, uno sobre la música de Emiliano, y otro sobre una joven que vive en un asentamiento en Alto Paraná. Estamos finalizando un cortometraje de ficción basado en un cuento de Carlos Bazzano, además colaboré en varios documentales con realizadores de la región del Chaco Argentino, y algunas colaboraciones para realizadores del plano local.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser un productor independiente?

La ventaja de trabajar de manera independiente es que no tenés un patrón que te diga que hacer todo el tiempo, que no tenés horarios ni rendir cuentas a nadie, en ese sentido este trabajo es lo mejor. Pero por otro lado no todo el tiempo hay trabajo, hay veces que no salen proyectos para filmar o todos están de vacaciones, y a uno le toca aguantar hasta que salga algo, pero de igual manera es super gratificante trabajar de esta manera.

¿Como nace la idea para una determinada producción?

De cualquier forma, puede nacer en tu baño, en el bar, cualquier lugar puede ser escenario de inspiración para pensar una película, las calles y las realidades de Paraguay, ya tienen ese potencial para convertirse en películas o historias contadas desde el video.

¿Con que tipo de historias se sentís mas identificado o te agrada más realizar?

Yo particularmente me siento muy cómodo haciendo documentales, me parece que es un género interesante para contar historias, y creo que a todo el mundo le gustaría contar las historias más lindas, más en el documental donde las personas y las situaciones son reales, entonces de alguna manera te vinculas con ellas y tratas de compartir esa situación por medio del lenguaje del video.

Para los medios comerciales hay gente invisible, sin embargo estas personas tienen otra manera de ver el mundo, y otros valores mucho más hermosos y dignificantes, la solidaridad, el compañerismo y por sobre todas las cosas la sensibilidad de entender al otro.

Hay veces que nos toca contar las historias más tristes, o las situaciones más adversas, en este caso hay que hacer todo el esfuerzo  posible para que lo que uno hace sea respetando a la gente que vive esa realidad, la que está pasando por esa situación, acá lo importante es que se pueda llegar al punto de entender la mirada de estas personas y de esa manera contarla.

Tuviste oportunidad de trabajar con varias organizaciones sociales y ser testigo de situaciones que no se ven en los medios comerciales, ¿Qué apre0ndiste de esas experiencias?

Que la gente que es invisibilizada por los medios tradicionales de información tiene muchas cosas que contar, y las historias de estas personas generalmente son las más fuertes y lindas, porque te muestran otra manera de ver el mundo, y otros valores mucho más hermosos y dignificantes, la solidaridad, el compañerismo y por sobre todas las cosas la sensibilidad de entender al otro.

¿Cómo ves el desarrollo del sector actualmente?

El audiovisual es un sector que viene para arriba, el acceso a las nuevas tecnologías hace que todas y todos podamos contar nuestras historias, es una lástima que no tengamos una universidad pública donde los jóvenes que tienen una inclinación al video puedan estudiar, esto repercute en que sí haya mucha producción de calidad en términos estéticos, de fotografía, composición, etc, pero con muchos problemas a la hora de contar las historias, mucho problema de guión. Hay temas muy bien elegidos pero muchas veces no se lo cuenta bien,  entonces la pelicula no queda muy buena.

En los últimos años hubo un despertar de la producción nacional, con trabajos que han sido premiados tanto en nuestro país como en el extranjero, ¿A qué se debe este fenómeno según tu óptica.

Este es el otro caso, que la realidad paraguaya de por sí tiene esa sazón que para los europeos o los yanquis es super llamativa, los escenarios, los personajes. Da la casualidad que todas las películas que fueron galardonadas o que tuvieron menciones en festivales, tienen mucho de ese ser paraguayo, esa identidad nuestra.

Es una lástima que no tengamos una universidad pública donde los jóvenes que tienen una inclinación al video puedan estudiar, esto repercute en que sí haya mucha producción de calidad en términos estéticos, de fotografía, composición, etc, pero con muchos problemas a la hora de contar las historias,

De igual manera creo que por la capacidad que tenemos los paraguayos y las paraguayas podríamos tener más producción y de mayor calidad, que alegría si tuviésemos una película nacional semanal en las salas del cine, esto sería un salto cualitativo y a la vez haría que el público paraguayo exija más producción local, dando dinámica al rubro.

Todo aquel que se anime a hacer arte en nuestro país tropieza con el tema de la rentabilidad, ¿Cómo manejas desde tu perspectiva de realizador independiente?.

Y lo ideal siempre es contar las historias propias, pero como no siempre es así, hay veces que a uno no le toca dirigir y le toca hacer de equipo técnico y trabajar desde cualquier área de la realización, desde iluminación pasando por asistencia de producción o edición. El dinero que uno percibe trabajando en estas áreas ayuda también a que uno siga en el ambiente para después poder contar sus propias historias, aparte claro está que siempre uno aprende desde el lugar que le toque estar.

Cuando no hay nada de esto uno se pone la camiseta y trabaja en lo que haya que trabajar. Recuerdo cuando terminamos Invasión Silenciosa, un documental sobre la extranjerización del territorio paraguayo, no había perspectivas de trabajo en lo audiovisual y estábamos apretados económicamente, se nos ocurrió la brillante idea de vender choripanes en los festejos del aniversario de Ciudad del Este, así zafamos ese mes. Soy de la teoría que no hay que hacer asco al trabajo, ya que el mismo dignifica a las personas.

¿Cuál es la importancia de los festivales como el de Cine Under?

Que se genera toda una serie de películas que no podemos ver en los cines convencionales, así como también de un público que es el que generalmente tampoco accede a estas películas o a cualquier otra.

Otra cosa importante es el acercamiento entre los directores y el público, esto hace que se pueda pueda conversar y compartir sobre su mirada de las cosas.

Por último ¿qué aconsejas a los jóvenes que desean insertarse en el mundo de la producción

Que se metan, que vean muchas películas hasta cansarse, que busquen cine latinoamericano, que no solo se queden con Hollywood, que el mundo ha parido miles y cientos de  miles de películas alucinantes, y que estas son las mejores escuelas para la gente que quiere hacer video.

Que participen de los seminarios que suelen haber en nuestro país y en la región, y por último que tomen sus cámaras, sus celulares o cualquier dispositivo que filme, y comiencen a contar sus historias, nuestras propias historias.

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