Emerenciano Sena:: «La falta de vivienda no es un problema de ladrillos»

Por Julio Benegas Vidallet

“Es una cuestión ideológica”. Así abrió Emerenciano Sena, chaqueño del lado argentino, hijo de paraguaya, líder de un barrio popular con casas colectivas, fuertes, escuelas multidisciplinarias y una salud de “hierro”, durante la presentación del libro que recoge la experiencia del movimiento de desocupados y este líder. El libro se presentó en la CUT-A.

En 1999 Emerenciano lideró el movimiento popular que cercó Resistencia, capital del Chaco. Luego, con miles, cerraron la ruta 11. Primero fue por comida, luego por viviendas, por salud, por educación. Se acoplaba así al gran movimiento de desocupados que crecía a las sombras y en los residuos del apogeo del neoliberalismo, durante el gobierno de Carlos Menem. Este movimiento ocupó luego las grandes carreteras de casi todo el país, concentrándose la mayor masa en las bocas de acceso y salida de las pobladas ciudades de Buenos Aires, en el denominado conourbano bonaerense. Era un tiempo en que la desocupación, fruto, entre otras cuestiones, del desfinanciamiento del capital industrial, asolaba la Argentina. Ese movimiento luego fue ocupando territorios. Y las familias lideradas por Emerenciano ocuparon entonces unas 30 de un total de 17.000 hectáreas que el Ejército argentino tenía a las afueras de la ciudad, un poco porque que era un latifundio desolado y otro tanto porque era de la fuerza que había liderado la muerte y desaparición de unas 30 mil personas durante las juntas militares, de 1976-1983.

Lanzamiento del libro Caudillo del norte 0004 Hoy es un barrio constituido, con sus escuelas, sus pavimentos, sus casas de propiedad colectiva. Emerenciano es albañil, un maestro de obras. Entiende el mundo desde la construcción. De ahí que durante la presentación dijo que toda organización territorial debe estar bien nivelado, encuadrado y aplomado. Nivel, plomada y escuadra, los tres elementos básicos de la construcción.

Emerenciano es una de esas personas que sienten que en su vida han hecho lo correcto. Se lo siente así, con una amplia sonrisa y una mira franca. Es hijo de paraguaya. Le sale muy bien y natural los “mba’eicha pa”, “ipora”, “igusto ko’ape”. Dispara frases sueltas y entiende el idioma mayoritario de estas tierras antiguamente. Emerenciano Sena llegó a Asunción con su equipo de conducción. Escribió el libro su pareja, Marcela Acuña, que viene de otras luchas, de luchas por las muertes y desapariciones durante las juntas militares argentnas. “Somos una fuerza horizontal con una conducción vertical”, sostuvo esta señora al explicar por qué decidió ponerle ese nombre al libro, caudillo del Chaco, en un tiempo en que el patriarcado está en profunda discusión. “Nosotros pensábamos más en los líderes antiguos, los caciques guaraníes, de fuerte consenso comunitario”, dijo durante la presentación. El libro rescata, en dos tomos, la organización y la vida de este singular líder popular.

“Necesitamos líderes fuertes, compactos, íntegros, que sepan escuchar, dialogar y llevar adelante las cosas que la organización decide”, sostuvo Sena durante la presentación del libro.

El volumen describe ese tiempo en que la Argentina avanzó gigante la venta de las empresas públicas y la dolarización, quedando su economía atrapada por las altas rentas para las trasnacionales y la paralización del capital en sectores productivos industriales. Ese período produjo millones de obreros desocupados y esa masa es que se volcó a las rutas, a los piquetes, y resistió el hambre y la miseria con organización.

En la navidad de 1999 fue la mejor navidad, recordó Emerenciano. Eramos ya 15.000 personas y comimos y celebramos por la solidaridad general. En las rutas “aprendimos a hacer ollas populares, aprendimos, sin energía eléctrica, a hacer hornos de barro. En Buenos Aires les enseñé cómo se hacía. Solo yo hice doscientos…”, se jactaba este líder popular.

El barrio Emerenciano se destaca por su conducción política fuerte, sus construcciones bien sólidas, la propiedad colectiva, su escuela y su sistema de salud. De un salón grande donde estaban todas las criaturas luego avanzaron al doble turno, a la comida todos los días, a los deportes, a talleres de pintura, de circo y otras actividades. Ahora van por un complejo. También el barrio Emerenciano se destaca porque “queremos que todos estén bien de salud, que a nadie le falten dientes. SoEmerenciano 5mos severos con eso. Si la gente no va a consultar, los médicos deben ir hasta las casas”, contaba Sena durante la presentación del libro.

“Emerenciano derrotó al neoliberalismo”, exclamó el editor Rubén Bisceglia, de Librería De la Paz. Durante el encuentro en la CUT-A, el periodista Jorge Zárate, encargado de la presentación local, dijo que era de suma importancia que en Paraguay se pueda “conocer esta experiencia, práctica, profunda, de cómo combatir la miseria, el destierro. En Paraguay todos los días amanenecen más desterrados del campo por las fumigaciones, por los transgénicos, por la ganadería extensiva. En las ciudades y en las periferias hay un déficit real de 600 mil viviendas”

Sena lidera actualmente el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD), un bastión organizativo que le permitió ayudar a cientos de familias a conseguir casas propias que construyeron por el método de autogestión.

El encuentro fue auspiciado por la Federación Sindical Mundial (FSM), Capítulo Paraguay y la Librería de la Paz, de Asunción, en la búsqueda de acercar experiencias en torno a la solución de la problemática de viviendas en la región.

Otro de los objetivos de la presentación de los dos volúmenes fue encontrar un puente de unión entre los movimientos sociales del norte argentino y los del Paraguay.

índice1Fotos de Marcelo Ameri y Fernando Riveros

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