El viejo truco de reformar el impuesto a la renta

Una vez más ante la posibilidad de gravar la exportación de soja en estado natural los empresarios sojeros recurren al viejo truco de proponer a cambio modificaciones al impuesto a la renta,  con la promesa de que este recaudará mucho más.

Fuente: paraguay-un-milagro-americano.blogspot.com

El ministro de hacienda, Manuel Ferreira, casi con desesperación mandó al congreso el año pasado el proyecto de ley  que prevé aumentar la tasa del 2,5% a los medianos productores,  al 10% y otras reformas al Imagro que hará posible incluir como contribuyentes  a unos 120.000 pequeños productores que antes estaban exonerados.

Es decir, su propuesta consiste en apretar a los medianos y pequeños productores y dejar intacta la situación de los grandes sojeros.

Los pequeños y medianos productores, que son alrededor de 292.000, concentran solamente el 13% de las tierras destinadas a la actividad agropecuaria, por lo que poco o nada aumentará la recaudación del impuesto a la renta con las modificaciones propuestas. .

Hacienda en vez de desgastarse en tratar de hacer que 292.000 productores aporten poco, lo que debe hacer es controlar mejor a 7.400 grandes empresarios que concentran el 87% de la superficie agropecuaria y consecuentemente del negocio y las utilidades del sector.

Pero el ministro Ferreira actúa exactamente al revés, porque lo que busca en el fondo es dejar las cosas exactamente como están.

La modificación del IMAGRO  solamente apunta a trabar el impuesto a la soja. El problema de la baja recaudación  del impuesto a  la renta agropecuaria  no es un problema de leyes ni de tasa – que por cierto  que ya era del 20% y no recaudaba nada-  sino que es de control. Es  sencillamente imposible controlar a 290.000 productores. De estos 290.000 apenas 36.000 están inscriptos como contribuyentes de IMAGRO, no hay catastro y  los funcionarios de Hacienda tienen baja capacitación y son altamente corruptos a tal punto que Borda al encerrar a los fiscalizadores aumentó  la recaudación.

El impuesto a la renta aportaba poco, casi nada,  antes de la ley 125/91, siguió aportando poco luego de la promulgación de la mencionada ley, no ha mejorado con la puesta en marcha de la ley 2421/04, ni con los decretos reglamentarios. Entre el 2003 y el 2004 cuando se discutía la posibilidad de gravar las exportaciones de soja los empresarios de la soja salieron al paso diciendo que con el IMAGRO el sector tributaria niveles razonables. Los resultados están a la vista. El IMAGRO  aportó el año pasado 15 millones de dólares, el 0,5% de las recaudaciones tributarias.

Hoy que se discute nuevamente el impuesto a la exportación de soja salen con el viejo argumento de que este impuesto debe trabarse porque con las modificaciones del impuesto a la renta van a tributar mucho más. Una película repetida, con resultados previsibles.

Los empresarios de la soja se oponen al impuesto porque este es prácticamente ineludible. Bastará con controlar a una media docena de empresas para recaudar casi el 100% del potencial del impuesto. Es por esto que los sojeros dicen estar dispuestos a pagar el impuesto a la renta y no a la exportación, porque prefieren un impuesto de fácil evasión a uno de muy difícil evasión. Es hora del impuesto  a la exportación de soja para este sector que es el que más gana, menos tributa, mas evade y más daños ambientales causa al país.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.