El uso de los militares es “una forma más de expropación de la tierra campesina”

“No existe guerra de guerrilla en Concepción, el uso de las fuerzas militares es una forma más de la expropiación del territorio campesino”, sostiene este periodista que ha seguido con sistematicidad la expansión del agronegocio: ganadería extensiva (narcoganadería en muchos casos) y la soja.

Esta afirmación fue secundada Marciano Jara, el dirigente del asentamiento Arroyito, uno de los blancos más persistente de la actuación de la Fuerza de Tarea Conjunta, con varios casos de tortura, asesinatos presentados como en combate y aparatosos allanamientos en humildes viviendas, frente a criaturas y  viejos indefensos.

“Entre cuatro a cinco ro’ho ko’aga la kokuepe”, sostuvo durante la presentación del libro Juan Cuevas, de la comunidad de Arroyito.

“Oreko roky’yjeve militar gui que la EPP gui”, nos confesó ya luego de la presentación.

El libro de Benjamín Valiente y de  monseñor Pablito Cáceres, en su tercera edición, recrea los casos de abusos e incluso asesinatos impunes en manos de la Fuerza de Tarea Conjunta, como lo que ocurriera con el joven Sebastián Ledesma, un sordomudo que fuera acribillado, y luego, para taparse el “error”, lo presentaron como muerto en combate.

También trae el asesinato por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta de los hermanos Marcos y Hermenegildo Ovelar y el caso de la Rosa González, baleada, con la mandíbula destrozada, tajeada luego con cuchillo de faena, que sobreviviera al “erróneo operativo” en setiembre último. Y que ahora, de yapa, soporta un proceso fiscal por “secuestro, terrorismo y coacción grave”.

Con la presentación de este libro y de su informe anual de Derechos Humanos, el Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia conmemoró hoy el día de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Comentarios

Publicá tu comentario