El último intento por detener el Golpe

El secretario general del Frente Guasu ofreció un informe de su gestión antes, durante y después del Golpe de Estado.

Un Golpe de Estado Parlamentario derrocó al presidente Fernando Lugo el 22 de junio de 2012.

Porque no me conocen, o por mala fe, algunas personas con intereses específicos en el Frente Guasu (FG) sostienen que, como secretario general, impido o retardo la unidad. Otros van aún más lejos; dicen que lo hago por interés propio, para candidatarme en lugar de Mario Ferreiro.

En el afán de desprestigiar mi labor como secretario general del Frente Guasu, algunos sostienen que mi misma elección como secretario general fue irregular y que nunca debí ser secretario general. A este último aspecto querría referirme, a fin de que las y los lectores puedan sacar sus propias conclusiones

Antes, brevemente quiero informar que en muy pocos días de gestión, ambos bloques del FG llegaron a un acuerdo total para seleccionar al mejor candidato del Frente Guasu. Salvo en la fecha.

Hubo acuerdo en todo lo fundamental, es decir, en el mecanismo vinculante de selección, que incluía aspectos cuantitativos (padrón, votos) y una encuesta vinculante cuantitativa (por quién votaría el consultado) y cualitativa (cuál es el candidato que mejor representa al Frente Guasú). También se acordó que harían la encuesta dos encuestadoras, una por cada bloque, y con una supervisión de ambos. Conseguimos este acuerdo total, como el mismo Mario Ferreiro lo reconoció en el Canal de la Familia hace unos días.

El grupo de los 9 sostenía que se podía hacer la encuesta en pocos días y tener, así, al candidato seleccionado para el 15 de agosto, fecha emblemática por ser el 4to aniversario de la asunción de Fernando Lugo y elegida como día de movilización nacional contra el golpe; en tanto que el grupo de los 10, sostenía que para que no existieran problemas (pues es una encuesta que involucra una decisión política que puede ser fuertemente controversial) y para que sea confiable, el compromiso no podía ser anterior al 30 de agosto, requiriéndose como mínimo 3 (tres) semanas, para ponerse de acuerdo con el protocolo de la encuesta y su control, así como para llevarla a cabo confiablemente.

Al tener que realizarse la selección con dos encuestadoras, necesariamente el plazo debe ser factible de cumplir para ambas encuestadoras, pues otra decisión sería una imposición de cumplimiento imposible y no un consenso.

Desmiento que sea candidato, además, porque ningún partido o movimiento del Frente Guasu siquiera me propuso nada formal hasta ahora, si bien hubo declaraciones verbales de muchas personas y dirigentes en ese sentido.

Quería referirme con más extensión, como señalé al inicio, a la primera objeción que se me realiza. Es decir, al cuestionamiento de si fue conveniente o no que asuma la Secretaría General del Frente Guasu el día martes 19 de junio, a tres (3) días del Golpe de Estado.

Cuando se produjeron los hechos de Curuguaty (viernes 15 de junio) me estaba embarcando para ir al Foro de San Pablo en Montevideo. Con conocimiento de lo que pasó, en Montevideo movimos a todo el Foro de San Pablo y conseguimos que esté en Asunción ese mismo miércoles 20 de junio, intentando ayudar a parar el Golpe. También, junto con Belarmino Balbuena, fuimos a verle al Presidente Uruguayo Pepe Mujica (el domingo 17 de junio), para alertarle la gravedad de la situación.

Volví el lunes 18 de junio a la tarde y, al hablar con los compañeros del Frente Guasu, me invitan a concurrir a la Mesa de Presidentes para informar de las gestiones realizadas. El bloque mayoritario de 11 (once) partidos y movimientos entendió que la gravedad de la situación ameritaba que se designe como secretario general del Frente Guasu a un compañero de reconocida trayectoria. Debido a la gravedad de la situación, acepté esa posibilidad, aún sabiendo que sería fuertemente resistida por los otros grupos, por una cuestión electoral, la que no era, en ese momento, la principal cuestión, sino el Golpe que ya se cernía inminente.

Ese día lunes 18 de junio, en un largo debate, se decide por mayoría mi nombramiento como secretario general del Frente Guasu, si bien los dirigentes de los partidos y movimientos de la minoría del FG no lo aceptan y se retiran. Ese retiro y no aceptación obligó –pese a lo crítico de la situación– a volver a discutir mi designación el día siguiente, martes 19 de junio a la noche, donde finalmente se aceptó mi nombramiento, con el mismo procedimiento de elección del anterior Secretario General. Se perdió así –por un sectarismo absurdo– un valiosísimo día que pudo haber sido decisivo para que no se produzca el Golpe, como se verá a continuación.

El secretario general saliente, Marcos Cáceres, me confiesa que no hablaba con Fernando Lugo desde hace un mes y medio, y que, pese a la crisis, no había hablado tampoco con el presidente de la República en los últimos días. Ante la grave situación inmediatamente hablé con el presidente, quien me recibió de inmediato en el Palacio de López, salvándose así la incomunicación que había con el Frente Guasu. Allí fijamos una entrevista para el mismo miércoles 20 de junio, en Mburuvicha Róga, con la Mesa de Presidentes del Frente Guasu, a partir de las 15:30 horas.

Además, por propia iniciativa contacté con el Presidente del PLRA, Blas Llano, esa misma mañana del miércoles 20 de junio y quedamos para encontrarnos al medio día en el Directorio del PLRA. Me recibió con cordialidad y estuvimos de acuerdo en prácticamente todos los puntos, como era la conveniencia de la inmediata remoción de Candia Amarilla y el relanzamiento de la Alianza Patriótica para el Cambio. Le pedí que juntos fuéramos a verle al presidente Fernando Lugo para estabilizar el país, pero me dijo “que me llame Lugo, hace rato no me llama”.

En la reunión de las 15:30 horas entre el presidente de la República y la Mesa de presidentes del Frente Guasu, en mi primera intervención le pedí al presidente que le llamara a Blas Llano y de analizar el nombramiento de Candia Amarilla, el que no era respaldado tampoco por el Frente Guasu. En su momento, el presidente de la República se quejó de que los dirigentes del Frente Guasu y del PLRA no lo llamaron en los días más trágicos, luego de la matanza de Curuguaty. En cuanto al nombramiento de Candia Amarilla, estuvo de acuerdo en volver a analizar el tema y considerar su remoción. La reunión terminó después de las 18 horas.

Con estos argumentos le llamé reiteradas veces a Blas Llano (a inicios de la noche), pero su celular ya me dio apagado. Continué el día hablando con parlamentarios de Patria Querida y del PDP, explicándoles la gravedad del caso, aunque se notaba ya poco interés en buscar una salida negociada. Hablé con otros sectores y todos coincidían en que Blas Llano tenía la clave para eventualmente resolver la cuestión.

Ante la imposibilidad de dar con Blas Llano en la noche del 20 de junio, insistí a la madrugada de jueves 21 de junio con el presidente de la República en renovadas gestiones. Tampoco a él le atendía Blas Llano el teléfono a esa hora. De cualquier forma, con personas de confianza, reunidos en el Palacio de López a las 6 de la mañana del día jueves, adoptamos con el Presidente la decisión de enviar una misión negociadora al PLRA, constituida por el Gobernador José (Pakova) Ledesma, el Ministro de Educación, Víctor Ríos, y mi persona, en carácter de Secretario General del Frente Guasu.

Llegamos poco antes de las 7 de la mañana (a las 7:30 estaba fijada la reunión de Comité Político) y fuimos recibidos con cordialidad. Como parte de la casa, el Gobernador José Ledesma y Víctor Ríos subieron –y los acompañé– hasta la misma oficina de Blas Llano, Presidente del PLRA, donde teníamos la idea de esperarlo y hablar brevemente y discretamente con él antes de la reunión del Comité Político.

De repente irrumpe en tal oficina de Blas Llano, Miguel Ángel López Perito, quien no fue designado por el Presidente Fernando Lugo para representarlo. Hasta ahora no sé a título de qué o en representación de quién vino. Antes de mediar ninguna palabra, López Perito comenzó a hacer declaraciones a la prensa desde la misma oficina del Presidente del PLRA, con una imprudencia que nos dejó pasmados a los que estábamos en la delegación en nombre del Presidente de la República. Mientras hacía declaraciones, Ledesma y Ríos me indican que debíamos abandonar la oficina de Llano y ir al fondo del local del PLRA, para no alborotar aún más el candente ambiente político. Así le explico a López Perito mientras bajábamos las escaleras aunque, a poco de llegar al fondo del local partidario, vuelve a hacer declaraciones a la prensa, generando nuevamente la alarma de quienes estábamos allí para intentar evitar lo peor y no para agitar, como hacía –se haya propuesto o no– López Perito.

Mientras hacía tales declaraciones, me vuelven a indicar Ríos y Ledesma que nos retiremos, ahora a 2 cuadras del Directorio, a fin de no causar más tumulto ni contrariedad –venir a declarar en plena sede del PLRA– a una dirigencia liberal que de por sí ya estaba muy sensible y proclive a lo peor. Le explico esta cuestión, aunque apenas cuando transponemos la puerta de salida del Directorio a la calle, aunque parezca increíble, López Perito vuelve a hacer declaraciones a una numerosa y ávida prensa que estaba afuera.

¿Qué necesidad tenía de hacer eso? Luego de hacerle señas para que deje de agitar el avispero, que no fueron tenidas en cuenta en absoluto, me retiré apesadumbrado del Directorio del PLRA, mientras continuaba él con su tarea de agitación, premeditada o no. Pocos minutos después, el Comité Político del PLRA decidía iniciar el Juicio Político a Fernando Lugo.

¿Se podría haber parado el Golpe de Estado Parlamentario que estaba en ciernes? Es probable que no, pues había un complot en marcha. Sin embargo, es indudable que, si hubiera asumido un día antes (100% más del escaso tiempo que tuve desde la mañana del miércoles hasta la mañana del jueves), otra podría haber sido la historia. ¿Por qué no pude asumir un día antes? Porque algunos presidentes de partidos del Frente Guasu estaban más preocupados en las chances de su candidato que en un eventual Golpe. No les preocupaba que el Secretario General, hasta ese entonces, no había siquiera hablado –tampoco después de Curuguaty– con el Presidente de la República.

Nunca sabremos si hubiéramos podido evitar el Golpe o no. De lo que no hay dudas, es que con ideas claras, con gestión inmediata (inmediata reunión con el Presidente; inmediata reunión con el Presidente del PLRA; inmediata misión al PLRA para negociar una salida) y al menos un día más, algunas posibilidades más habrían habido para frenar el Golpe.

Este escrito lo realizo para informar a muchos ciudadanos y miembros del Frente Guasu que no conocen los hechos y se les hace llegar una versión parcial e incluso interesada de hechos recientes.

Así como ayer me comprometí a intentar evitar un Golpe de Estado –después de lo relatado, allí estuve en la plaza y ante toda la ciudadanía, instando a una resistencia PACÍFICA, como ha sido– hoy estoy comprometido para que el Frente Guasu pueda ofrecer las candidaturas más limpias y confiables, en una lista única, al decir del Pa’í Oliva (Ultima Hora, sábado 11 de agosto).

Antes que el apuro por tener candidatos –la campaña oficial dentro del Frente Guasu comienza en noviembre según la ley y está PROHIBIDA toda campaña antes– debe centrarse la discusión por tener candidatos limpios, apoyados por dirigentes limpios y que estén complementados por candidatos a senadores y demás cargos que también sean limpios. La transparencia, la honestidad y el compromiso con la democracia y los sectores más postergados de la sociedad es el único capital que tenemos los democrátas y progresistas, y ese capital, como Secretario General del Frente Guasu, lo haré respetar, porque es patrimonio de todo el pueblo paraguayo.

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