Pyrague hasta en las escuelas

Un recorte que rescatamos de “Mi informe”, Boccia, González y Palau, 1994, la profesora Brígida Sánchez de Pereira, directora de la escuela Fortín Nanawa, de Fernando de la Mora, informa a Carlos Ortiz Ramírez, director entonces de Enseñanza Primaria (luego ministro de Educación) que el niño Reinaldo Paredes (h) se encontraba observando un folleto, cuyo nombre es Adelante. Un niño de primer grado, en 1980.
“La profesora (Severiana Zayas de Chiamenti) se acercó al niño y pudo comprobar que se trataba de un folleto informativo comunista”, relata la directora.
Luego describe que el niño manifestó a la profesora que lo había traído de su casa; agregando que su padre tenía más en su casa, en su ropero.

En un momento determinado la sociedad paraguaya estuvo convencida de que los oídos del dictador Alfredo Stroessner se encontraban en todo lugar. Mucha gente llegó a la conclusión de que meterse en política (salvo que sea en favor del régimen) era un paso a la amenaza, la prisión o la tortura.

 

Comentarios

Publicá tu comentario