El Norte cuenta su verdad en Asunción

El libro recobró  estado público al ser ubicado como objeto de investigación por el fiscal Joel Cazal. Según el informe de este señor, se encontró el libro entre uno de los presuntos miembros del Ejército Paraguayo del Pueblo. Para el secretario general del Sindicato de Periodistas, Santiago Ortiz, es claro que la mención del libro es con el objetivo de amedrentar la investigación paralela de los abusos que en la búsqueda del grupo armado comenten.

La presentación está organizada por el Sindicato de Periodistas del Paraguay, el Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guash, Serpaj, Conamuri y “amigos del Norte”, nos cuenta el cantor Hugo Flecha, parte de la organización del evento.

El libro narra en clave crónica en varios pasajes del acoso de las familias de Arroyito y Kuruzu de Hierro, Concpepción. Según los datos recopilados, estos pueblos ya tuvieron más de cinco víctimas fatales de las Fuerzas de Tarea Conjunta, entre ellas una persona sorda que, espantada por el allanamiento, se refugió en un bosquecillo. Hasta ahí los militares fueron a ejecutarla. Cuando se dieron cuenta del “error”, no tuvieron mejor iniciativa que camuflar el cuerpo de uniforme militar y extender una ametralladora sobre el cuerpo acribillado, para presentárselo como combatiente. Este caso que ha quedado impune, entre los cinco casos registrados y denunciados, afectó a Agustín Ledesma (22) en abril de 2012. También el libro recrea el libro la historia de una comunidad indígena, en los fondos de Yvy Yau, que sufrió las de Caín cuando se le apresara al narcotraficante Ximenes Pavao. Además, reconstruye la vida del dirigente campesino de Arroyito, Benjamín Toto Lezcano, tenaz opositor a la semilla transgénica de la soja, acribillado frente a su casa por sicarios.

Monseñor Pablito Cáceres, durante la presentación en Concepción.

Monseñor Pablito Cáceres, durante la presentación en Concepción.

De los desafueros de la Fuerza de Tarea Conjunta es víctima también la señora Rosa González que sobrevivió con la mandíbula destrozada de un operativo cuando con sus parientes, Marcos y Hermenegildo Ovelar, fueron, al decir de diversos testimonios, en busca de vacas. Marcos y Hermenegildo murieron. Uno de ellos, al igual que Rosa, presentaba de tajos de cuchillo en la nalga y en los brazos.

También víctima fatal de estos operativos habría sido, el 15 de noviembre del año pasado, Vicente Ojeda, 25 años, cuñado de los Jara Larrea, considerados los cabecillas del grupo armado ACA. El estaba en su casa, con sus hijos y otros familiares aquel sábado, cuando fueron rodeados por un allanamiento de grandes proporciones. La comunidad de Arroyito asegura que lo ejecutaron y en su momento denunció, en asamblea, “permanente acoso y terrorismo de Estado” a que son sometidos desde que militarizaron la zona.

El programa

A más de los autores del libro durante encuentro los presentes podrán conversar con dirigentes de Arroyito y de otras comunidades afectadas.

 

 

Comentarios

1 Comentario

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    Christian madelaire
    3 junio, 2015

    Lo único que generan con estos abusos es que más y más combatientes se unan día a día al EJERCITO DEL PUEBLO PARAGUAYO.. policía y militares asesinos que se volvieron capataces de estancias y cuidadores de platanciones de marihuana de los grandes capos del narcotráfico en el norte del país.. la lucha no claudicara.. la lucha sigue.. HASTA LA VICTORIA FINAL.. VIVA LA LUCHA ARMADA EN EL PARAGUAY!!

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