El mundo donde vivimos esta cambiando con nuestro esfuerzo

El viernes 24 de abril Raúl Zibechi brindó una conferencia para los/as pobladores/as del Bañado Sur, Asunción Paraguay, en el Centro Comunitario de la Vicaría Cristo Solidario del barrio San Cayetano. El Bañado Sur esta compuesto por los barrios Santa Ana, Santa Rosa de Lima, San Ignacio, San Cayetano, Virgen de Lujan, Caacupemí, San Blas, San Miguel, Porvenir, San Francisco y Jukyty, en los cuales viven miles de familias, formando parte de los barrios denominados: “cinturones de pobreza”. Se los llama así por estar ubicados en la periferia (a la orilla del río Paraguay) de la ciudad capitalina, Asunción, y poseer entre sus pobladores personas en situación de pobreza e indigencia.

Luchar por la supervivencia y por defender «la vida amenazada» por la extrema pobreza y la injusticia, es el día a día de las personas que viven en el Bañado Sur, que deben trabajar por cuenta propia en el reciclado de productos (ya sean estos orgánicos o inorgánicos) en las calles o en el vertedero de Cateura (el mayor basural del país). Los denominados «gancheros» son quienes reciclan en allí, están organizados y se dividen en turnos y grupos para el acceso al lugar. Esta se vuelve la principal actividad laboral de la zona, las otras son: venta ambulante (a pie o en carro), albañilería, plomería, trabajo doméstico, cría y venta de cerdos, etc. Otra actividad que genera ingresos económicos a las familias son los trabajos en los semáforos de las avenidas de la ciudad (limpia vidrios, malabares, venta, etc).

Zibechi, realizó una introducción refiriéndose a la preocupación que dan los gobiernos y sus ministerios por el crecimiento de la economía, pero que a pesar de que la economía crece, crece a nivel macro; esta economía, este tipo de economía, sigue generando hambre y pobreza, beneficiando sólo a un 10% de la población mundial. Por otro lado los cambios de gobiernos que hoy se van dando en algunos países no significan cambios en el sistema, que según él va a seguir funcionando como siempre, con desigualdad y pobreza como sus componentes elementales. «Yo creo que en el futuro el sistema va a seguir funcionando como dije al principio: generando marginación y generando pobreza; no veo que el sistema esté cambiando, no veo que el sistema se esté humanizando. Hay algunos lugares donde han elegido presidentes más sensibles, más buena gente que los que había pero no sabemos cuánto tiempo van a estar y capaz que mañana ya no están o dentro de unos años ya no están, pero nosotros sí vamos a seguir estando y nuestros barrios van a seguir teniendo las mismas necesidades insatisfechas que tuvieron siempre».

Además, se refirió claramente que el poder de transformar hoy el mundo no está en manos de los gobiernos, ni en los Estados, ni en autoridades (senadores, diputados, ministros) por más buena voluntad que tengan, eso no alcanza, la transformación de este sistema va más allá de buenas voluntades y supremos discursos antineoliberales.

El cambio radica en el poder de las comunidades y colectivos sociales que sean capaces de crear y recrear nuevas formas de relacionamiento, nuevas formas de entender y hacer el mundo que enfrente y desafíe al modelo actual. «El mundo donde vivimos está cambiando con nuestro esfuerzo, yo me pregunto: ¿qué sería de los Bañados o de otros barrios en otros lugares si no fuera por ese montón de pequeñas cositas que se hacen todas las semanas para mejorarlo, capaz que ni había calles, o que estaba todo derruido, o no había ni un caño de agua o ni un poste de luz, y cuando hay mucha gente haciendo estas cosas – cuanto más haya mejor ¿verdad?-, cuando hay mucha gente haciendo estas cosas y cuando son muchas las cosas que se hacen incluso se puede pensar, y a veces pasa, y se piensa cómo ya no mejorar solamente mi casa o mi manzana o mi pequeño lugar o mi cuadra, sino levantar un poco mas la vista y mirar un poco más allá».

Y en ese mirar mas allá, es importante rescatar, valorar lo que ya se esta haciendo y que podemos hacer mucho más. «Hoy ya tenemos cierto poder, ya no nos pueden pasar por encima así nomás, y cuando digo cierto poder no quiere decir que tengamos un diputado, un senador, un ministro… no, no, tenemos poder porque nos juntamos, nos conocemos y tomamos decisiones colectivas, y si somos capaces de tomar decisiones colectivas es porque tenemos un cierto poder, no el poder, pero cierto poder tenemos, el poder como la capacidad de hacer cosas, ¡vaya si tenemos poder!, la capacidad de hacer es lo único que nos caracteriza, la capacidad de crear, de construir y ese poder tenemos que hacer que lo respeten, nadie más que nosotros puede hacer que lo respeten, ningún padre cito, ningún caudillo paternal nos va a respetar nuestra capacidad, nuestros saberes, sino se la hacemos respetar nosotros, y yo creo que estas son enseñanzas que nos dejan las actividades y las creaciones colectivas de la pobreza, de la marginalidad en América Latina, que creo que ha llegado a unos grados de consolidación, de fuerza, de potencia, de capacidad, que no creo ya que se atrevan a barrerla por la violencia como en otros periodos de la historia, quizá en algún lugar lo intenten, pero no les veo uña para guitarrero, como decimos en mi tierra».

Me parece que estos tres puntos son interesantes, para profundizarlos y debatirlos alrededor de nuestra realidad, en este nuevo periodo, desafiante para el movimiento popular, aunque también bastante peligroso, ante un modelo que aparece con un ropaje elegante, pulcro y hasta progresista. Primero: más allá de los cambios de gobiernos (que no deja de ser una práctica democrática interesante), cómo construimos prácticas que lesionen al sistema. Segundo: los cambios que se han producido, que se están produciendo, son por la lucha de la gente, a través de la organización, de la movilización, del trabajo paciente e incansable de millares de personas, no es sólo de una o de un grupo, o de un partido, y esto lleva a lo tercero: debemos reconocernos como pueblo, como pueblo con el poder de hacer y cambiar, trabajando en consolidar nuestro poder de transformar sistemas de vidas que dañan enormemente a la humanidad.

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