El Mundial y otras realidades urgentes y necesarias

Trabajo infantil y explotación sexual en el Mundial.

kaka

Arrancó el Mundial 2014 en Brasil, con bailes tradicionales de diferentes partes del país y un chamburreado colorinche de 600 artistas en un show corto (25 minutos), frío y poco creativo. El atractivo central era una gran pelota de donde salía el “plato fuerte”: la brasilera Claudia Leite, el Pitbull este (que ni su mamá…) y por supuesto, JLO. No sé ustedes pero yo me quede con las ganas. Creo que hasta un bailecito de Piqué, para no ser repetitivos y pedir a Shakira, hubiese sido más interesante.

Aprovechando la fecha, 12 de junio, Día Mundial contra el trabajo infantil, la Organización Mundial del Trabajo (OIT) lanzó una nueva edición de la campaña “Tarjeta roja al trabajo infantil”. Y sí, formó parte de la ceremonia de inauguración, supongo que representada en los niños y niñas que llevaban las casacas de los países clasificados, y la niña y el niño vestidos de árbitros que pude ver sacaban una tarjeta roja. La campaña fue lanzada por primera vez en la Copa Africana de Naciones 2002, a fin de denunciar el trabajo infantil en la fabricación de pelotas de fútbol durante la Copa de la UEFA en 1996. Esto último aunque el presente evento futbolístico no estuvo ajeno a denuncias relacionadas con la explotación laboral infantil en la manufactura del balón oficial: Brazuca.

Pero como sabemos, en Sao Paulo no todo era fiesta, cerca de 150 hombres de la Tropa de Choque de la Policía Militarizada del estado dispersaba el mismo día a un grupo de manifestantes que intentaba marchar por la avenida Radial Este, la principal vía de acceso al Arena Corinthians, el estadio en que se disputaría el partido inaugural del Mundial. Una periodista canadiense y la corresponsal de CNN en Brasil fueron heridas durante el choque entre manifestantes y la policía brasileña. Los reclamos tenían que ver con los motivos que desde hace meses movilizan a diferentes sectores sociales: los excesivos gastos del evento en un contexto de necesidades básicas insatisfechas.

Por otra parte, Kaka, jugador brasileño, es el rostro de otra campaña denominada “¡No desvíes la mirada!”, iniciada meses antes y dirigida a 16 países. Se puede ver al futbolista en un video que circula por las redes sociales, sensibilizando contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el turismo, y difundiendo el número telefónico 100 para denuncias, con el fin de reducir el riesgo de abusos durante el presente Mundial. Según datos difundidos en la misma campaña, más de 60 millones de personas menores de 18 años viven en Brasil, y se estima que alrededor de 500.000 son utilizadas en la prostitución.

Para luchar contra la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes en el turismo, Brasil ha adoptado una legislación especial que permite que cualquier persona, incluyendo extranjeros, acusados de abusar sexualmente de menores de 18 años en Brasil, sean arrestados y procesados por el país de su nacionalidad o residencia por los crímenes posibles cometidos en Brasil, gracias a la aplicación de la legislación extraterritorial.

Brasil iba ganando a Croacia (3 – 1 fue el resultado) mientras emprendía mi viaje diario de Asunción a Luque en un colectivo abarrotado de gente, donde una treintena de paraguayos y paraguayas volvían a sus hogares más derrotados que nunca. Parada, iba pensando lo diferente que hubiese sido todo si clasificábamos, si hubiese sido gol ese bendito penal, cuando un pasajero hojeo el diario y volví a leer: “Ciudad del Este cuenta con un hogar para víctimas de trata de personas”. La nota explicaba que el trabajo en esa zona de nuestro país se intensifica con este mundial. Entonces empecé a sentirme desolada y muy triste, como en el último partido de Sudáfrica 2010 y sabiendo que Paraguay no forma parte de esta cita futbolística, pero con una certeza: hay realidades urgentes que no se solucionan en cuatro años o puteando contra el penal de Tacuara Cardozo.

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