El ministro atrincheró su casa contra la fumigación

El ministro de Agricultura Jorge Gatini atrincheró con policías antimotines su casa, ante la propuesta de la Federación Nacional Campesina de rociar su patio con venenos y servirle agua de arroyo fumigado como “sabroso y bien helado tereré”.

Esta fue la respuesta de la Federación Nacional Campesina a las reiteradas aseveraciones de que los campesinos se oponen a las fumigaciones de sojales por cuestión ideológica, por ignorancia u por otra cuestión que escapa supuestamente a la realidad. La dirigencia de la Federación le ofreció fumigar su casa con el veneno que utilizan los sojeros y un tereré con agua de un arroyo recientemente fumigado de Puente Kyha.

No le gustó a Jorge Gatini de que su patio sea rociado con el veneno que usan en las semillas transgéncas.

El ministro, luego en radio Ñanduti, diría que él andaba por el campo trabajando con los “productores” y que “cómo iba a saber” cuál veneno era el que traerían los campesinos.  “Ore rojefumiga tractor pe, avioneta pe ha ha’e oguevi petei pulverizador gui”, diría el dirigente campesino Arnaldo Ayala.

La casa del ministro ubicada en Tte. Figari y 13 proyectada, barrio San Vicente de la capital, fue amurallada de cascos azules.

Ayala dijo durante la intervención que el ministro era capataz de los sojeros. Y que los sojeros les tira encima millones de litros, que contaminan el agua, enferman a la gente, destruyen toda la naturaleza y que además no dejan un guaraní al Paraguay.

“Ñande recurso, ñande yvy, ñande, paraguayo haicha, ja produciva’era”, repetía Arnaldo Ayala.

Ya cuando llegaba al final la acción directa planteada por la Federación, en Radio Ñanduti hicieron un careo entre el ministro y la secretaria general Teodolina Villalba. Durante el careo, el ministro les dijo que las puertas del Ministerio estaban abiertas para el diálogo, que a él le interesa muchísimo conversar. Teodolina Villalba le dijo que otra cosa ellos sienten en el campo, que solo reciben balas, imputación y fumigación con venenos.

Entre los venenos que llevaron los campesinos estaba el utilizado para la semilla transgénica, un compuesto de glifosato que según diversos estudios contamina la célula de la placenta de las mujeres provocando malformaciones  de criaturas y abortos no deseados, problemas en la piel, en las vías respiratorias y cánceres a largo plazo.

 

Antimotines y policías de servicio común cerraron la calle, a dos casas de la de Gatini, Capitán Figari y 13a.

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