El improbable parque industrial en torno a Río Tinto Alcán (III)

El parque industrial no existirá a menos que el Estado lo construya.

Foto de una fábrica de Río Tinto en Quebec, Canadá.

El principal frente de batalla de los propulsores de la instalación de Río Tinto Alcán (RTA) es el supuesto polo de desarrollo industrial que se formaría en torno a la fundidora de aluminio. Sin embargo, hasta las previsiones más favorables a la transnacional, como el informe de la consultora británica CRU Strategies, reconocen las bajas probabilidades de que otras industrias se sientan atraídas y vengan a instalarse en los alrededores de la planta de aluminio.

En primer lugar, RTA no promete ni asume la construcción de dicho parque industrial e incluso, como mencionábamos en la entrega anterior, “parece reacia a hacerlo”.

“En efecto, el Parque Industrial no existirá a menos que el gobierno decida construir la infraestructura necesaria (desarrollo de la tierra, servicios públicos, vías de acceso y así sucesivamente), ya que RTA parece reacia a hacerlo” (Energía y aluminio en Paraguay, CRU Strategies, p. 267). Disponible en: http://elpueblodecide.files.wordpress.com/2012/08/cru-inf-final-24-10-2011.pdf

Con relación al tipo de plantas que intervienen en la cadena de aluminio y que hipotéticamente se afincarían alrededor de la fundidora de RTA, se analiza la posibilidad de un molino laminador de aluminio, que “toma el aluminio de la fundición y lo enrolla en láminas, placas o bobinas para su uso en una variedad de usos finales tales como envases, construcción y transporte” (p. 249).

Pero, subsiguientemente, aclara: “Sin embargo, a pesar de esto, la mayoría de los molinos laminadores no se ubican para aprovechar una fundición cercana. Por lo general, se ubican para estar cerca de sus mercados” (p. 250). La cantidad de puestos de trabajo que generaría esta planta es de 170.

A renglón seguido se examina la posibilidad de una planta de extrusión de aluminio, donde se moldea el material y que proporcionaría 100 puestos de trabajo. Pero con respecto a esta posibilidad las perspectivas no son más halagadoras que el caso anterior. “Las plantas de extrusión por lo general no se ubican cerca de una fundición” (p.250), reconoce el estudio.

En cambio, los consultores se muestran un tanto más optimistas para una planta de cables y varillas de aluminio, que se utiliza para la fabricación de cables eléctricos de aluminio a fin de emplearlas en líneas de alto voltaje, aunque “la viabilidad de una planta de varillas y cables en Paraguay dependerá de los factores del mercado, aunque en este caso el mercado sería internacional” (p. 251). Se calcula que la cantidad de puestos de trabajo que brindaría esta planta es de 150.

Dependería también de las condiciones del mercado una planta que se dedique a fabricar llantas para automóviles, que generaría de 100 a 150 puestos de trabajo.

“Las cuatro actividades de arriba representan más del 90% del uso de aluminio a nivel mundial”, prosigue el texto. Aclaremos que estos cuatro rubros son los que más posibilidades tienen de instalarse cerca de la planta, ya que, como menciona el estudio, representan el 90% del uso dado al aluminio.

El restante se divide en “otras actividades posteriores (que) incluyen piezas forjadas de aluminio y polvo de aluminio y producción de pasta. Las piezas de forja es un sector muy pequeño y especializado, que sirve a las industrias tales como la aeroespacial. La probabilidad de que una planta de forjado se localice en Paraguay es muy baja” (p. 252).

Este sería, por tanto, el mejor de los escenarios para la hipotética planta industrial. Como se observa, las posibilidades de que la fundidora de RTA genere un polo de desarrollo industrial a su alrededor son mínimas, ya que las plantas de procesamiento tienden a ubicarse cerca de los mercados de venta.

Y si de por sí es poco probable que las plantas relacionadas con el aluminio se vean atraídas, las posibilidades del arribo de plantas que no tengan directa relación con el rubro son más remotas aún. “Para las actividades no relacionadas con aluminio, es mucho más difícil estimar las probabilidades para cada actividad” (p. 267).

La experiencia de parque industrial alrededor de una fundidora de aluminio que cita el informe es la de Omán, una fundidora de propiedad estatal que a su vez estableció compañías filiales para construir las plantas secundarias alrededor de su propia fundidora. Otro ejemplo proporcionado es el de Baréin, en proyectos con alta participación del Estado y en el marco de políticas de diversificación de la economía del petróleo. Desde la instalación de la fundidora de Alba en 1971 en este último país, la formación del parque industrial a su alrededor ha llevado 40 años. Además, las plantas transformadoras no han sido muy rentables, pero se mantuvieron porque las empresas estatales se pueden permitir lo que para un emprendimiento privado significaría el fin: trabajar a pérdida.

Precisamente lo que se pretende es que los riesgos de una potencial mala inversión caigan a espaldas del Estado a falta de un mercado interno que absorba la producción, principalmente en concepto de energía eléctrica fuertemente subsidiada.

“Las fundiciones que han atraído con éxito a algunas industrias transformadoras han exigido un alto grado de participación del gobierno. Esto ha incluido varios incentivos de inversión, la provisión de infraestructura, inversión de capital, y los precios favorables del metal líquido. Además, todo el proceso llevará tiempo. No se atraerá capital privado para invertir en el sector secundario a menos que los proyectos sean rentables, y haya un mercado claramente definido para la producción. Teniendo en cuenta esto, el establecimiento de la actividad posterior de aluminio es bien como una oportunidad potencial, en lugar de un impacto esperado de la fundición de RTA” (p. 255).

Es decir, apenas una lejana presunción. De hecho, en el preacuerdo con el Gobierno paraguayo, RTA se desliga de cualquier obligación alegando que “trabajará de buena fe con Paraguay, apoyando los esfuerzos de Paraguay para avanzar en las líneas de trabajo relacionadas con la creación del Parque Industrial, que podrá ser de “Propiedad pública/propiedad privada/co-propiedad del Parque Industrial”.  Disponible en: http://www.economiavirtual.com.py/index.php/empresas/empresas-globales/item/796-texto-del-preacuerdo-entre-el-gobierno-paraguayo-y-rio-tinto-alcan-rta

Pero ante esto se presenta una dificultad insalvable: para la realización del tan mentado parque industrial se necesitan compromisos más concretos y políticas más activas que un simple acto de fe.

El margen de probabilidad de la instalación de plantas relacionadas al aluminio y los puestos de trabajo que generaría.

 

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