El gobierno de Horacio Cartes es un “proceso peligroso para el futuro del país”

En este diálogo con Milda Rivarola, la politóloga sostiene que la movilización ciudadana es el único instrumento para enfrentar la ola de privatizaciones de bienes públicos que se anuncia con el gobierno de Horacio Cartes. 

Milda Rivarola, politóloga. Foto: apeuropeos.com.

Milda Rivarola manifiesta que de la mano de Horacio Cartes “vamos a tener nuestra década del ochenta ahora”, en referencia a los procesos de privatización llevados a cabo en los países vecinos. Rivarola apunta a la movilización ciudadana como principal arma para enfrentar lo que define como un “proceso peligroso para el futuro del país”.

La politóloga también aboga por construir Estado en las zonas más olvidadas a fin de que este llegue con servicios, en contraste a la mera represión con que actualmente incursiona en los territorios que han quedado prácticamente fuera de su jurisdicción real.

“Paraguay entra 15, 20 o 30 años tarde en los procesos sudamericanos. Siempre entra, pero entra tarde, y a veces a contramano. Paraguay no tuvo procesos radicales de privatización como tuvieron Chile, Argentina, o Brasil incluso en parte. Yo creo que eso es lo que se viene, se viene un gobierno de privatizaciones y de concesiones al sector privado de ámbitos que eran públicos. Esa es la visión empresarial y tecnócrata de gran parte del gabinete que tiene. Vamos a tener nuestra década del ochenta ahora. Esa es la apuesta de Cartes”, vaticina Rivarola ante la consulta sobre cuáles serían las características que tomaría el “nuevo rumbo” prometido por Cartes.

“Ahora hay un matrimonio de conveniencia con el Partido Colorado y vamos a ver qué tanta fuerza opone a ese proyecto. La mayor fortuna del mundo sale de ese proceso, Carlos Slim. Slim está ahora en la lista uno o dos de Forbes. Es un proceso en que empeoraron los servicios públicos, generó crisis económica y frenó el desarrollo, pero también generó empresarios multimillonarios. El apoyo fuerte de Cartes no es ni el partido ni la ciudadanía, es el empresariado”, añade.

Con respecto a la experiencia de otros países que volvieron a nacionalizar servicios y empresas públicas ante el fracaso de las privatizaciones, Rivarola dijo que el actual gobierno “puede castigar servicios públicos, pero va a generar acumulación y riqueza para la élite paraguaya. Por eso tiene tanta aprobación por parte de los conglomerados empresariales. Una de las cuestiones más preocupantes bajo el gobierno de Lugo fue la paralización de la movilización ciudadana. Como que los necesitados de un Estado se sentaron a esperar que el gobierno les haga un Estado. Y yo espero que eso se recupere, que las organizaciones sociales salgan de su letargo y asuman la combatividad que es propia para exigir garantías y derechos y frenar un proceso que es peligroso para el futuro del país. Hay una mayoría conservadora muy grande en el Congreso, por lo que de las propias instituciones del Estado no va a haber demasiada resistencia. Tiene que venir de la ciudadanía o no viene”, enfatiza.

El costo de la militarización  

Con relación a los resultados que arrojaría la estrategia de militarización delineada por el gobierno en el marco del combate al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), Rivarola estima que, tal como sucedió en ocasiones anteriores, los resultados será nulos. “Ya hubo militarización. Ya se enviaron militares con muy alto costo en San Pedro y hasta ahora no funcionó para nada. Puede responder a una presión política, pero no hay ninguna garantía de resultados eficientes con militarizar la zona. Ya se hizo tres o cuatro veces y no funcionó”.

Sobre la violación de derechos humanos y persecución a las organizaciones sociales en estos operativos, la politóloga recordó que “desde que surgió la guerrilla en el norte en distintos gobiernos, incluido el de Lugo, la policía y la Fiscalía, a falta de estrategia eficiente para combatir la guerrilla, lo que hace es amedrentar a la ciudadanía. Desde la aparición del EPP las organizaciones están denunciando violaciones de derechos humanos de la población de esa área. Puede que ahora las violaciones sean más intensas o más continuadas, pero hasta ahora tampoco eso dio resultados (…). Puede servir políticamente para sembrar contraterror o para dar gusto a la gente que quiere ver militares en las calles, pero no son efectivos”.

Al ser interrogada sobre la estrategia que se debería seguir en estos casos, Rivarola señaló que se debe construir Estado allí donde no lo hay sobre todo llevando los servicios públicos y no la represión. “En primer lugar reconocer el carácter, si no públicamente, en términos de estrategia, reconocer el carácter político del EPP. El EPP se propone como un contra-Estado, cobra impuestos, secuestra y ajusticia (…). Ellos lo que se proponen es controlar un territorio y establecer su poder estatal en ese territorio. Y eso solamente es posible donde no hay Estado. El primer elemento de combate a la guerrilla es establecer Estado ahí donde no hay Estado. Y Estado son rutas, caminos, escuelas, promoción de la agricultura campesina. San Pedro es tierra de nadie. San Pedro y el norte de Concepción son tierras de hacendados. Allí el Estado no está. Es como una lucha a largo plazo y lo primero que tiene que hacer el Estado es estar presente allí donde un concertado se le instaló y no solamente con formas represivas, sino sobre todo con servicios y con garantías”, concluyó.

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