El día que capturaron al «Comandante»

Esta es la historia de Juan José Rotela, líder del movimiento guerrillero 14 de Mayo, capturado en Paranambú, Alto Paraná. El ya mítico «Comandante» Rotela desafió hasta su muerte a la dictadura estronista. 

Soñador, idealista y liberal. Juan José Rotela, había dejado Yvytumí a los 16 años junto a su madre debido a las persecuciones políticas sufridas por su familia. Se fueron a Argentina, para engrosar la población de exiliados paraguayos que cultivó el régimen, unos 200.000.

En Buenos Aires, Rotela entraría en contacto con otros paraguayos, en su mayoría perseguidos políticos, veteranos de la guerra del chaco, o estudiantes disconformes con la situación de su país. Todos llegaron a una conclusión, en las situación en que se encontraba el país, el único camino para instaurar la democracia eran las armas. Así nacía el Movimiento 14 de mayo, con el objetivo, según su proclama, de derrocar al gobierno de Stroessner y su cúpula, para sacarle al pueblo ese yugo de la dictadura. En su plan programático, entre otros fines, pretendía liquidar el sistema estructural económico, político y social del stronismo, la recuperación de los bienes públicos y privados malhabidos, así como el castigo a los culpables.

El Movimiento 14 de mayo era una organización pluralista y horizontal, estaba integrada principalmente por liberales, también por febreristas, comunistas y disidentes colorados.

Luego de una importante campaña para recolectar fondos y reunir voluntarios, el Movimiento 14 de mayo había cobrado una importante adhesión y apoyo de la comunidad paraguaya exiliada en Argentina, sobre todo en Buenos Aires, Misiones y todas las ciudades fronterizas que estaban repletas de inmigrantes paraguayos. Incluso hubo cierto apoyo del gobierno argentino y de algunos militares de entonces. Contaba, al menos verbalmente de un importante apoyo de grupos dentro de Paraguay.

Los voluntarios se instalaron en Posadas en setiembre de 1959, y por cuatro meses se entrenaron en estrategia de guerra de guerrillas en chacras y estancias de simpatizantes.

Juan José Rotela, con 29 años, sin nunca haber tenido un cargo militar, se hizo el jefe principal del 14 de mayo. Por su liderazgo los integrantes lo habían elegido. Una vez triunfante la revolución, él asumiría la presidencia transitoria.

Las incursiones guerrilleras al Paraguay

Fue un 10 de julio de 1960. Ajado, derrotado y sin esperanzas, luego de dos meses y diez días de deambular sin éxito por las selvas de Caazapá y Alto Paraná, Rotela era capturado en la zona de Paranambú, a orillas del Paraná. Rotela era el hombre más buscado por el régimen estronista.

Don Victorino Duarte, el viejo maquinista de los obrajes del Ñacunday, fue testigo de ese momento: «Che ahecha Rotela pe. Kariay porâ la Rotela, peichaite la ibarba (hace un gesto con la mano indicando el pecho). Osérô ojejagarra, che a arreglá la aviación topadorandîve, pe oguerurô chupe, che aemparejaaa hina…» (Yo lo vi a Rotela. Era un lindo muchacho Rotela, así era su barba –hasta el pecho–. Al salir, cuando lo capturaron, yo estaba arreglando la aviación con la topadora, cuando lo trajeron, yo estaba emparejando –la tierra–).

Duarte cuenta que al día siguiente bajaron cinco aviones que venían de Asunción, con gente que venía a ver a Rotela. Lo agarraron en Irala, dice, en el Paraná. «Lo trajeron, lo llevaron y lo mataron». «Stroessner ojerure hese, ohechase, pea la cabézante py». (Stroessner pidió por él, quería verlo, él era el líder pues).

El largo camino a Paranambú

La guerrilla del 14 de mayo incursionó en dos ocasiones al Paraguay, desde la Argentina, buscando derrocar al régimen de Stroessner, y tenía en teoría un importante grupo de apoyo en Paraguay.

El 12 de diciembre de 1959 fue el día de la gran invasión. El 14 de mayo partió en la fecha marcada, dividido en 5 columnas, de entre 15 y 30 cada uno, más una radio clandestina zpx, para los enlaces y la propaganda. El efecto sorpresa fue echado por tierra pues los informantes del gobierno ya habían delatado la acción. Del grupo principal, la columna Libertad, cuyo destino era Encarnación, encabezado por Rotela, fueron capturadas dos canoas, mientras el líder del movimiento se desvió hasta San Juanœi, a dos kilómetros de la capital de Itapúa, retornando el mismo día a Posadas ante el fracaso del plan. Los demás destinos fueron Capitán Meza, Pedro Juan Caballero, Puerto Presidente Franco y Hernandarias. La estrategia era incursionar con acciones rápidas, tomar pueblos e ir creando focos, concientizar a la gente e ir sumando para marchar a Asunción. Sin embargo, prácticamente en todos los puntos los esperaban. Sufrieron las más cruentas represiones.

Juan José Rotela reorganizó un grupo en Posadas y volvió a incursionar el 29 de abril de 1960, en la zona de Caazapá, con 120 hombres. Entre mayo y junio serían derrotados en Tavaœi. Finalmente terminaría en Paranambú.

Cruentas represiones

Las represiones del General Patricio Colmán y sus hombres a los prisioneros de la guerrilla pasaron por encima todo derecho internacional humanitario. Había órdenes superiores de liquidarlos a todos. Las torturas más atroces se hicieron presentes. En Encarnación, atados en la plaza pública fueron expuestos al escarnio. Las picanas y piletas no faltaron. Algunos eran arrojados de aviones. Flotando en las aguas del Paraná pudieron identificarse cuerpos mutilados, sin ojos, y con el corazón arrancado. Las mujeres fueron violadas hasta morir. Se estima que se produjeron unas 66 ejecuciones arbitrarias.

Prisionero en el obraje

Recuerda Don Victorino que, estando prisionero Rotela, muchos pobladores fueron a preguntarle cómo fue para que entre así, y hacer lo que hizo. El prisionero les contestó: «amombeœuse jepe peæme, pero pende tavÿ tavÿeterei heœi chupekuera. El destino, he’i chupe kuera, ñande destino, ñande destino oiko la ñase háicha, ore hombre… Pe peve la ha’étava pe’ême, he’i la gente pe». (Les quiero contar a ustedes, pero son demasiado ignorantes les dijo. El destino dijo a ellos, nuestro destino, porque nuestro destino sucedió es que salimos así, nosotros hombres… Hasta ahí lo que puedo decirles, les explicó a la gente).

Había mujeres que iban y le abofeteaban, afirma, «por tu causa no puedo más dormir bien con mi marido» le recriminaban las mujeres. En aquellas fechas, las esposas iban a dormir al monte cada vez que corría la voz de que iba a llegar «una comisión», los guerrilleros. Los liberales del pueblo decían que «los salvarían», pero nadie se fiaba. Duarte dice también que había mucha gente que quería apoyarles, «pero no podían nomás».

Un misterio

Luego de su captura, Juan José Rotela presumiblemente habría sido llevado a la estancia Tapÿta, en Caazapá, donde el gobierno instaló su centro de operaciones. Su muerte y su destino son un misterio.

Doña Idalina Delgado, pobladora de Ñacu-ndaÿ y devota del Kurusu Rubén, cuenta que en el kilómetro 4, de la ruta que conecta Paranambú con Ciudad del Este, existe un nicho precario de terniz, que da refugio a la tumba de otro infortunado. La gente lo conoce como Kurusu Rotela. También se ha hecho de devotos y producido algunos «milagros». ¿Será este el destino final del comandante del 14 de mayo?

Comentarios

1 Comentario

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    Ana Graray
    12 diciembre, 2015

    Salud muchacho valiente sobreviviente del 14 de mayo
    Que con estirpe y bravura salieron al paso de la dictadura.
    Juan Jose Rotela regalaron su vida joven a cambio de la libertad de este pueblo oprimido
    Fuerza jóvenes marchemos unidos y no permitamos que nos roben la libertad soñada de nuestro querido Paraguay
    12_de diciembre de 1959 12 de diciembre 2015

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