El coronavirus “infecta” a Bolsonaro con pedidos de destitución

Ya existen más de 30 solicitudes de Impeachment sobre el presidente brasilero, que trató de «gripecita» al COVID-19, pero que ha convertido a su país en el más afectado de la región. Expertos señalan que difícilmente llegaría al final de su mandato.

Brasil es el mayor país de América Latina con afectados por el Covid-19, pasó en estos días por primera vez la barrera simbólica de 1.000 muertes diarias, según datos del gobierno. Y todas las acusaciones apuntan a su presidente Jair Bolsonario, reconocido y criticado por su postura negacionista de la pandemia.

El Partido Socialismo y Libertad (Psol) de Brasil presenta, este viernes, en la Cámara de Diputados una nueva petición para destituir al presidente Jair Bolsonaro, y esto se suma a más de 30 solicitudes.

El Partido de los Trabajadores (PT), Partido Comunista de Brasil (PCdoB), Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (Pstu), Partido Comunista Brasileño (PCB) y la Unidad Popular (UP), así como alrededor de 400 entidades y movimientos sociales, apoyan esta solicitud.

En la misma, alegan crímenes de responsabilidad y contra la salud pública cometidos por el mandatario, así como la participación en actos antidemocráticos que pedían el cierre del Congreso Nacional y del Supremo Tribunal Federal.

Asimismo, se refiere a la interferencia política en la Policía Federal (PF) con la destitución de Maurício Valeixo y el apoyo al autodenominado grupo 300 de Brasil, integrado por activistas de extrema derecha.

El comunicado del Psol indica que los delitos de Bolsonaro contra los poderes de la constitución conforman una lista larga. Destacan que se trata de crímenes contra “el libre ejercicio de los derechos políticos, individuales y sociales, contra la seguridad interna del país y contra la probidad administrativa”.

Corresponde al titular de la asamblea, Rodrigo Maia, decidir si abre o no el proceso.

Un final incierto

«Es una tormenta perfecta», dice José Murilo de Carvalho, historiador y politólogo brasilero, miembro de la Academia Brasileña de Letras y de la Academia Brasileña de Ciencias, entrevistado por BBC Mundo. El mismo señaló que parece cada vez más difícil que Bolsonaro concluya su mandato presidencial de cuatro años.

El politólogo señala que fue electo por dos grupos de personas: los que lo apoyaban, que en la elección eran tal vez 35% de la población, y personas que votaron por él para evitar que ganara el candidato del PT (Partido de los Trabajadores).

Con su actuación en el primer año, las personas que votaron para evitar al candidato del PT están retirándole el apoyo, que ahora está en torno a 30%. Y está perdiendo por la política de salud. Señala que en ese sentido, la fragilidad de su gobierno es muy grande.

El ministro de Justicia (el cuestionado exjuez Sergio) Moro, salió por presiones del presidente en relación a investigaciones de sus hijos. Según Murillo, eso para un presidente que tenía la moralidad como un pilar de su campaña también es muy debilitante. Ya no tiene la imagen que él transmitía de alguien que quiere combatir la corrupción. Ahora sólo los más fanáticos creen en eso.

“Hay un punto en que, después de dos años, si un presidente cae, asume el vicepresidente. Antes de dos años tiene que haber otra elección. Entonces puede haber algunas personas calculando, para que no haya otra elección, que se espere hasta fin de año y ahí sería más fácil derribarlo porque continuaría el vicepresidente, que es un general”, expresó.

Fuentes: Telesur/ BBC

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