Quién dijo que todo está perdido

Ya ha pasado la intensa lluvia. Es una noche fresca, de aire depurado. Es sábado noche. Sergio llega con un bolsón de antiguo porte. Una máquina de escribir, regalo de su abuela materna, y una guitarra le acerca su hermano, Yony Rojo, actor. Se sienta en una silla de madera y pide una Pilsen a Oscar, el administrador de El Rubio, Gral. Díaz y Colón. La Pilsen está servida. Sergio convoca a Víctor Carlos, el director de Los Carlos, requintita, y a Benito Martínez, arpa.  De fondo un lienzo con lanzas, flechas, bolsos y artesanía indígena hacen más amigable la vista, cruzada por el tráfico nocturno y faroles naranja del tendido eléctrico.

El actor Yonny Rojo le acerca a Sergio, su hermano, la guitarra.

El actor Yony Rojo le acerca a Sergio, su hermano, la guitarra.

Abre la voz con Todavía cantamos, Víctor Heredia. Avanza con guaranias y polcas. Cierra con 13 tuyuti, a pedido del público. Es pura vibra. Parece que el micrófono es un complemento circunstancial. La voz de Sergio es potente y macerada.

El concierto es a la gorra. La temperatura muy agradable envalentona también con el vino.

Sergio agradece, abre y alza las manos. El encuentro, lejos de terminar, parecía un repetido  comenzar.

Claudia y Pachín

Yenny, Félix Colmán y Claudia Miranda.

Yenny, Félix Colmán y Claudia Miranda.

Claudia Miranda, antes, ya había celebrado la compañía de su hija Yenny y de su socio, su cuate de batallar “bondis”, Félix Colmán. En fin, amigos, compinches, actores y músicos tremendos, interpretarían Lidia Mariana, Quemil Yambay, y otros temas. Esa voz raspada de Félix, grave y baja, y un canto alto y agudo de Claudia, una combinación a pedir de boca.

Pachín Centurión en lo suyo, alto, vibrante, libertario, comienza con “Desalambrar”. Continúa con “Te recuerdo Amanda”, de Víctor Jara.

 

Un grupo de punkers se enchufa con el encuentro. Habían salido de otro concierto. “Sin bondis y con peña, ¿adónde ir?”

La gente se suma. Las sillas de El Rubio ya no alcanzan pero no se siente escasez sino abundancia en el ambiente.

El escritor Carlos Bazzano, luego de leer unos poemas, saluda a Sergio.

El escritor Carlos Bazzano, luego de leer unos poemas, saluda a Sergio. De fondo se los ve a Víctor Carlos y Atanacio Galeano.

El guitarrista clásico Juan Duarte, a punto de lanzar su tercer disco, se anima a una segunda actuación, con su pelo largo ceñido al cuero cabelludo tal vez con gel, una camisa negra y esa disposición de asiento tan  característico de los clásicos. Interpreta sus temas y luego Agustín Barrios: Inacabable fuente de inspiración de nuestros guitarristas clásicos.

Ya son las tres de la madrugada. Había para más. Sube de nuevo Atanacio Galeano, cantor de cantores.

La ciudad nos dejaba un beso con acordes de Víctor Jara, Agustín Pio Barrios, Emiliano R. Fernández, entre otros.

Entre tanto laburar más de 10 horas para sobrevivir, tanto pungá en el tráfico y destierro en el campo, ¿quién dijo que todo está perdido?

 

Juan Duarte, Mangoré y lo suyo, en la noche de "Sergio Peña y sus amigos"

Juan Duarte, Mangoré y lo suyo, en la noche de «Sergio Peña y sus amigos»

 

Quinta presente

Joel Pedrozo en su salsa. Lo acompaña Benito Martínez.

Joel Pedrozo en su salsa. Lo acompaña Benito Martínez.

La presencia de Joel Pedrozo (Rubio peguazu), voz y guitarra, y Benito Martínez recrea la justa sensación de la tertulia de Avenida Quinta. Joel es ducho, maneja la voz y la guitarra a gusto. Se lo siente bien, la gente lo acompaña con aplausos. Ellos, nocheros de maña y oficio, se agrandan más allá de la media noche. El aire de las parrilladas de los 80, aun envuelto en hollín y estrés contemporáneos, se sienta a gusto en la peña librada por Sergio. Una nochez más, he’i Humberto Rubín.

Comentarios

.
Sin comentarios

Déjanos tu opinión

.