Los estacioneros y la religiosidad en la música popular

Las festividades religiosas de la semana santa están envueltas y matizadas por las diferentes disciplinas del arte. El teatro, la pintura, la danza y la música ayudan a someter al espíritu de las colectividades al ímpetu del cristianismo. Sin duda, el poder evocativo de la música lleva a los feligreses a vivir la religiosidad de una manera más sentida y emotiva. Más íntima. Artículo de Hernán Maciel, cronista y músico.

Los estacioneros en Tañarandy. Fuente: Portal Guarani.

Los estacioneros en Tañarandy. Fuente: Portal Guarani.

Los estacioneros son un conjunto generalmente compuesto por hombres que recorren simbólicamente las 14 estaciones del vía crucis entonando cantos sacros acompañando las procesiones en la semana de pascuas.

Esta tradición que se cultiva en diferentes localidades. Se la puede observar o vivir en barrios de Asunción como también en Tañarandy (San Ignacio, Misiones), Luque, Ñemby, Areguá, Itauguá, Arroyos y Esteros, Tobatí y muchas otras ciudades del país tiene raíces antiquísimas.

Aunque no abundan documentaciones sobre las diferentes expresiones populares que iluminen la historicidad de esta tradición, Pedro Jara Bernal, uno de los integrantes más veteranos del grupo Estacionero número 1, San Miguel de Capiatá, cuenta que esta expresión popular lleva más de 200 años de vigencia: “La ore abuelo oñepuru vaeckue ha upei opyta ore tua, ha ore tua orembo’e vaeckue”, comenta.

Como cualquier grupo musical, según cuenta, se preparan aproximadamente un mes antes de cada acontecimiento practicando una o dos veces por semana.

El escritor Carlos Villagra Marsal comenta que esta tradición no se remonta solamente a los jesuitas sino que es muchos más antigua. Sin embargo, fueron las órdenes jesuíticas las que iniciaron esta tradición en América.  En las Misiones jesuíticas, nos dice el maestro Diego Sánchez Haase, “cada reducción contaba con su coro, su orquesta y hasta con sus propios compositores”.  Y que el nivel musical alcanzado en las misiones evidenciaban  “las notables destrezas de los indígenas para cantar, ejecutar e incluso fabricar instrumentos musicales.”

La edad media

Los cantos de los estacioneros pueden tener también su raíz en los cantares de gestas de la edad media. En esa época no se cantaba de manera muy melódica exactamente sino que se salmodiaba; es decir, que mas bien era un canto llano, monótono.

Cecilio Ortiz, encargado de los estacioneros de la capilla San Juan Bautista, de la  compañía Cañadita, de  Ñemby, comenta que se tienen  composiciones que se refieren  a Jesús crucificado, al Viernes Santo, a la muerte de Cristo, a la Virgen… entre otras temas que giran en torno a las festividades de la semana santa. Cecilio también explica que esta música se conoce como purahéi ñembo’e  y que se diferencia del purahéi jahe’o (canto lloroso) o purahéi ñembyasy (canto triste). Los cantos que entonan los estacioneros no tienen otro instrumento que la voz.

Sin embargo, estos cantos no son exclusivos de la Semana Santa. También están los que se entonan en las navidades o en el Kuruzu Ara, como explica Don Pedro Jara. Aunque es en la Semana Santa donde los estacioneros tienen más actividad.

El caso de Tañarandy

Esta expresión de la memoria colectiva tiene un empuje más trascendente o de mayor notoriedad en la compañía Tañarandy. Tañarandy es una de las 33 compañías de San Ignacio Guazu, en  el Departamento de Misiones. En este lugar, el artista Delfín Roque Ruiz Pérez, más conocido por su nombre artístico, Koki Ruiz, desde 1992, en la Semana Santa, junto con los pobladores de la zona, organiza el encuentro denominado “Yvága Rape”. Allí se reúnen cientos de grupos de estacioneros de todo el Paraguay.

La compañía tomo notoriedad años después de esa primera iniciativa de 1992 que inicialmente nació como una propuesta artística de modestas proporciones. Casi como fruto de la casualidad se fueron entretejiendo las diferentes propuestas artísticas y culturales para concretarse en más de quince mil luminarias, hechas con cáscara de apepu y tres kilómetros camino de tierra de la calle principal donde de todas partes del país y de otros países coinciden para ser parte de la ya multitudinaria festividad pascual.

Lo que comenzó con apenas cien metros de procesión y unos cuantos pobladores creció en grandes magnitudes hasta hacerse un motivo de turismo. Este acontecimiento ayudó a revitalizar la labor de los estacioneros y a darle, incluso, una proyección internacional.

El compromiso estacionero. Del pasado al presente

El jueves 19 de julio del 2012, luego de casi un mes del golpe parlamentario, un grupo de estacioneros se reunió para marchar frente al Congreso para encarnar en 7 estaciones las vejaciones y atropellos que hasta el día de hoy enlutan al país desde la masacre en Curuguaty. Aquellos estacioneros cantaron los siguientes versos:

 “Aquel viernes doloroso/ de indignación y tormento/violaron la democracia/ entre paredes del Parlamento

 Y mas del monte Calvario/ adecimos cruenta locura/ diputados y senadores/ tenían olor a sepultura

 Puñal de siete dolores/ corona negra de corrupción/ hirieron la democracia/ en nombre de la Constitución”

http://www.nanduti.com.py/v1/include-audio.php?audios_id=16235&tipo=

http://andrescolman.blogspot.com/2013/03/historia-de-como-se-inicio-la-semana.html

https://www.youtube.com/watch?v=_m9wz_4TQhA

 

Comentarios

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1 Comentario
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    lucia
    Posted at 15:39h, 21 marzo Responder

    ok

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