Enrique Collar denuncia irregularidades en la Academia de Cine paraguaya

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas del Paraguay se había envuelto en una nueva polémica antes de culminar el 2014, cuando un cambio en sus reglamentaciones, categorizó las salas de cine catalogando los circuitos culturales como de segunda línea. Con esto, quedaron fuera de importantes festivales recientes producciones muy bien valoradas como Costa Dulce y Latas Vacías, y dejó como único aspirante a la taquillera Luna de Cigarras. El primer caso tras esta modificación se dio en los premios Ariel, otorgado por la Academia Mexicana. Las suspicacias no tardaron en generarse nuevamente debido a que la Academia está encabezada actualmente por Dea Pompa, esposa de Jorge Díaz de Bedoya, director del último film mencionado.

Las consideradas de “primera línea” son las salas del Hiperseis, Villamorra, Sol, Pinedo y Multiplaza. Las de segunda línea, Medallas SL, Patio Real, Mall Excélsior, Medalla CDE, Encarnación Cinemak 3 D (1 sala), Encarnación Granados (1 sala).

Comunicado de Collar

Este miércoles, Enrique Collar, director de Costa Dulce, emitió un comunicado sobre el caso. Comentó que recibió disculpas formales de Dea Pompa al igual que lo hiciera con la producción “Latas vacías”, con la intención de “preservar la Institucionalidad”. “Me parece correcto, estamos para construir. Acepto sus ‘errores involuntarios’, como menciona en la carta, somos humanos. Pero no aceptaré que a nivel Institución todo siga normal; ella sin renunciar al cargo y la no impugnación al envío de los Premios Ariel; dos puntos lógicos que ambas producciones sostuvimos en un momento ante las instancias que se había llegado”, expresó Collar.

Premios Ariel

Collar relató que había renunciado de antemano a inscribir su a los Premios Ariel que la Academia paraguaya debía elegir para postular.

“El 12 de diciembre de 2013, Dea Pompa me escribió a Holanda diciendo que según sus averiguaciones era suficiente un estreno en el Teatro Municipal de Asunción para nominar Costa Dulce a los Premios Ariel (Academia de México). Esto debía ser por una semana y antes del 31 de diciembre de ese año. Propuesta algo acelerada y que lógicamente no acepté. Ni la productora más fuerte de Asunción aceptaría esto; una aventura imposible que se podría llamar ‘como matar a una película nacional en menos de veinte días’. Pero lo más triste fue no haber escuchado de su parte un ‘te apoyamos’, ‘lo hacemos juntos’, ya que en definitiva era más un interés suyo en nombre de la naciente Academia, que contaba con apenas unos meses de vida en ese entonces”.

Luego Collar recibió una invitación del CCPA para el estreno de Costa Dulce, con fecha del 1 al 6 noviembre (7 días consecutivos y a 20.000 Gs la entrada). “Este era el único hueco que la agenda del Teatro tenía para esas fechas”. Ya por entonces se había generado una situación similar con los Premios Goya. “Después de este bochornoso episodio, Dea Pompa anunció por la prensa que renunciaba a la presidencia de AACCPY, pero claro, ‘Luna de Cigarras’ ya estaba como película nominada por Paraguay al premio español”.

Luego Collar dice haber solicitado las bases del Premio Ariel a la Academia y “Dea (que había vuelto) me aclara: ‘es necesario haber estrenado 7días en salas comerciales’. (Cómo? En qué quedamos?) Voy a las bases de la Academia mexicana y dice textualmente: ‘películas que hayan sido exhibidas comercialmente en sala cinematográfica de su territorio nacional, cuando menos siete días consecutivos, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2014’”.

«Salas cinematográficas»

Collar dice que Costa Dulce estaba en regla según su primera intención, cuando no había otra película en juego. “Pero algo hizo que cambiara de opinión”. Miedo a la competencia? Si cualquier producción nacional o de dónde fuera debe someterse a competencia entre 1000 o 2000 películas para poder entrar en una programación de un Festival importante, esto es normal”.

El director cuestiona que la Academia haya establecido la regla estricta de “sala comercial de Shopping”,  antes que intentar explicar a México la realidad del cine paraguayo y batallar para que la sala del CCPA, o el Cine que la productora de “Latas Vacías” acondicionó en Coronel Oviedo sean consideradas también “salas cinematográficas”.

“Hice cine paraguayo durante más de una década y pude difundirlo por el mundo sin ningún tipo de apoyo Institucional. La obra es la que abre puertas, al menos en el exterior. Apoyo las organizaciones, pero si de entrada hay irregularidades con procedimientos sospechosos y con un objetivo único, estamos mal, sólo contribuiremos a que los megalómanos ocupen poder”.

Posteriormente fue más tajante y dijo que “lo que fuera y lo que se cocine en la AACCPY sólo ellos lo saben. Por todo esto decidí no ser parte del estofado y continuar mi compromiso de hacer y difundir cine paraguayo por el mundo como lo hice hasta ahora”.

“Mi conclusión es que todo esto ha sido un despropósito desmedido para un objetivo fallido”, finaliza.

Enrique Collar, también artista plástico, vive actualmente en Rotterdam.

 

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