“Duele posar la mirada sobre Curuguaty, pero sabíamos que era el momento”

El documental “Fuera de Campo”, del cineasta Hugo Giménez, explora una mirada sobre la masacre de Curuguaty. Fue el proyecto ganador del DocTv IV Latinoamérica (2013/2014) y se encuentra en  etapa de edición. Se estima que para mediados de junio se culminará. Posteriormente tendrá su exhibición en 22 canales públicos de 18 países latinoamericanos. El director nos habló del proyecto y sus expectativas, en esta entrevista. 

Hugo Giménez. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

Hugo Giménez. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

“Fuera de campo” en el lenguaje cinematográfico hace referencia a lo que no se puede ver dentro del campo visual, lo que está afuera. Además hace un juego de palabras con esa exclusión hacia el campesinado paraguayo,  el evitar mirar los acontecimientos que pesan en el campo paraguayo.

El documental se centra en la masacre de Curuguaty, de junio de 2012, donde fallecieron 11 campesinos y 6 policías. Actualmente 5 de los campesinos imputados por la tragedia llevan 52 días en huelga de hambre, con una escasa difusión mediática. Allí puso su mirada el cineasta Hugo Giménez pero sin “mostrar el horror, tenerlo fuera de la visión, permitiría reforzar su verdadera crudeza y evitar el sensacionalismo”- comenta.

Hugo Giménez ya posee dos cortos sobre el tema con premiaciones internacionales (Sin felicidad, Las imágenes también mueren). Nos habló del proyecto, del tratamiento y sus expectativas.

Hugo Giménez y Perla Álvarez. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

Hugo Giménez y Perla Álvarez, asistente de investigación del documental. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

E’a: ¿Cómo surge el proyecto y cuál será el tratamiento?

H.G.: Hay veces que uno elige un tema por diversas razones, esta vez el tema me eligió a mí. Creo que inconscientemente se estaba gestando la semilla de algo mayor cuando empecé a tocar el tema Curuguaty con un par de cortometrajes, ya en esas obras había un esbozo de lo que sería este documental en la actualidad, pero no lo dimensionaba de esta manera en su momento, entonces sucede algo sobre el cual siempre pienso: la historia que quiere-desea ser contada,  siempre termina aflorando; por más que uno quiera contar otra cosa, hay una fuerza que termina por definirnos y definir el camino a tomar.

Cuando hablo que el tema me eligió, es porque en los tiempos que se lanza la convocatoria para DocTv Latinoamérica yo estaba escribiendo otro documental, fue en principio por el pedido de unos compañeros de la Comunidad de Documentalistas, Sofía Paoli y Juan Carlos Lucas, en que accedo a trabajar con ellos sobre este tema urgente. Era el tiempo para esa obra. Desde la escritura del proyecto sentíamos que había algo muy fuerte debajo de tantas letras, y que era necesaria una mirada quirúrgica y la vez selectiva para no caer fácilmente en el discurso “mediático” que tanto daño hizo y hace al tema Curuguaty hasta hoy día.

Desde la escritura del proyecto empezamos a trabajar conjuntamente con los compañeros, era necesario el pensamiento, la distancia y el sentir de varias personas para estructurar algo sobre un tema abierto y delicado. A medida que el proyecto se iba cerrando (cerrando para la convocatoria, pues hasta ahora sigue abierto y escribiéndose) éramos conscientes que algo importante estaba naciendo, independientemente de ganar la convocatoria paraguaya, había algo que hablaba de un modelo nuevo de trabajo, de una nueva mirada a temas muy sensibles y eso nos reconfortó siempre; ganar permitió validar el proyecto, aunque no creíamos que llegaríamos tan lejos, por el historial de malas practicas en adjudicaciones a fondos culturales locales, ese era el fantasma que acechaba.

Duele posar la mirada sobre Curuguaty, pero sabíamos que era el momento para ello. Uno puede quemarse con todo el horror, aunque prefiero eso; antes que evitar mirar-documentar y reflexionar.

E’a: ¿Por qué la elección de denominarlo “Fuera de campo”?

H.G.: Fuera de campo era el seudónimo del proyecto en la fase de selección y evaluación. Habla de aquello que está fuera del espacio de la visión en una obra audiovisual y hace referencia a que la masacre con todo el horror estaba fuera de nuestros ojos. Éramos conscientes de esa elección narrativa, de no volver a mostrar todo el horror de las imágenes que ya nos habían saturado e insensibilizado desde apenas unas horas después de producida la masacre. Para nosotros no mostrar el horror, tenerlo fuera de la visión, permitiría reforzar su verdadera crudeza y evitar el sensacionalismo, por aquello de que la potencia del cine está en lo que esconde y no precisamente en lo que muestra.

A medida que avanzó el proyecto, terminó por instaurarse como el nombre definitivo del documental, y también por ese juego de palabras que habla de la exclusión, del no tener a la vista lo que está sucediendo con los campesinos en el campo paraguayo.

Martín Crespo, Director de fotografía de "Fuera de campo" y Hugo Giménez. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

Martín Crespo, Director de fotografía de «Fuera de campo» y Hugo Giménez. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

E’a: ¿Cuantos días de rodaje tuvieron en Curuguaty y cómo fue esa experiencia para vos y tu equipo?

H.G.: Estuvimos como doce días, tal vez muy pocos, pero los tiempos de la televisión son esos. Fue un viaje de ida y vuelta en muchos sentidos, de reafirmar algunas cosas que antes insinuábamos en la escritura del proyecto y también de grandes descubrimientos. Creo que siempre hay que seguir la intuición y mucho más en el documental que en la ficción, hay veces que tener todo controlado, incluyendo que es lo que uno va a buscar, cierra un poco la puerta a los descubrimientos que terminan por enriquecer ese recorte de realidad que uno va hacer. Trajimos mucho material del rodaje, y también mucho de nosotros quedó en el lugar y en eso creo que coincidimos con el gran equipo de producción.

Volver de la Zona Cero e intuir que hay material de calidad en el registro solo puede ser posible con un buen diseño de producción, y con personas sensibles y profesionales que articulados hacen un gran trabajo, parece fácil juntar profesionales y buenos equipamientos e ir al lugar…pero si desde el diseño de la producción no se tiene en cuenta lo humano y lo especial de ese lugar y de las personas a documentar, no hay mucho que se pueda hacer. Agradezco enormemente el compromiso asumido por todo el equipo, todos sabíamos que no era ir, poner una cámara y micrófonos frente a una persona y hacerlas hablar. Esto me recuerda que también hay muchas cosas que las cuenta mejor el silencio.

E’a: Actualmente te encuentras en etapa de montaje. Coméntanos cómo encontraste ese material captado y cuáles son las expectativas con el documental.

H.G.: Si hubo una primera escritura del proyecto durante la convocatoria y también una primera mirada durante el rodaje, ahora estamos en la etapa de montaje donde volvemos a mirar y donde volvemos a escribir. Es momento del re-ver, no el rever de la corrección o el cambio, sino ese volver a mirar que permita aflorar la verdad documental de las personas y los espacios registrados.

Hay material de imagen y sonido de gran calidad. Hay una belleza muy triste (que paradoja) en todo ese lugar, eso habla mucho de la narrativa que estamos articulando y también del presente de la comunidad campesina.

Las expectativas son altas, ya hay un documental dentro de todo ese material…solo tenemos que permitirle que aflore y se haga realidad. Hay que volver a mirar con los ojos y el asombro de un niño.

E’a: Hoy día, los medios están haciendo un gran “Fuera de campo” sobre los 52 días de huelga de hambre de los campesinos de Curuguaty.

H.G.: Aterra el devenir de la huelga en esta fase con la intervención de los militares, como si no bastara la indolencia de todos-nosotros, y de lo grave que una persona tenga que privarse voluntariamente de ingerir alimentos en reclamo de sus derechos; ahora vienen las botas nuevamente a pisar al más débil. Es como que volvemos a repetir la historia, donde la ciudadanía sin importar su procedencia tenga que estar a merced de la “Fuerza Armada”. Habla mucho de los tiempos en que vivimos, donde todo lo que ya creíamos superado nos vuelve a arremeter con mayor violencia. Son tiempos de mucha violencia, desde la palabra, desde la imágenes y por sobre todo desde los actos de los hombres. ¿Qué piensa usted ahora que lee estas palabras?.

Magalí Ayala hizo el sonido directo en el documental. En la la foto, junto a Hugo Giménez y Martín Crespo. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

Magalí Ayala hizo el sonido directo en el documental. En la la foto, junto a Hugo Giménez y Martín Crespo. Foto: Diego Rivas para Tekoha Audiovisual.

Integrantes del Equipo IV DocTv Latinoamérica Paraguay

Producción Ejecutiva: Sofía Paoli
Jefa de Producción: Liza Cristaldo
Asistencia de Dirección e Investigación: Juan Carlos Lucas
Dirección de Fotografía: Martín Crespo
Sonido Directo: Magalí Ayala
Fotografía fija y Backstage: Diego Rivas
Musicalización: Juan Carlos Careaga (Aural Musik)
Montaje: Andrea Gandolfo (Cucamonga Post)

Postproducción de Imagen: Javier Arroyo, Oscar Ayala (Cucamonga Post)
Postproducción de Sonido: Aural Musik
Diseño Gráfico: Ramiro Penino (Cucamonga Post)
Asistencia de Investigación y Traducción: Perla Álvarez

Productora: Tekoha Audiovisual
Dirección: Hugo Giménez

El documental en Facebook: https://www.facebook.com/pages/Fuera-de-campo/282632291894661?fref=ts

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