2 Minutos hizo de las suyas en memorable show en Kop Town

La histórica banda argentina de punk rock 2 Minutos pasó por Asunción, para celebrar sus 27 años de carrera en Kop Town, en un aceleradísimo repaso de los clásicos de todos sus discos en poco más de hora y algo de show.

Foto: Foto: Frand Ivis.

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Después de 7 años de su última visita a nuestro país, la agrupación argentina 2 Minutos volvió a Asunción para brindar un concierto muy esperado, y hace rato postergado, teniendo en cuenta que durante mucho tiempo la banda supo venir con bastante frecuencia.    

El show arrancó con “Valentín Alsina”, nada más y nada menos que el gran clásico que abre el primer disco de la banda, a la que engancharon “Piñas van, piñas viene”, mientras todavía muchos se acomodaban dentro del recinto, algunos muy preocupados por no derramar sus vasos de cervezas, en un Kop Town que no estaba a tope en su capacidad, pero estaba muy cerca de estarlo.

El Mosca es un tipo simpático que cae bien a todos. El ya veterano cantante habla mucho durante el show, hace chistes y cuenta todo tipo de anécdotas antes de presentar sus canciones. La banda siempre está atenta a cada uno de sus movimientos y ante cualquier gesto suyo sabe qué hacer y qué canción es la que sigue.

La lista de temas se basó en los clásicos de sus primeros discos, para alegría de todos. Era seguro que iban a sonar estas canciones, pero nadie podía asegurar que esa sería la base del set list de la noche. La preferencia por los temas de Valentín Alsina y Volvió la alegría, vieja!!! fue casi absoluta, pero sin olvidar hacer uno o dos temas de cada uno de sus otros disco.

Mosca presentó “Barricada”, y al momento del grito de guerra: “¡Hardcore!”, cruzaba los brazos como símbolo del estilo, un gesto muy efectivo del cantante para llegar a los cultores del género. Cuando todavía muchos se encontraban agolpados en la barra empezó a sonar “Canción de amor”, esa oda a la cerveza que se coreó con (obviamente) vaso de birra en alto en todo Kop Town.

“Pelea callejera”, cuya letra dice “la policía acudió al instante al lugar”, fue casi una canción profética debido a lo que sucedería un rato más tarde en las afueras del lugar. A esta le sumaron “Lejos estoy”, el primer tema que sonó desde Advertencia, de 1999, que fue coreada a garganta partida por varios de los nostálgicos presentes.

Foto: Foto: Frand Ivis.

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Luego de contar anécdotas sobre las andanzas de la banda en nuestra capital en la noche previa al show, Mosca se calzó la máscara de Jason, aquella canción de Antorchas que habla del personaje del film de terror, en la que el vocalista advierte que se tenga “cuidado con la motosierra de Jason”.

Iban apenas 20 minutos de show y ya habían tocado, a una tremenda velocidad, una catarata de sus inolvidables clásicos, a los que también podríamos sumar “Mala suerte” y “La casa de Juan”.

Mosca se comunicaba con su público sólo como un viejo punk puede hacerlo. Entre broma y broma hizo el primero de los tres anuncios de que la banda nuevamente se presentaría al día siguiente, pero sin todavía confirmar que sería en Kilkenny, como finalmente lo hicieron anoche.

Otro momento muy celebrado por todos fue “Laburantes”, esa canción con lírica bien cruda que dice que “la clase obrera se está muriendo mientras el rico gana mucho dinero”.

A viva voz se cantó “El tema de Adrián”, y quienes pertenecen a la vieja escuela volvieron sin mucho trámite a mediados de los noventas. En todo momento, 2 Minutos lograba entusiasmar a los más de 700 presentes que saltaban, bailaban y pogueaban con sus canciones.

Luego se sucedieron “Demasiado tarde”, “No me moleste”, “Todo lo miro” y otras joyas de menos de (valga la redundancia) dos minutos de duración, con esos estribillos tan coreables,  llenos de simpleza y belleza punk.

Para ese momento tocaron “Hacia vos”, el único tema que presentarían del último disco, Valentín Alzheimer y que no pudieron finalizar al verse obligados a parar el concierto por los constantes y diversos roces entre la gente. Mosca logró frenar esas escaramuzas con “Borracho y agresivo”, vaya ironía, en donde al final de esta canción pidió aplausos para todos.

Hubo también momento para un cover, que llegó con “Las piedras rodando” de los históricos mexicanos El Tri, canción de hermosa lírica que se encuentra en el disco Un mundo de sensaciones en donde el Mosca la canta junto a Sebastián Teysera, de La Vela Puerca.

Sonaron “Otra mujer” y “Vago”, para que luego Mosca preguntara: “¿qué onda la cosa afuera?”, mientras se escuchaban piedrazos contra la puerta del frente y el cantante pedía “que no cunda el pánico”. En ese momento desde afuera lograron forzar el enorme portón del costado del local consiguiendo meterse unas 50 personas, hasta que llegaron patrulleros con sus policías quienes se ubicaron ahí hasta cerrarlo nuevamente.

Durante ese lapso, Mosca anunció el título de una canción, pero sobre la marcha la banda decidió adelantar el final con “Ya no sos igual” antes de que los diversos hechos de violencia se les vaya de las manos.

A eso le sumaron una aceleradísima versión de “Caramelo de limón”.  Pequeñas peleas se sucedían entre un sector del público, mientras la mayoría trataba de mantenerse ajenos y disfrutar de lo poco que quedaba del show.

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Foto: Frand Ivis.

El cierre del concierto sería con “El mejor recuerdo”, canción que Mosca dedicó a un amigo suyo, cuando al final interpeló a los pocos violentos que seguían haciendo de las suyas, culpándolos de forzar a la banda a adelantar el final del show. “Son unos boludos, venimos de lejos después de 7 años”, y se retiraron sin hacer la canción que lleva su nombre, y que,  según comentó Mosca en entrevista con este medio, era con la que pensaban cerrar la noche.

Fue un final bastante predecible ya que todo concierto de 2 Minutos en Paraguay es de alto riesgo, con altas probabilidades de que se registren hechos de violencia y se suspenda el show como sucedió en anteriores oportunidades. Esta vez sólo tuvo como consecuencia que la banda haya dejado de tocar algunas de sus canciones y algún que otro contuso entre el público.

Lastimosamente hay gente que todavía confunde las banderas del punk – como son la rebeldía, el inconformismo, las proclamas sociales – con la violencia sin sentido. Sin embargo, la fiesta no se empañó bajo ningún punto de vista. La gran mayoría coincide en que esta fue una de las mejores presentaciones de 2 Minutos en nuestro país.

La banda tuvo una performance impecable y el ánimo de la gente estuvo tan bien que celebró cada uno de los clásicos que sonaron en la noche del sábado, que nada ni nadie lo pudo arruinar. De hecho, es muy difícil pasarla mal en un show de 2 Minutos. ¿O no?

 

 

 

 

 

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