Para Gilberto Padrón, pintar libremente significa intentar retornar a la forma más básica y primaria del ser auténtico: la infancia. Por eso, cuando está frente a la tela él pinta una mancha. La mira. Pinta otra mancha. Mira otra vez. Saber que el lienzo no está vacío será suficiente para que el pintor pueda notar la manera en que de las manchas comiencen a germinar algunas figuras, como cuando uno contempla las nubes.
Torso2, de Gilberto Padrón
En el discurso artístico del pintor venezolano se revela la noción de que la idea de la obra no siempre debe ser premeditada, él sostiene que a veces ésta, simplemente, va aflorando pincelada a pincelada. Y que la intención es inquietar la sensibilidad emocional y no precisamente encumbrar lo racional.
De hecho, con el correr de sus años como artista, descubrió que lo fundamental en su práctica es mantener el placer del divertimento como una constante del oficio; condición que le llevó a trabajar en sus obras con lo lúdico, el azar, el caos, el desorden. Es que, hasta pareciese que consiguió librarse del academicismo que corrientemente condiciona a los artistas y los ata a absurdos compromisos con variables como «la originalidad y el estilo».
Sobre el punto, y conociendo la filosofía de Padrón, se podría imaginarlo preguntándose cómo es que se puede hablar de un estilo, de un comportamiento regular con la imagen, cuando uno mismo como ser humano es un cambio constante, una mutación que trasciende en el tiempo; cómo pueden los críticos pretender que uno, como pintor quepa en la botella de una corriente artística si uno, a parte de someterse a generalidades como los momentos o las facetas, invierte su vida en «instantes-mini-estados-del-ser», y, después de todo, también se puede perfectamente imaginarlo interrogando a sus adentros: «cómo puedo pintar siempre de la misma manera cuando yo mismo me siento diferente todo el tiempo, es decir, de repente, un buen día, estoy en mi taller garabateando y hace calor y me exalto, o tengo sed y me entristezco, o hambre y me indigno. Todo eso determinará una configuración diferente para cada composición, para cada pose de mí mismo, en todo momento.»
Aquel que tenga la oportunidad de enfrentarse cara a cuadro con las obras de Padrón, expuestas en este mes de diciembre en el Tom Jobim, podrá percatarse de que él intenta expresar su personalidad como creador de una manera muy poética: introduciendo en sus pinturas algunos de los apuntes que finalmente edifican a su gran hipótesis con respecto al universo del arte. Estos apuntes guardan estrecha coherencia con lo que, en suma, puede percibirse en esta exposición, y con lo que se evidencia en su práctica como inventor de ventanas artificiales en paredes blancas de cal. Algunas de las frases expuestas en una de sus obras, llamada «El arte es…», son: «El arte es la respuesta lúdica y sensible del ser ante el enigma de la existencia», «La metáfora es al arte lo que el modelo a la ciencia», «Pienso luego pinto», entre otras.
Las reflexiones más importantes que actualmente Padrón proyecta con respecto a su obra, son las que manifiesta haberlas fraguado desde su llegada a Paraguay, donde, según el pintor, advirtió uno de los quiebres más significativos en su trayectoria artística. Así fue como experimentó una profunda renovación, un cambio de actitud, de desinterés saludable frente a la tela, el acrílico y el pincel. Además de «El arte es…», otras obras, con influencia de su estadía y vivencia artística en Paraguay, que participan en la muestra son: Tomando Terere, Signos, Kabayu Kuera, Auto, La Locomotora Roja y Cabeza.

Loading...


Felicidades por la iniciativa… Creo que me tope la web por casualidad porque tengo entendido que aún faltan detalles, por ejemplo la parte de descargar, y faltaría una explicación de que va todo esto, aunque pinta bastante bien.
Saludos
Posted by Franco | julio 15, 2008, 11:49 ammuy interesante aproximacion a la obra, sigan asi
Posted by LaVey | julio 16, 2008, 10:26 ampintalo de angelitos, señor padrón, ke bolivar juega al tute con chàvez en los colores de esta paleta de caramelo de ka’a he’e en la letra d ela crítika de arte Gisele Kaput, abanti avati de tu pelo, señorita
Posted by kuru | julio 22, 2008, 2:21 pmEn sus obras Padrón define el arte
como “respueta lúdica y sensible” ;no entiendo por lo anterior la dea “pienso luego pinto”. ¿No es una contradicción?
Posted by lili | agosto 3, 2008, 12:06 pmParafraseando al pintor podría responder, lili, con una asociación lógica (y nada contradictoria): que pensar o reflexionar sobre “el enigma de la existencia” puede contribuir a que, casi como un acto de rebeldía, uno, o “el ser”, decida expresarse, ante ello, con “respuestas lúdicas y esencialmente sensibles”, como en una obra de arte.
Posted by Giselle Caputo | agosto 3, 2008, 5:51 pmpinto sin antes pensar,espontaneo… ¿pinto luego pienso? pienso… actuo… juego!
Posted by julius | agosto 6, 2008, 12:35 pmInteresante artículo. Muy bueno curtir la onda de los colores y lo que forman al entreverarse o degradarse. También es un lenguaje copado como el de la literatura, la música o el cine que tanto nos gusta.
Aprovechando la sección a tu cargo, bueno sería que empezemos a sumergirnos en el corto paraguayo, como andamos por casa. Que hacen la gente de cine. Critiquemos la televisión y hurguemos en nuestras cuadras en busca de ideas!
Posted by diego | septiembre 9, 2008, 9:44 ammalditos todos nojada no sale nada de lo que busco no sirven att el “negro”
Posted by el "NEGRO" | mayo 21, 2009, 11:03 am