«Luego van a decir para recordarme: ¡ah, sí, ese que leía E’a!» bromeó Eduardo Galeano luego de tomarse una fotografía con el primer número de este periódico. Fue en el lobby del Hotel Chaco. Antes había brindado una entrevista para la prensa paraguaya e internacional.
Llegó al Paraguay 14 años después de su última visita. Qué forma rara de medir tiene el tiempo, que no tiene nada que ver con los relojes, reflexionó al asegurar que nunca se había ido de Asunción. En la conferencia que dio en el Teatro Municipal recordó a muchos paraguayos amigos suyos. Aquellos que conoció en el exilio. Habló mucho y de todo. Palabras bellas, simples, pero por sobre todo, reales, igual que su literatura, atada siempre a la realidad llena de problemas sociopolíticos y económicos. A esa señora que es «muy maga, muy loca».
Miedos de Comunicación
Al hablar de los medios de comunicación dominantes, el periodista y escritor dijo que más que Medios parecen Miedos de Comunicación. «Están hechos para incomunicar a la gente, no para comunicar, son medios consagrados a la obediencia al que manda, al poder dominante, sobre todo el poder económico, que es el que los compra, a veces directamente o por vía de la publicidad» indicó.
Para Galeano es muy común que se utilicen términos como «terroristas», para desautorizar luchas sociales. «Para invalidar, para demonizar los movimientos sociales y al insultarlos los elogian. Porque eso significa que producen miedo, miedo en los que tienen la sartén por el mango, en los amos del poder, que no quieren que les toquen los privilegios adquiridos de manera no muy santas. De algún modo son insultos que elogian: “terroristas”, “populistas”».
Galeano, el periodista
Eduardo Galeano | WikimediaCommons
El autor de Las Venas Abiertas de América Latina, el Libro de los Abrazos y otras grandes obras, relató que toda su vida estuvo metido en espacios de comunicación alternativos. «Tuve la suerte de tener maestros que me enseñaron el arte del ejercicio de la palabra. Me transmitieron el sentido de responsabilidad en el uso de los medios de comunicación. Somos responsables de lo que decimos, por lo tanto lo que decimos tiene que ser dicho de la mejor manera y de la más honesta manera», remarcó.
Él trabajó durante muchos años en un semanario uruguayo llamado Marcha. Allí recibió lecciones inolvidables. «Lecciones de mi gran maestro Don Carlos Quijano. Al que llamaban Don Quijano de la Marcha y que era una especie de hidalgo caballero. Yo era jefe de redacción, tenía 19 años. Le decía: “Don Carlos, no podría pagarnos un poquito más”. Él se ponía furioso porque según él nosotros teníamos que pagar. Al revés, por el altísimo honor de poder decir lo que queríamos», señaló el escritor animado por los recuerdos.
Relató que a veces llegaba el administrador de Marcha, Hugo Alfaro, y le decía a Carlos Quijano: «¡Don Carlos, Don Carlos conseguimos avisos!. Fíjese, me acaba de llegar un aviso de una página completa». «Y Don Carlos se ponía furiosísimo y lo echaba: Te vas de acá. Andate. Dejame en paz. ¡Carajo!, una página menos para poder decir lo que pensamos y viene a decirme que es una buena noticia. Pero Don Carlos, de algo hay que vivir, yo le decía, no nos podría pagar un poquito más. No, me respondía. Es al revés, y vos tenés que escribir mucho mejor que esos que ganan diez veces más que vos, para demostrarles que no es por eso que uno hace lo que hace. Para que se sepa que no es por la plata», recordó. «Está bien Don Carlos, pero no hay porque llegar al hambre tampoco. Una cosa es un periodista honesto y otra cosa un faquir obligado», refirió.
Con sus recuerdos trajo a otro maestro suyo, Juan Carlos Onetti. Según Galeano, Onetti solía mentir para dar prestigio a sus palabras. «Inventaba que eran proverbios y decía que era un proverbio chino ese de que: las únicas palabras que merecen existir son aquellas mejores que el silencio. Yo siempre supuse que era un proverbio onettiano, por lo mentiroso, pero ahora me enteré que era un proverbio hindú. Y sea chino, onettiano o hindú dice la verdad», aseguró.
Para el creador de Patas Arriba. La escuela del mundo al revés y la trilogía de Memorias del Fuego, lo mejor que se puede recomendar a alguien que empieza a escribir, en el periodismo o en otras formas de expresión literarias es que hay que escribir mejor que el silencio. «Es un desafío imposible porque el silencio es un lenguaje perfecto pero bueno, como desafío funciona», manifestó.
Optimista sobre el cambio en Paraguay
El periodista uruguayo ve con mucho optimismo el cambio en Paraguay, que, según aclaró, no es aislado. Pero también precisó que el cambio en toda América depende de que la unidad entre los países sea real. «Que esa unidad sea de verdad y que no nos juntemos solo para pronunciar discursos que citan a Bolivar y a su linda voluntad de que América Latina sea una América unida. El riesgo está en que los que mandan, la gente electa con la misión de cambiar la realidad, se dedique más a hablarla que a hacerla. Y se discursea mucho pero se hace poco todavía, sobre todo en el camino de la unidad de veras», declaró.
Para el periodista, el camino de la unidad de verdad pasa por el reconocimiento de los desequilibrios regionales, de las injusticias que se cometen entre países latinoamericanos. «La cadena de la opresión no tiene solo dos eslabones, sino que cada eslabón humilla al que tiene abajo», explicó.
Al referirse al papel de los intelectuales en los procesos de cambios, indicó: «En primer lugar les recomendaría que se dejen de llamar intelectuales, que es una palabra horrorosa que nos reduce al puro intelecto, que los decapita: cabezas que ruedan por los caminos, desprendidas del cuerpo, sin sexo ni corazón».
Sin embardo, declaró que aquellos intelectuales que quieran asumirse como integridades, que suman la razón y el corazón, el cuerpo y el alma, «almuerpos, cuerpalmas, haciendo cosas, cada cual en su esfera, en su campo de acción, esos que tienen una visión de las cosas diferente, ellos sí tienen una responsabilidad extraordinaria porque pueden influir en los demás; y bueno, pues que usen esa influencia para que en América Latina nos conozcamos un poquito mejor entre nosotros, nos odiemos un poquito menos y aprendamos a querernos, a querernos de una buena vez. Así somos todos, un poquito más queridos y querientes, en un mundo que nos entrena para el desamor, para el desvínculo», finalizó el creador de Espejos, su último trabajo.

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Asi que el burguesito de Galeano dejó un rato su mansión que queda aladito del mar y se fue a dictar cátedra a Asunción…
Posted by Mel | septiembre 11, 2008, 10:14 pmMuy bueno Osvaldo. Me encantó el conversatorio con Galeano. Me encantó lo que dijo sobre el racismo, la homofobia, la opresión de las mujeres y dió muy lindas lecciones sobre el ejercicio del periodismo.
Ahora, es una VERDADERA PENA que su figura, su trayectoria, sus libros sean utilizados para dar el mensaje de confianza en el nuevo gobierno.
Mis respetos a todos los luguistas, pero toda la fiesta de Galeano tuvo un objetivo claro. Confundir aún más a todos los “paraguaios” que buscan un cambio real.
Posted by andre | septiembre 11, 2008, 10:28 pmEse burguesito abrió miles de mentes americanas.
Ese burguesito, al igual que otros burguesitos como Marx, Engels u Owen contribuyeron con sus letras a tomar conciencia sobre la realidad social.
¿Te molesta que tenga una bonita casa o qué concretamente?
¿Te molesta que escriba tan bien?
¿Qué te molesta Mel?
Posted by José | septiembre 12, 2008, 5:54 pmQué muchos revolucionarios reales tenemos en este foro. Pobrecito angá el estimado Eduardo Galeano. FELICIDADES OSVALDO! BUENISIMA LA ENTREVISTA HERMANO!
Posted by ruben | septiembre 13, 2008, 5:24 pm@jose:
No me molesta que escriba bien, lo disfruto. Lo que me molesta es que se lo muestre de una manera casi angelical, como un ser humano perfecto que aparece cada tanto en un lugar a dar las recetas de la salvación… Recordemos también su origen, su apellido… no creo que eso este mal, ni invalide su discurso, pero es bueno mostrarlo tal cual es…
Posted by Mel | septiembre 14, 2008, 11:23 amConcuerdo con Mel… amo los textos de Galeano, pero no lo tratemos como un marciano
Posted by Claudita | septiembre 15, 2008, 2:10 pmCreo que deberíamos centrarnos en la obra de Galeano y no en su persona. Pero, digamos, que querramos analizar su compromiso. ¿No es acaso una feroz denuncia lo que hace en las Venas abiertas»? ¿Que más se necesita para ser comprometido? ¿Ponerse una remera del Che y tirar bombas Molotov?
Posted by Elena | septiembre 17, 2008, 8:20 amgaleano! escribir sobre cualquier realidad no te hace estar comprometido con esa realidad. ese lekaja´i hasta queria cobrar por venir. Me hubiera gustado que la entrevista se la haga mel y no un chupamedias mas que lluve sobre mojado. Mel dejame tu email y te mando un texto especial sobre esto. te va encantar
Posted by lolo | enero 23, 2009, 9:56 amSupongo que sos un proletario Lolo. También supongo que tu vida está entregada a una revolución. En tus palabras también veo que has de ser un gran intelectual de izquierdas, íntegro como vos solo.
Todo eso supongo, pero tengo la certeza, no se porque, que sos un enano mental.
¿Acaso no podés aceptar su gran aporte? Gente como vos es la que detesta la literatura de Borges, sin darse cuenta que a quien puede detestar es a su persona.
Este no es el caso, pero tenés la misma lógica.
No serás la encarnación de Lennin vos.
Posted by Osvaldo Zayas | enero 26, 2009, 4:53 pmenanos mentales los que leen a los socialdemocratas para pajearse la cabeza chupando en un bar hablando sobre la politica y la revoluciion sin levantar el culo de la silla, revolucinarios de café lo que sos vos. Se creen los nordicos por hablar de esos escritores culorrotos que se pasan leyendo todo el dia. No abrazan la causa de los que nada tienen
Posted by lolo | enero 26, 2009, 6:06 pm¿Abrazar la causa? jajaAHAJAJA. La verdad que das risa nde mita’i.
Bueno, evidentemente lo tuyo es decir pavadas. Seguí haciendolo que este también es tu espacio.
Que tengan un buen día…
Posted by Osvaldo Zayas | enero 27, 2009, 12:07 pmpavadas para los mediocres, y si el objetivo es solo instalar un estado de beneficiencia keynesiano a lo eduardo galeano y no eliminar la explotacion, entonces esta bien, pero yo no acepto el aporte de cobardes. el ideal de igual requiere fé impetu arrojo entusiasmo FIRMEZA, de ellos se nutre. Y no solo en las palabras tambien en las obras, no sirve de nada si las acciones desmienten nuestras palabras. La firmeza es acero en las palabras y diamante en las obras
Posted by lolo | enero 27, 2009, 5:30 pmCuidense mediocres, enanos mentales, seudorevolucionarios que tenemos a un JUEZ en este espacio, el os JUZGARÁ EN VUESTRO COMPROMISO Y EMITIRÁ SUS DURAS CONDENAS CON SOLEMNES EPÍTETOS COMO COLORROTO Y OTRAS LINDEZAS. NO oseis cuestionar su autenticidad ideológica y revolucionaria porque EL ES EL JUEZ. LOS DEMAS SOMOS MEDIOCRES, NO SOMOS NADA, SOMOS BASURA YAYEHECHAKUAAKE!
Posted by hector fernández | enero 27, 2009, 6:34 pmPalabras sabias esculpidas en granito y forjadas en adamantium
Posted by Coolorrotix | enero 27, 2009, 8:19 pmla historia no les enseño nada a uds Allende es solo para putear contra la cia o una enseñanza sobre cuales el proceso que deben empezar las organizaciones sociales en paraguay??
Posted by lolo | enero 27, 2009, 8:22 pmClaro! como por ejemplo eeeee, ah! eeeee, aaaaah! eeeee y bueno algún ejemplo a de haber, (soplame na profe, una ayudita nomás y después ya me largo solo) disculpas por pertenecer a la mediocridad.
Posted by hector fernández | enero 27, 2009, 8:38 pmuds son igual de ortodoxos que los de pt, tan suceptibles son al disenso???
Posted by lolo | enero 29, 2009, 9:47 amToda su vida se la pasó escribiendo giladas, siendo una especie de Cesar Aira de izquierda, y con el recetario… en el mejor momento, las mejores cosas, se las debe al más grande projimista revolucionario que conozco: Rafael Barrett, al que ni nombra. La verdad es que me molesta la gente políticamente correcta… y más, si tienen un origen stalino. Osvaldo, si fueras un poco menos boludo serías un epígono. La verdad es que para los que buscan buenos intelectuales (no importa si son de izquierda o de derecha, yo soy trotskista y con orgullo, aclaro), mantenganse alejados de lacras como este pajero yorugua. Él y Benedetti son la misma mersa.
Posted by mario castells | marzo 31, 2010, 9:19 pm