Dos agresivas águilas brasileñas surcan el mercado paraguayo

José Carlos Vilar Amigo, gerente internacional para América Latina de la compañía brasileña Petrobras, luce sonriente en su pulcro traje de ejecutivo. Es que acaba de inaugurar (23/XI09) el edificio que hoy es la sede del gigante brasileño: una construcción con las últimas tendencias de la arquitectura corporativa que significa el poder que está construyendo Petrobras en el Paraguay. Amigo mira orgulloso la bandera brasileña que flamea por el mástil colocado en la terraza del edificio ubicado sobre las avenidas Aviadores del Chaco y Molas López.

En verdad que Petróleos Brasileiros S.A. tiene razones para estar contenta con sus resultados en este país. Los casi 13 millones de dólares que invirtió en el mercado ya lo ubican, cuatro años después de haber aterrizado aquí, en el primer lugar de los servicios de expendio de combustible con alrededor de 200 estaciones bajo su bandera. Además posee una planta de gas en Villa Elisa y una planta de almacenaje y despacho de combustible. Y tiene muchos proyectos más.

El salto lo dio sobre todo luego de haber adquirido toda la red de estaciones de servicios de la trasnacional anglo-holandesa Shell, en el 2006.

Pero lo más nutritivo para Petrobras es que puede importar combustible directamente de su sede central en Brasilia, mediante algunos arreglos con Petropar, transacción que le favorece considerablemente. Además, no hay que olvidar que el megaproyecto trasnacional de sudamérica, la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), convertirá al Paraguay en un tránsito estratégico en la interminable vía terrestre que se pretende construir para el tráfico del comercio intra regional.

Y si Vilar mira los negocios de su empresa en el contexto regional y mundial, hasta puede reírse a carcajadas de felicidad: la capitalización de Petrobras subió el año pasado a cerca de 208.000 millones de dólares, superior incluso a la de los gigantes chinos China Movile Ltda y China Construction Bank Corp. Así que su expansión en Paraguay no es más que una de las que experimenta en países como Colombia, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Perú.

Como si todo esto fuera poco, Petrobras descubrió poco más de un año atrás reservas petrolíferas en el Océano Atlántico equivalentes a 33.000 millones de barriles. Biiingo!!

Los 246.298 millones de guaraníes de ganancia que obtuvo Interbanco, propiedad de la poderosa trasnacional bancaria brasileña Unibanco, en el 2008 en Paraguay, es también motivo de satisfacción para su gerente general Claudio Yamaguti. Estos números ubican a Interbanco como el segundo mayor banco del país, con serias posibilidades de convertirse en el primero del ranking, ya que en el 2009 sus utilidades netas rondaron los 260.000 millones de guaraníes.

Su basta red de servicios bancarios integran 22 locales de atención, distribuidos estratégicamente en el territorio nacional. De estos, los locales ubicados en la frontera con el Brasil (principalmente en Alto Paraná y Kanindeju) son como canastas que recogen los huevos de oro de la suculenta producción y comercialización sojera de colonos y capitalistas brasileños residentes en el país. Así, Interbanco es como un gran tubo por el que circula el capital de los “brasiguayos” hacia el circuito financiero brasileño.

Petrobras e Interbanco son dos buques insignia de la fortalecida burguesía nacional brasileña que vienen drenando eficazmente las economías de los países de América del Sur.

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