«Diez personas manejan el 98% del espectro radioeléctrico»

El segundo conversatorio organizado por el periódico E’a, en la noche del lunes en el Museo de la Memoria, sirvió como espacio de debate sobre el inicio y la evolución de las radios comunitarias, y la lucha de las mismas por ganar un mayor espacio de participación en el proceso democrático de nuestro país.

El periodista Antonio Pecci durante su intervención relató los inicios de las radios comunitarias, y su estrecho vínculo con la dictarura. La gestión de licencias para la explotación de radios se realizaba en la antigua Antelco, y para su correspondiente aprobación se debía constatar que la emisora respondía a los ideales de paz y progreso versión Stroessner.

Sin embargo destacó de igual manera el surgimiento de varias radios que no comulgaban con los intereses dictatoriales como Radio Cáritas y la misma Ñandutí, medios que por su posición contraria sufrirían diversas formas de censura, atropellos a su labor comunicativa y logicamente el cierre de sus transmisiones. Sostuvo además que los tiempos de democracia aún arrastran la pesada herencia stronista, cuando de concesión de licencias de medios se trata, por ello resulta necesario articular tanto los movimientos que buscan democratizar los medios, y sus políticas a aplicar para alcanzar tal objetivo.

Por su parte Alcides Villamayor desnudó la realidad de la desproporción de espacios en el espectro radioeléctrico para radios comunitarias, solo el 2% del mismo está ocupado por emisoras de esta naturaleza, mientras que el 98 restante corresponde a los medios comerciales, que son los que diseñan la agenda política de nuestro país según Villamayor.

Asimismo recalcó que la importancia de las radios va más allá de los programas musicales y de envío de saludos, en muchos casos sirve como un espacio de ayuda a una comunidad específica, para paliar de alguna manera la ausencia del Estado en cuestiones fundamentales como son la salud, la educación y los servicios escenciales de agua y electricidad. «El día en que cada comunidad tenga su propio micrófono se estará dando un paso fundamental para conseguir una pluralidad de voces y opiniones fuera de la influencia de los conglomerados empresariales que manejan los medios comerciales». Aseguró

Luego de las palabras de ambos disertantes se procedió al intercambio de experiencias y testimonios para enriquecer aún más la jornada, con el compromiso de continuar en la cruzada por una democratización real de medios y un marco legal que respete y dignifique la tarea de las radios comunitarias en el Paraguay.

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