Detrás de Segismundo, la boca de Cassandra

(Opinión) Detrás de Segismundo, la otra teatral de Wal Mayans exhibida dias atrás en el Juan de Salazar , hay 35 rostros y una apuesta por la expresión en medio de la asfixia de un país golpeado.

Foto de Tesa Rivarola

Cassandra dice lo que nadie ve ni escucha, el teatro blasfemo de Wal Mayans nos colocó con la obra Segismundo frente a un dibujo contemporáneo de nuestra historia: la brutalidad de los gobernantes, la pasividad de los hombres, la resistencia de lo femenino hilando entre las sombras, la inutilidad de la guerra, la rebelión de los cuerpos, la caída de un país en el pozo de la recurrencia y la repetición irreflexiva.

Detrás de Segismundo hay hombres y mujeres, jóvenes y no tanto, expiando los dolores de una sociedad echada a su suerte, abandonada al retorno de la dictadura.

Detrás de Segismundo no hay solamente ensayo, rigor, disciplina elegida y montaje hecho a pulmón, hay un proyecto pedagógico iniciado por Wal Mayans, que se plasmó en un tránsito y una ocupación del Centro Cultural Juan de Salazar durante tres días.

Detrás de Segismundo hay una migración de las viejas formas de aprender teatro y una invitación a la convivencia y el entretejido entre el teatro y el cotidiano. Un intento de vivir el teatro y no actuarlo, de ser la acción y que se nos vaya (y se renueve) la vida en ello.

Desde mayo de 2013, un grupo de jóvenes estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Asunción, viene compartiendo entrenamiento y vida cotidiana en el Espacio Cultural Tierra Sin Mal, a la par de la búsqueda de propuestas corporales propias y del entrenamiento en un tipo de teatro que se niega a sí mismo para liberarse y dejar que aparezca “otra cosa”, en el espacio compartido se cocina, se limpia, se construyen elementos y escenografía. En fin, se comparte.

Y fue desde ese compartir, con sus bajones, aguantes y contradicciones, que los jóvenes estudiantes junto con los músicos y actores y actrices de Hara Teatro y actores y actrices provenientes de distintas experiencias,  parieron la oniria de Segismundo, integrando danza, teatro, artes plásticas, canto lírico, performance y hard rock.

Detrás de Segismundo hay una fuerza que viene de la vida que se resiste en un país aplastante y expulsivo. Un entusiasmo que viene de la generación que cree en la posibilidad de crear a partir de lo que se encuentra tirado en las calles de una ciudad abandonada a su suerte. Una potencia encontrada en la diferencia de edades y experiencias y momentos vitales. Una brisa transoceánica llegada entre las ruedas de una casa rodante. Una solidaridad nacida del batalle personal y colectivo para lograr lo deseado.

Detrás de Segismundo hay 35 rostros y una apuesta por la expresión en medio de la asfixia de un país golpeado.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.