Desirée Masi: “En materia de seguridad estamos peor que antes”

La legisladora del Partido Demócrata Progresista (PDP) señala que al presidente Horacio Cartes solo le importan los negocios de sus empresas. “Tenemos un presidente ausente que va a un mundial de fútbol”, acusa.

Desirée Masi, senadora del PDP. Foto: Rufino Diana.

Desirée Masi, senadora del PDP. Foto: Rufino Diana.

En esta entrevista con Desirée Masi, senadora por el Partido Demócrata Progresista (PDP), la legisladora responde sobre distintos aspectos de la realidad política del país.  Algunos de los aspectos abordados en el diálogo fueron su candidatura a presidir el Senado por el Bloque de los 11, su relación con el Frente Guasu tras haber apoyado el controvertido juicio político contra Fernando Lugo y la manera en que el gobierno de Horacio Cartes está manejando el secuestro del joven Arlan Fick.

Masi cuenta que el acercamiento se inició desde la asunción del nuevo Congreso y sobre todo “limando las asperezas” con el conglomerado de partidos de izquierda liderado por Lugo. La legisladora señala que apoyó la destitución porque el entonces presidente no reaccionó de manera inmediata haciendo los cambios que debía hacer, pero reconoce que el proceso se “llevó muy mal” en el Senado, principalmente en lo que se refiere al escaso tiempo otorgado para la defensa.

Con respecto al caso de Arlan Fick, quien lleva más 70 días secuestrado por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), dice que el gobierno ha manejado con total desidia el asunto y que además ha mentido a la ciudadanía presentando como un éxito el operativo en que fueron abatidos dos miembros del grupo armado y que supuestamente habían llevado como escudo al joven cuando en verdad se trató de un secuestro planificado.

“En materia de seguridad estamos peor que antes”, sentencia la legisladora y afirma que al presidente Cartes solo le importan los negocios de sus empresas. “Tenemos un presidente ausente que va a un mundial de fútbol”, acusa.

–¿Cómo se va construyendo el llamado Bloque de los 11?

Hemos conformado el grupo de 11 congresistas para hacer fuerza a este bipartidismo que tenemos en Senado. Para hacer fuerza contra este sistema clientelar encabezado por el presidente Horacio Cartes que tantos daños hace al país. Empezamos a trabajar desde hace un año, cuando empezamos nuestra gestión como parlamentarios, por sobre todo limando las asperezas en un principio. Luego hicimos lo que yo te puedo decir el principio de amnistía, reconociendo que hemos tenido diferencias grandes en el juicio político, pero por sobre todo mirar hacia adelante. Hay una frase que me gusta mucho, que no recuerdo en este momento quién lo dijo, pero que dice que la izquierda progresista, la izquierda de verdad, no vive mirando el pasado, sino analiza el presente y mira al futuro, donde están las soluciones para la gente, más allá de la gran diferencia que tuvimos, y que significó un quiebre.

–¿Cómo surgió su candidatura para presidir el Senado?

–Bueno, el Frente Guasu y Avanza País decidieron que por este año no presentarían candidatura. Entonces, por ese lado no hubo dificultad. Por otro lado, el senador Eduardo Petta había presentado su candidatura por el Encuentro Nacional, y el Partido Demócrata Progresista, la mía. Entonces se dio por consenso, por sobre todo por parte de la gente del Frente Guasu, a quien le agradezco su posición por haber apoyado mi candidatura, porque tienen que dar explicación dentro de la mesa de presidente del partido y a la gente de la agrupación, sobre todo porque yo estuve dentro del juicio político. Pero ellos dijeron que en ese momento priorizaban mi experiencia como política que mi actuación de ese momento. También porque estamos trabajando juntos en la defensa de los intereses de todos los paraguayos, principalmente de los más necesitados.

–¿Cuál es la relación con el Frente Guasu?

–Yo diría que es muy amena en este momento, sinceramente. Discutimos, planteamos las cosas, y generalmente en un 90% en este momento estamos de acuerdo sobre los proyectos de ley. Creo que hemos votado en dos o tres ocasiones nada más de manera diferente, incluso sin acuerdo. Por eso esto se dio como de manera natural, porque acá ante grupo poderoso, sobre todo el cartismo que está dentro del Senado, uno no puede no unirse con aquellas personas que pensamos igual sobre los intereses del país. Al principio se dio como una cuestión natural de ponernos de acuerdo de votar tal o cual cosa, que de hecho ya lo teníamos decidido. Porque acá, más allá de esa pequeña diferencia, nos tenemos que poner de acuerdo para sentar postura en contra de una ley como la de la Alianza Público-Privada, que es una ley que pretende enajenar los bienes del país y darle un poder absoluto al presidente Cartes. Aclaro que es un proyecto político parlamentario, pero ojalá podamos ir aunando este proyecto político para las municipales y para el futuro también.

–Usted dio su voto a favor del “juicio político” a Fernando Lugo. ¿Qué le llevó a tomar esa decisión?

–Porque el gobierno de Lugo no reaccionó en la manera en que tenía que haberlo hecho. No es culpable el presidente Lugo de la masacre del 15 de junio, tampoco tiene vinculación con el EPP, de lo cual se habla. En este país hubo hasta este momento tres episodios similares; cuando aquella vez del atropello de los estudiantes al Palacio, no recuerdo quién era el presidente de aquel entonces (José P. Guggiari, ndr), cuando el presidente soportó un juicio político del que fue absuelto. El caso de Cubas Grau, con la matanza de marzo, hubo un juicio político, y en este momento hubo también un juicio político al presidente Lugo. Yo creo que porque Lugo no reaccionó a tiempo, que en su momento le dije.

El costo político existe, y para mí en ese momento era el comandante de la policía. Si Lugo hacía en 48 horas los cambios que debía haber hecho, probablemente no llegábamos a esa situación. Esa es la crítica que yo le sigo haciendo a él. Sí reconozco que en el Senado se llevó muy mal el juicio político. Me hubiese gustado que tenga más tiempo para la defensa y todas esas cuestiones que se dieron con el caso de Cubas Grau.

Para finalizar, ¿cómo observa el manejo por parte del gobierno de Cartes en el tema del secuestro del joven Arlan Fick?

–Yo creo que estamos en una negligencia que ojalá no sea criminal. En primer lugar el gobierno hizo algo que no se debería hacer nunca, porque pierde la credibilidad del pueblo. Mintieron a la ciudadanía. Hablaron de que Arlan fue llevado como escudo, y realmente fue secuestrado. Cuando los padres nos habían comentado a nosotros que en realidad fue un secuestro, el Gobierno presentó como un operativo exitoso el del 2 de abril, porque habían abatido a 2 personas del EPP. Festejaron durante una semana el “éxito del operativo”, ocultaron el secuestro de un menor de edad. Y no solamente eso, sino que mientras seguía el festejo la familia no fue acompañada como debería ser, terminó pagando un rescate multimillonario sin prueba de vida. El padre de Arlan corrió riesgo de vida al ir a entregar el dinero solo a la madrugada a los secuestradores por el rescate de su hijo. Lo podrían haber matado o secuestrado también. Todo eso ocurrió, y en este momento vos le ves a un presidente ausente, que viaja a un mundial de fútbol.

Creo que en materia de seguridad estamos peor que antes. Creo que al presidente no le importan otras cosas que no sean los negocios que benefician a las empresas vinculadas a él mismo. Me da pena cuando escucho que estén repitiendo que no va a robar porque es rico. Que alguien me muestre que el rico no quiere ser más rico. No existe eso en el mundo. El rico quiere acumular más riqueza, siempre, y el presidente está haciendo eso.

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