Concepción: La imposición del capital extranjero de la mano de la lógica del mercado internacional

  • Paraguay se encuentra entre los 10 principales exportadores de carne y ocupa el cuarto lugar entre los países proveedores de soja al mercado mundial.

Las proyecciones indican que la tendencia continuará. La Organización Mundial de Salud Animal (OIE) pronostica que la demanda global de carne se incrementará en un 50% al llegar el año 2020, lo que implica las posibilidades de países como Paraguay de aumentar su participación en la provisión de dicho alimento.

Las exportaciones de la carne y la soja tienen un denominador común: una demanda internacional creciente que obliga a la utilización de más tierras para asegurar el suministro del volumen requerido.

“Esta jerarquización del espacio, a través de la cual ciertas regiones son destinadas para tal o cual actividad, está determinada desde los centros de poder y responde a los intereses y necesidades de los mismos (…) Las decisiones sobre qué actividades serán desarrolladas en qué región son usualmente tomadas en los centros de poder y responden a las necesidades de dichos centros: nuevos mercados, la búsqueda de mano de obra barata y la inagotable necesidad de acceso a más recursos naturales” (Glauser, 2009, pp. 11-15).

Paraguay se ubica así en el grupo de países sobre los que recae la responsabilidad de destinar su espacio a la producción agroganadera para la exportación, lo cual es una muestra de que las bases nacionales de los procesos económicos se encuentran subordinadas a procesos globales (Carrón y Da Silva, 2006). Las necesidades del mercado mundial determinan la ocupación que se hará del territorio nacional.

“El modelo mundializado del agronegocio se sustenta en la división internacional de actividades económicas, a la vez que profundiza la división entre países, donde los que son menos desarrollados económicamente, pero tienen muchos recursos naturales, ubicados principalmente en América Latina, Asia y África, son obligados mediante diversos mecanismos (económicos, políticos, culturales) por los países ricos, a la producción y exportación de materias primas (…) en los países periféricos se producen esencialmente materias primas para la exportación, pero no cualquier materia prima, sino aquellas que son demandadas por los países industrializados, hacia donde fluyen en cantidades inconmensurables. Esto ha determinado que los sistemas productivos nacionales de los países periféricos se hayan orientado a las necesidades del mercado internacional, dando la espalda a las necesidades de las poblaciones locales” (Rojas, 2009, pp. 16-17).

La expansión del territorio agrícola y ganadero, convertida en sinónimo de “pérdidas de derechos de parte de comunidades campesinas y pueblos indígenas” (Glauser, 2009, pag. 11, ob.cit), visibles en la criminalización de sus reclamos a vivir en un ambiente libre de contaminación de agroquímicos y el desplazamiento de su territorio a través de la migración a las áreas urbanas, al no encontrar oportunidades de acceder a un ingreso digno, se ha desarrollado en el marco de la orientación cada vez más pronunciada de la producción nacional al mercado global, generándose un proceso de extranjerización de un importante sector del territorio paraguayo.

El primer estudio realizado en el país que aborda la temática, de la autoría del antropólogo Marcos Glauser, “Extranjerización del territorio paraguayo”, demuestra que aproximadamente el 20% del suelo paraguayo, casi 8 millones de hectáreas, se encuentra en manos extranjeras, superficie equivalente a 5 departamentos del país: Itapúa, Alto Paraná, Canindeyú, Amambay y Concepción.

En este último, a partir de finales de la década de los años 90 se empieza a tener una idea de la extranjerización, más bien brasilerización, de su espacio geográfico, con la llegada de empresarios de nacionalidad brasileña que empiezan a ocupar el territorio concepcionero y controlar la actividad económica de la zona.

La lectura realizada del mencionado espacio en el 2006 por el investigador Fabricio Vázquez en su obra “Territorio y Población. Nuevas dinámicas regionales en el Paraguay” permite apreciar con claridad la imposición brasileña en el área:

“La implantación de ganaderos brasileños se realiza a expensas de las estancias de ganaderos paraguayos, quienes alquilan y hasta venden parte o la totalidad de sus tierras a los inversores extranjeros (…) Las dinámicas, tanto pecuarias como agrícolas, tienen una clara orientación hacia el mercado fronterizo donde los actores más fuertes controlan los flujos generando una solapada dependencia económica hacia los actores brasileños, quienes “importan” el dinamismo (…) En el caso de la producción pecuaria, el territorio tiende a conectarse a los sistemas nacionales e internacionales (Paraguay y Brasil), asumiendo un rol secundario condicionado por el dilema de constituirse en un “territorio ganadero de exportación al mundo” sin que se generen crecimiento ni desarrollo económico local o regional. El Brasil, a través de sus estados más dinámicos, impone a los espacios fronterizos débiles y a las economías deprimidas sus propias reglas de juego económico, dejando muy poco margen de maniobra a los actores paraguayos quienes estratégicamente se integran a los mismos, con la lógica de alianza o desaparición” (Vázquez, 2006: pp. 70 – 78).

La información disponible hasta el momento que Fabricio Vázquez llevó a cabo su investigación no permitía sin embargo tener una precisión sobre la magnitud del acaparamiento de tierras por parte de propietarios de dicha nacionalidad. Fue necesario esperar la publicación del censo agropecuario, llevado a cabo en el 2008, para estimar cuánto del suelo de Concepción pertenece hoy a terratenientes extranjeros.

Incremento de territorio en manos extranjeras

En 1991, año en que se llevó a cabo el penúltimo Censo Agropecuario, más de 157 mil hectáreas del Departamento de Concepción, equivalente al 10,2% de las tierras destinadas entonces a la actividad agropecuaria en la zona, se encontraban en manos extranjeras. Menos del 1% pertenecía a propietarios brasileños, casi 14 mil 400 hectáreas, mientras que los inmigrantes de otras nacionalidades eran dueños de más de 143 mil hectáreas, 9,3% de las tierras agropecuarias de Concepción.

Diecisiete años después, en el año 2008, la situación cambia radicalmente. Los extranjeros de nacionalidad brasileña pasan a convertirse en propietarios de más de 218 mil hectáreas de tierra del primer departamento, un salto 15 veces superior en comparación al territorio que se encontraba en su poder en 1991. Se convirtieron así en dueños del 13,5% del espacio geográfico de Concepción.

Un dato curioso es el que indica la disminución del número de terratenientes brasileños en el período transcurrido entre ambos censos agropecuarios. De casi 400 propietarios de dicha nacionalidad  se reduce a 261, 135 menos, 34% de la proporción de 1991. Sin embargo el espacio geográfico en su poder, como se dijo antes, es varias veces mayor en el presente.

Los terrenos de propietarios de otras nacionalidades se reducen desde 1991 a 2008, a casi 50 mil hectáreas, representando actualmente el 3,03% de las tierras del sector agropecuario del departamento.

En total, el 16,5% del territorio de Concepción es actualmente propiedad de extranjeros. Entre los años 1991 y 2008, casi 110 mil hectáreas más pasaron a su propiedad.

En la actualidad los propietarios de tierra de origen brasileño poseen una superficie superior a la de Yby Yaú (Mapa 1), de poco más de 217 mil hectáreas, el tercer distrito más extenso del departamento de Concepción (Pereira, 2011: 43).

En conjunto, terratenientes brasileños y de otras nacionalidades tienen en su poder el equivalente al 95% del territorio de Horqueta (Mapa 1), de más de 282 mil hectáreas, el segundo distrito más extenso del departamento de Concepción (Ibídem).

El modelo productivo expandido desde el Brasil a Concepción ha aprovechado la estratégica posición geográfica de la zona, la infraestructura vial cuya construcción concluyó entre la segunda mitad de los años 90 y comienzos del 2000 como asimismo el bajo costo de la tierra en comparación con su país de origen.

Bibliografía

– ABC Color digital (2009) Consumo mundial de carne tiende a aumentar 50% en próximos 10 años. Viernes 03 de abril de 2009. Disponible en:

http://archivo.abc.com.py/2009-04-03/articulos/509514/consumo-mundial-de-carne-tiende-a-aumentar-50-en-proximos-10-anos

– Carrón, Juan M. y Marcia. R. Da Silva (2006) Frontera Paraguay – Brasil, integración económica y desintegración social, ponencia presentada en el II Congreso de la Asociación Latinoamericana de Población, realizado en Guadalajara, México, del 03 al 05 de setiembre.

– Glauser, Marcos (2009) Extranjerización del territorio paraguayo (Asunción: BASE Investigaciones Sociales – Rosa Luxemburg Stiftung RLS).

– Pereira, Hugo (2009) Departamento de Concepción. Riqueza y desigualdad social. Asunción. Edición propia.

– Pereira, Hugo (2009) Afecciones relacionadas con la fumigación sojera. El costo social de la expansión de la agricultura mecanizada en Kuruzú de Hierro, distrito de Horqueta, Departamento de Concepción (Asunción: BASE Investigaciones Sociales, Documento de Trabajo No. 128).

– Pereira, Hugo (2011) El desplazamiento de la agricultura campesina del territorio del departamento de Concepción. Disponible en: http://paraguay.sociales.uba.ar/files/2011/08/P_Pereira_2011.pdf

– Rojas, Luis (2009) Actores del agronegocio en Paraguay (Asunción: BASE.IS-Diakonía).

– Vázquez, Fabricio (2006) Territorio y Población. Nuevas dinámicas regionales en el Paraguay. ADEPO / UNFPA / GTZ.

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