Denuncian violación de derechos laborales en el Comité de Iglesias

Entidad insignia en la defensa de los derechos humanos viola los derechos laborales de sus trabajadores.

El Comité de Iglesias es uno de los abanderados en la defensa de los derechos humanos.

El Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia (CIPAE), es una institución ecuménica ampliamente conocida y de larga y respetable trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos en Paraguay. Esta institución está integrada por tres iglesias cristianas: la Iglesia Discípulos de Cristo, la Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica del Río de la Plata.

Desde su creación, hace casi 36 años, ha cumplido una importante -en realidad trascendental-, función en la defensa de los derechos humanos que se inició con la asistencia a los presos políticos de la cruel dictadura de la trilogía Alfredo Stroessner-Partido Colorado-Fuerzas Armadas.

La actual Junta Directiva está compuesta por los pastores Evaristo Rojas, Darío Aquino, y Cristóbal Mareco, de la Iglesia Discípulos de Cristo; los monseñores Mario Melanio Medina y Cándido Cárdenas y el padre José Arias de la Iglesia Católica y los señores Oskar Dickel, Carlos Villasboa y Francisco Eisenkolbl, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata. A esta misma Iglesia pertenece el señor Víctor Ayala, actual Director ejecutivo y anterior miembro de la Junta Directiva.

Despidos intempestivos e injustificados

Desde un tiempo a esta parte, con el argumento de una “reestructuración” de la institución, la Junta Directiva -compuesta por los anteriormente citados pastores y monseñores-, despide a trabajadores y funcionarios que tienen muchos años de servicio –de 10 años y hasta 34- en clara violación de los derechos laborales consagrados en el Código del Trabajo, en la Constitución Nacional y en los Convenios Internacionales suscritos por nuestro país.
Según Marcial Cantero, secretario general del Sindicato de Trabajadores del CIPAE (SITRACIPAE), los despidos son intempestivos y repentinos.

“Se aplica la medida más cruel de todas como es el despido, que deja desprotegidas a las familias de los despedidos, de un día para otro”, dijo Cantero en entrevista con E’a.

El sindicalista también lamentó que la actual directiva del CIPAE, nunca aplicó una gradualidad en las sanciones a algún trabajador. “Nunca existió algún sumario de manera a que el trabajador o la trabajadora despedida se pueda defender”, manifestó.

Las leyes laborales, contemplan la aplicación de apercibimientos verbales o escritos, amonestaciones, o suspensiones  u otras variantes, en forma gradual. “Eso, jamás existió“, dijo

Una burla inaceptable

“El CIPAE debe entender que los derechos laborales también son derechos humanos”.

La inseguridad en la continuidad del trabajo y el avasallamiento de los derechos, son, de por sí, inaceptables y constituyen una humillación para cualquier trabajador o trabajadora.

Sin embargo, y como si fuera una macabra burla, la Junta Directiva del CIPAE ofrece a los despedidos una indemnización que nada tiene que ver con la ley laboral ni con la más mínima consideración hacia quienes dedicaron muchos años a sostener esa entidad.

“Por ejemplo, a un compañero con más de 24 años de antigüedad le ofrecen como indemnización 2.197.868 de guaraníes. Es un irrespeto total, una burla inaceptable”, dijo sindicalista.

Desconsideración total

La falta de consideración se convierte en falta de ética si se considera que la medida de despedir a trabajadores se decidió el 30 de diciembre, en medio de las fiestas de fin de año.

Y lo peor, explica Cantero, es que se comunica la ingrata noticia al despedido entre las fiestas de fin de año y cuando éstos ya estaban en pleno goce de sus vacaciones.

“En este marco, y suponemos que es para evitar situaciones incómodas, procedieron a cerrar la institución todo el mes de enero del 2012”, explicó.

El sindicato “buscó por todos los medios el diálogo y el arribo a acuerdos, pero no tuvo respuesta”. Resolvió entonces comunicar y poner en conocimiento de las Iglesias, ONGs, Organizaciones Sociales, Centrales Sindicales, en especial a los sectores y gente beneficiaria de los servicios y a la ciudadanía toda, este clima de irrespeto y desconsideración hacia los trabajadores, su organización y sus derechos laborales,  que son derechos humanos.

La posición intransigente de los directivos del CIPAE obliga a los perjudicados y al SITRACIPAE a recurrir al Viceministerio de Trabajo y al Poder Judicial, tratando de buscar justicia.

Marcial Cantero, secretario general del Sindicato de Trabajadores del CIPAE, SITRACIPAE.

“Lamentablemente, en el CIPAE, entidad insignia de los derechos humanos, en este momento este valor brilla por su ausencia”, dice un pronunciamiento público de los trabajadores sindicalizados.

Qué piden los trabajadores

“Solicitamos a la Junta Directiva, en primer lugar, dejar sin efecto la actual barrida de los trabajadores del CIPAE. Exigimos respeto básico y elemental a los derechos laborales y a la dignidad de las trabajadoras y trabajadores de la institución. Reclamamos respeto a la organización de los trabajadores y no persecución, avasallamiento y desconsideración total como es la tónica actual”, expresa el comunicado.

“Solicitamos también el fin del verticalismo y del manejo hermético cuando se trata del presente y futuro de la gente que dedica su tiempo y sus mejores esfuerzos para cumplir con los compromisos con los sectores más vulnerables y con las agencias de cooperación y apoyo”, agrega.

“Esperamos, sinceramente, que el buen sentido, el respeto y el diálogo se vuelva a instalar en el CIPAE ya que consideramos que es el camino y el ambiente adecuado para el cumplimiento fiel de sus fines y objetivos fundamentales”, expresa finalmente el pronunciamiento del SITRACIPAE.

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