Denuncian impunidad en la violación de derechos laborales y sindicales

En 2011, tanto el gobierno como las patronales privadas atacaron con dureza a los trabajadores, que a su vez opusieron resistencia, afirmó Julio López, presidente de la CCT.

Julio López, presidente de la Confederación de la Clase Trabajadora (CCT)

“En este año que pasó nuevamente se manifestó con crudeza la aplicación de políticas y medidas económicas neoliberales que están al servicio y para beneficio de las trasnacionales sojeras, ganaderas, de las telefónicas y los bancos”, dijo Julio López en entrevista con E’a.

López, que preside la Confederación de la Clase Trabajadora (CCT), aseguró que las consecuencias de esas políticas se sienten claramente en el Presupuesto General de Gastos de la Nación, aprobado por el Parlamento y promulgado por el presidente Lugo.

“A los trabajadores y los sectores populares nos piden austeridad, cordura y estoicismo para que los oligopolios de la soja, la oligarquía ganadera y algunos sectores empresariales como los banqueros y las compañías de telefonía privada sigan acrecentando sus ganancias de una manera escandalosa”, afirmó.

A criterio del dirigente sindical, la prueba de sus afirmaciones está en que hasta hoy se sigue con la misma política de recaudaciones para el fisco, manteniendo intacta la estructura impositiva.

“No se tiene la más mínima intención de impulsar la implementación de los impuestos a la exportación de la soja, la carne, los bienes intangibles, de aumentar el impuesto al latifundio ni de implementar el impuesto a la renta personal”, dijo.

Violaciones de derechos

El 2011 no fue diferente a los años anteriores pues no han mermado las violaciones de derechos laborales y sindicales, tanto en el sector privado como público. “Las patronales no son sancionadas por violar las leyes, son autoritarias y hacen lo que quieren porque tienen la protección de la impunidad”, manifestó López.

El derecho de sindicación –y por ende la libertad sindical– ha sido constantemente quebrantado pues la persecución sindical es uno de los flagelos que azota al movimiento sindical paraguayo. “Esto es terrible porque los intentos de fundar un sindicato son liquidados de raíz al despedir a los trabajadores que plantean tal posibilidad”, sostuvo.

La política de flexibilización y precarización laboral, las contrataciones irregulares con “contratos basura”, es decir, flexibilizados al máximo, el irrespeto por el pago del salario mínimo, de un máximo de ocho horas de trabajo o las violaciones a los contratos colectivos “son el pan de cada día”, según el dirigente.

“El Estado violó uno de los históricos y más importantes derechos de los trabajadores, un derecho internacionalmente reconocido y garantizado por la Constitución Nacional, como es el derecho adquirido: decretó el aumento de la carga horaria laboral de seis a ocho horas diarias y ni siquiera respetó el pago de un resarcimiento económico”.

"El desafío del movimiento sindical es unificar, coordinar y centralizar las luchas que se dan de manera creciente."

Flexibilización del salario mínimo y la estabilidad Laboral

López señaló con preocupación que existe un proyecto de flexibilizar el salario mínimo, orientado a arrebatar ese derecho histórico. “Pretenden que el salario mínimo pase a depender exclusivamente del mercado”, expresó.

Enmarcado en esta orientación, el gobierno a través del Ministerio de Industria y Comercio, impulsó la Ley de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), un proyecto que, en forma disfrazada, elimina derechos elementales de los trabajadores contemplados en la vigente legislación laboral.

El irrespeto por la estabilidad laboral es muy frecuente: “Por ejemplo, en el sector de la carne y ante el problema de la aftosa, los empresarios dejan en la calle a centenares de trabajadores sin tener en cuenta que han sido estos trabajadores los que con su trabajo les llenaron sus bolsillos de dinero”, dijo.

El derecho a impulsar acuerdos a través los convenios colectivos que mejoren las condiciones de los trabajadores es cada vez más obstaculizado por las patronales y el gobierno. “En el sector público es aún más preocupante porque, a través de la Secretaría de la Función Pública, se distorsiona el verdadero sentido del contrato colectivo, imponiendo la absurda concepción de que éste no puede tener beneficios por encima de lo que establece la Ley”, aseveró.

Resistencia en unidad de acción

López explicó que pese a los ataques del Gobierno, con la aplicación de sus planes neoliberales, y a que las patronales se aprovechan de esto para profundizar la sobreexplotación, los trabajadores vienen resistiendo “heroicamente”.

También sostuvo que a pesar de la persecución sindical, los trabajadores se siguen organizando y unificando sectorialmente y citó el caso de la unificación de siete sindicatos en el IPS y la conformación del Bloque Sindical en el Ministerio de Justicia y Trabajo (MJT), del cual forman parte 6 sindicatos.

El dirigente sindical dijo que la mayor debilidad del movimiento sindical es su atomización. “La situación de abandono en la que se encuentran muchos sindicatos, fundamentalmente en sector privado y la división que se verifica aún dentro de un mismo gremio, son sólo manifestaciones de este problema”, señaló.

“El gran desafío para este año es superar esa atomización. Para ello es fundamental que los dirigentes asuman esa responsabilidad e impulsen la lucha en el marco de la unidad de acción, más allá de sus diferencias de criterios y de políticas”, afirmó.

Aseguró finalmente que el mayor esfuerzo debe estar orientado a unificar, coordinar y centralizar las luchas que se dan de manera creciente.

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