Deficiencias y triquiñuelas de la salud privada

Tres de los miles de casos que aseveran que la salud en Paraguay, antes que un derecho es una mercancía.

Caso 1 · Lucro desmedido

«Se acabó tu cupo». Esa fue la corta respuesta que le dieron a Claudia cuando se disponía a visar una orden de tomografía de tórax en un sanatorio privado, en el que cada mes dejaba un porcentaje de su salario mínimo. Claudia nos contó que era urgente tener un diagnóstico de su situación, ya que en varias ocasiones, luego de toser bruscamente, dejó escapar una importante cantidad de sangre. «Me descartaron tuberculosis y necesitaba tener una tomografía para definir la realización de un estudio más profundo». Luego de hacer malabares para hacerse la tomografía, fue a ver si su seguro le cubriría la broncofibroscopía que le pidió el médico. Este es un procedimiento delicado, en el que se introduce un pequeño tubo en la nariz o boca para hacer un recorrido de las vías respiratorias. Implica, además, el uso de anestesia. El seguro no le cubría y le costaría en total cerca de un millón y medio. «Averigüé en el Max Boettner y el mismo estudio en total me salió 300 mil guaraníes». Monto difícil para alguna otra persona, pero más fácil de manejar.

En este caso específico, la posibilidad de realizarse un estudio que definiría un diagnóstico de fondo para un tratamiento que podría salvar a una persona, Claudia, de 24 años, estudiante de Letras, de mirada risueña y conversación afable, implicaba un excedente de 1.200.000 guaraníes en concepto de lucro.

Caso 2 · Diagnóstico fácil

A Sofía le detectaron un mioma en el ovario. El médico de su seguro médico privado le dijo que le tendrían que vaciar; eso quiere decir una operación en donde le quitarían hasta el útero. Ella no se contentó con esa solución tan atropellada y drástica. Con 35 años esperaba poder tener otro hijo. Más allá de tenerlo o no, también estaba su derecho a revisar esa opción. De hecho le indignó y no volvió junto a ese médico. Unos meses después fue a ver a otro buscando una segunda opinión. Y, vaya sorpresa: con un simple tratamiento que no implicaba operación podría deshacerse del quiste.
Otro dilema al que se enfrentan algunos médicos de servicios privados es el control y a veces la censura que reciben si ordenan demasiados y determinados estudios para los asegurados. La empresa le descuenta al médico, nos aseguran otros estudiantes de medicina que en sus clases discuten esas disyuntivas.

Caso 3 · Sacar provecho al máximo

Miriam Saucedo estuvo casi 6 años asociada a un seguro médico privado. Por circunstancias personales, en enero de 2008 dejó de pagarlo y pasó a engrosar el 90,9 % de la población paraguaya sin seguro médico privado. En abril del mismo año se enteró de que estaba embarazada y decidió retomar su pertenencia al servicio. La recibieron con una amplia sonrisa, pero no le reconocieron su antigüedad anterior. Pasaba a ser una neófita y como tal debía esperar muchos meses antes de tener derecho a que el seguro le cubriera todo lo concerniente a la maternidad en curso.

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