Cuatro limitaciones institucionales que impiden a la Municipalidad de Asunción cambiar la ciudad

Cualquiera sea el signo político que gane los comicios y gobierne la intendencia de la comuna capitalina, se encontrará con unos límites institucionales que no podrá resolver en cinco años.

Por Arístides Ortiz

 

Contando desde el exintendente Porfirio Pereira Ruiz Díaz (1976-1989), el último de la era estronista, hasta la actual administración de Mario Ferreiro, pasaron por la administración de la comuna capitalina ocho intendentes en un lapso de 29 años.

En este tiempo la Municipalidad de Asunción fue acumulando deficiencias estructurales que hoy son endémicas. Deficiencias que le restan mucha capacidad institucional para abordar los cada vez más complejos problemas urbanos de Asunción Metropolitana y de su gente.

Torre de la intendencia de Asunción, que alberga a miles de funcionarios administrativos. Foto de Miguel Armoa.

Torre de la intendencia de Asunción, que alberga a miles de funcionarios administrativos. Foto de Miguel Armoa.

Exceptuando al exintendente Carlos Filizola, que por diferentes factores culminó su mandato (1991-1996) con buena aceptación de la ciudadanía, los que le siguieron padecieron una especie de “muerte política”, luego de que, tras cinco años de gobierno, no pudieran detener la inercia de los problemas institucionales de fondo y resolver los graves problemas de la ciudad.

Te contamos cuatro de esos problemas:

Un presupuesto bajo y mal administrado

Según la Dirección de Administración y Finanzas de la Intendencia Municipal, la comuna tiene un presupuesto anual estimado, hoy, en 125 millones de dólares. De éste total, el 67% (84 millones de dólares) es destinado a recursos humanos. Un 23% (28 millones de dólares) va para cubrir gastos fijos (alquileres, pago de deudas, servicios de agua, energía eléctrica, comunicación). Sumados estos dos porcentajes de gastos rígidos, a la intendencia municipal le resta un pobre 10% (13 millones de dólares) para las inversiones en infraestructura, construcción y equipamiento de la ciudad, y educación, salud y cultura para la población.

Los 125 millones provienen de fuentes genuinas de la municipalidad, sin contar los montos que recibe anualmente en conceptos de royalties, del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) ni los  recibidos a través de proyectos no reembolsables.

La tendencia -indetenible hasta hoy en los siete mandatos contando desde la administración Filizola- es que los gastos rígidos aumentan cada año presupuestario, mientras que el dinero disponible para las inversiones baja. La contracara de esta tendencia es que, también cada año, suben las demandas de inversión de la ciudad y su gente.

Sesión ordinaria de la Junta Municipal de Asunción. Los concejales tienen amplios poderes para gobernar el municipio con el intendente. Gentileza de la Junta.

Sesión ordinaria de la Junta Municipal de Asunción. Los concejales tienen amplios poderes para gobernar el municipio con el intendente. Gentileza de la Junta.

Según cálculos estimativos realizados por el concejal municipal Federico Franco Troche, Asunción necesita un presupuesto anual de 1.200 millones de dólares para satisfacer todas las necesidades de inversión. Un monto que le permitirá ir resolviendo los problemas estructurales de la ciudad y las demandas sociales de su población. Una suma inalcanzable para hoy.

Limitada capacidad institucional para el área metropolitana

Asunción es la cabecera del fenómeno de la metropolización. Un crecimiento poblacional y urbano que la tiene como centro denominado Área Metropolitana de Asunción (AMA). Desde una dinámica urbana real, Asunción y los 10 municipios deben ser entendidos como una sola ciudad. Además, Asunción es capital del país.

Como consecuencia de la metropolización y su atracción como capital, Asunción recibe casi diariamente a alrededor de 1.500.000 personas provenientes principalmente de los 10 municipios que lo rodean. Esta cantidad de visitantes demandan de la ciudad servicios, equipamiento e infraestructura, además de alimentar su economía.

Asunción tiene un diseño institucional -jurídico, político- incapaz de abordar los fenómenos que acarrean la capitalidad y la metropolización. Porque ni los convencionales  constituyentes que redactaron la Constitución Nacional en 1991 ni los legisladores que se suceden en el Congreso Nacional a lo largo de los años de la post-dictadura, tomaron nota de aquellos fenómenos.

La Ley 3966 Orgánica Municipal establece autonomía administrativa para Asunción y los 253 municipios del todo el país, en igualdad de condiciones para todos. Razón por la cual ésta ley no sirve a Asunción para abordar los complejos problemas citados, ya que no puede tomar decisiones ni acciones en las jurisdicciones de sus municipios vecinos del AMA.

Superpoblación de funcionarios

Leyendo las publicaciones periodísticas sobre informaciones de la Municipalidad de Asunción, se puede saber que desde la administración de Martín Burt (1996-2001) se iniciaron las promesas de reducción de la cantidad de trabajadores. Desde 1996, todos los  intendentes electos  que luego asumieron el mandato de gobierno municipal por cinco años prometieron despedir, por diferentes vías, a los funcionarios que la institución no necesita. Ninguno cumplió su promesa hasta hoy.

Oficina de recaudaciones de la intendencia municipal, en el subsuelo del edificio de la intendencia. Foto de Miguel Armoa.

Oficina de recaudaciones de la intendencia municipal, en el subsuelo del edificio de la intendencia. Foto de Miguel Armoa.

Según datos oficiales de la intendencia y la junta municipales de Asunción, la comuna  tenía un total de 8.331 funcionarios hasta el pasado 25 de julio. De este total, en la Junta Municipal trabajan 1.310, mientras en la intendencia laboran 7.021.

Estimaciones del exconcejal municipal Sebastián Villarejo –hoy diputado-, señalan que la junta puede funcionar con 400 funcionarios para el trabajo de gestión administrativa, técnica y financiera y para asistir a los 24 concejales.

Aunque no hay estimaciones oficiales, varios concejales y altos funcionarios de la actual administración de Ferreiro coinciden en que la intendencia necesitaría no más de 4.000 funcionarios públicos.

Estos cálculos no oficiales señalan que habría un excedente ocioso de 3.930 funcionarios públicos de los que se puede prescindir.

Evasión fiscal

La Municipalidad tiene 144.000 contribuyentes, según el catastro de tributación de la institución. Estos contribuyentes  pagan 125 millones de dólares anualmente en concepto de impuestos. El gran dato es, sin embargo, que la comuna dejar de recaudar cada año alrededor de 70 millones de dólares, aproximadamente el 40% de su potencial recaudador, según expresó públicamente Braulio Ferreira, director de administración y finanzas de la intendencia.

La corrupción institucional, la morosidad de pequeños y grandes contribuyentes y una estructura administrativa obsoleta y poco eficaz, son las causas.

Pero en realidad, ni siquiera se sabe cuántos contribuyentes potenciales tiene Asunción. La actual administración de Mario Ferreiro habla de que 180 a 190 mil ciudadanos son pagadores de impuestos en la ciudad; habría entonces alrededor de 40 mil evasores.

Corrupción

Los intereses personales, corporativos y partidarios, extraños a los intereses municipales, atraviesan las cuatro limitaciones institucionales citadas arriba.

La corrupción es cometida por altos funcionarios, intendentes y  concejales que usan el presupuesto municipal para emplear a sus operadores políticos; policías de tránsito, agentes recaudadores y  fiscalizadores que no cobran impuestos ni hacen cumplir ordenanzas municipales a cambio de  coimas; amañamiento de licitaciones públicas beneficiando a una oferta determinada para pagar favores  a financiadores de campañas electorales o para recibir personalmente jugosas coimas; coimas que reciben concejales municipales por gestionar y aplicar cambios a la Ordenanza Municipal Número 43 del año 1994 (Plan Regulador) para la construcción de edificios altos o comercios en zonas residenciales de la ciudad prohibidas para el efecto. Y sigue la lista.

Comentarios

Publicá tu comentario