Cuando la criminalización es «ambidiestra»

Opinión. Sobre el conflicto del «mural» en Filosofia UNA.

El primer mural borrado.

Larga es la tradición autoritaria y represiva en nuestro país. Tanto en dictadura como en democracia, la intolerancia política, la represión al disenso, el amedrentamiento, y la violencia directa han sido el pan de cada día de las distintas organizaciones populares que de diversas formas se han opuesto a este modelo capitalista de exclusión y muerte.

El movimiento campesino bien sabe de esto. Con centenares de muertos, torturados, imputados, presos y expulsados, confronta con un modelo que viene perfeccionando los mecanismos de dominación, combinando políticas criminalizantes con el bombardeo ideológico-cultural que se manifiesta a través de las diversas expresiones artísticas, a través de los medios masivos comerciales de comunicación y las diversas instituciones tradicionales de la sociedad occidental.

A nivel urbano el movimiento estudiantil ha sido un actor central de movilización y lucha, tanto en dictadura como en democracia. Producto de esta lucha frontal por una educación pública, gratuita, por la democratizacion de las universidades, por el Boleto Estudiantil, por una Reforma Universitaria Integral ha sido objeto también de la criminalización y persecución por parte de las autoridades educativas y los distintos gobiernos. Decenas de sumariados, detenidos, expulsados y reprimidos han sido estudiantes secundarios y universitarios por organizarse, por confrontar con el modelo mercantilizador de la educación, por las tomas, campamentos, paros, etc.

Momento en que borran el mural.

Hasta acá nada nuevo, la derecha, el estado, ya nos tiene acostumbrados a la criminalización. Lo nuevo en nuestro país (o no tan nuevo) es que la criminalización de las luchas estudiantiles sea encabezada por los propios estudiantes progresistas. La Facultad de Filosofía de la UNA, esta marcando un hito nefasto, un punto de inflexión en la historia del movimiento estudiantil. Representantes Estudiantiles, el Centro de Estudiantes vienen impulsando una sistemática campaña de persecución contra miembro de el emergente Movimiento Universitario Popular de la carrera de Trabajo Social en convivencia con las autoridades universitarias (Decana y Consejo Directivo).

Durante el 2011, el MUP-TS ha realizado dos campamentos de reflexión y tres murales de creación colectiva con un carácter claramente popular, anti-imperialista y una campaña por la desanexión de la Carrera de Trabajo Social de la Facultad de Filosofía. Estas acciones, han provocado que integrantes del Movimiento por la Revolución Estudiantil (MRE) quien controla el Centro de Estudiantes y la Representación Estudiantil ante el consejo de la facultad inicien una campaña de persecución contra integrantes del MUP. Durante el año, el MRE y las autoridades, han procedido a borrar en tres ocasiones los murales realizados en le patio de la carrera, han prohibido la realización de campamentos en el predio la facultad, amenazado a estudiantes y en la actualidad promueven la instrucción de un sumario contra 15 miembros del MUP. Todos estos elementos hablan a las claras de un intento de descabezar el MUP, frenar sus reivindicaciones y de esta manera acabar con la única disidencia existente en la facultad.

Nos encontramos ante un caso de criminalización de la lucha estudiantil, nada nuevo en la historia nacional, sólo que ahora es «ambidiestra». En la actualidad el movimiento estudiantil, el Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía de la UNA, otrora epicentro de formación de pensamiento crítico, de dirigentes sociales y políticos progresistas, de espacios culturales alternativos, se ha convertido en un espacio donde el disenso no esta permitido, donde los estudiantes persiguen a los estudiantes.

Mientras tanto el 3 % de acceso a la educación superior sigue siendo una lacerante realidad, la mediocridad de la enseñanza, la ausencia de investigación y extensión universitaria, los aumentos de prohibitivos aranceles nos siguen golpeando. Como ex-estudiante del la facultad siento una profunda vergüenza e indignación por estos hechos, que ya años atrás se vislumbraban. Cuan lejos estamos de los estudiantes chilenos, que al momento de escribir esta nota están llevando a cabo un Plesbicito Nacional por la Educación no vinculante, que ratificará que 9 de cada 10 chilenos apoyan las movilizaciones por una Educación Pública, Gratuita y de Calidad en todos sus niveles.

La lección, es la diversidad, el respeto a las diferencias por reivindicaciones comunes. La construcción de una herramienta gremial nacional que sintetice las distintas formas de organización y lucha de secundarios, universitarios, docentes, trabajadores, familias enteras, desempleados, indígenas que necesitan un sistema educativo incluyente.

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