Controvertida ley del músico profesional

Por German Lema: «Las declaraciones de Florentín Giménez son discriminatorias y rozan el fascismo.»

Si algo bueno tiene el Paraguay es lo permeable de su población a la música. Es difícil encontrar un hogar sin un arpa o una guitarra, o sin una persona capaz de cantar alguna polca o guarania. He vivido en varios países y jamás he visto tanta cantidad de músicos per cápita como en este país. Gente que de la nada es capaz de cantar segundas o terceras voces sin mayor formación que un par de peñas y unas botellas de cerveza.

No está mal tratar de regular la actividad y darle algo de seguridad y protección a los que trabajamos en la música, pero hay que tener cuidado de no terminar burocratizándola al punto de desmotivar a la población a practicarla. ¿Qué va a pasar con los festivales folclóricos de los pueblitos del interior? ¿Les van a caer y evitar la presentación de cualquier artista sin carnet? ¿Y los eventos escolares? ¿Los chicos no van a poder cantar o tocar en público?

¿Qué funcionario de qué organismo va a decidir si un vocalista de trash metal es suficientemente apto para ejercer?

Más allá de la controversia de esta ley, lo que motiva este ensayo son las declaraciones del Maestro Florentín Giménez, que no sólo son ridículas y discriminatorias, sino que rozan el fascismo.

Giménez propone que sólo son músicos «profesionales» aquellos con títulos que así lo avalen. Yo me pregunto cómo, en un país que provee una educación musical deplorable, con conservatorios en ruinas e insuficientes y sin carreras de nivel terciario en música paraguaya, se puede pretender que hasta el último músico de pueblito más alejado del Chaco paraguayo tenga un título habilitante.

Por otro lado, mal que le pese al Maestro Giménez, el tipo que se sube al colectivo a cantar a los gritos con una guitarra desafinada para mantener a su familia, es mucho más profesional que quien tiene un título de profesor de piano y nunca se ha subido a un escenario.

Florentín Giménez.

Además, me pregunto en qué institución de enseñanza musical del país podría un artista de alguna comunidad indígena obtener un título que lo habilite a interpretar su música ancestral. ¿Les vamos a negar a los músicos de las diferentes etnias su derecho a hacer música por no tener carnet?

En comentarios menos felices que audaces, Giménez acota: «El profesional músico debe ser el que sale de un estudio de formación…» y «los músicos empíricos son folcloristas y no profesionales». Cómo un referente de la cultura paraguaya como el Maestro Giménez puede usar el término «folclorista» como un adjetivo despectivo tomaría todo un ensayo en sí, y no soy yo -argentino y jazzista- quien debiera llamarlo a silencio por insultar a los músicos que con su trabajo y sin carnet enaltecen las tradiciones locales.
Por otro lado, me pregunto quién le ha dado a este señor la potestad de catalogar la musicalidad ajena.

Aquí va una corta lista de músicos empíricos, meros folcloristas que no merecen un mísero carnet otorgado por un Estado sin ley de Educación Superior, en el que los títulos terciarios se venden como churros con dulce de leche:

1. Wolfang Aadeus Mozart (quien le enseñó su papá nomás).
2. Modest Mussorgsky.
3. Atahualpa Yupanqui.
4. Mercedes Sosa.
5. John Lennon.
6. Efrén Echeverría.
7. Thelonious Monk.
8. Milton Nascimento.
9. Luis Alberto del Paraná.
10. Astor Piazzolla (estudió mucho, pero me parece que no obtuvo título alguno).

Para cerrar, nadie es mejor o peor músico por tener un título. Hay excelentes músicos sin estudios formales y pésimos músicos con grados académicos (hay en este blog una entrada antigua sobre uno de nuestro medio). Los músicos no somos la excepción a otra profesión u oficio. Así como hay médicos, arquitectos o docentes mediocres pese a sus títulos, el forzar a los músicos a recorrer el largo camino de una carrera ofrecida por una institución en pésimas condiciones con la excusa de obtener un papelito no mejorará el profesionalismo de nadie.

Todo el respeto que el señor Giménez merece por su obra y su trayectoria no significa que cualquier comentario que efectúe deba ser tomado en serio.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.