Conozca tres grandes mentiras negacionistas sobre la COVID-19

Antenas 5G que no existen, una pandemia dizque imaginaria y la increíble y triste historia de las mascarillas asesinas, son algunas de las mentiras más difundidas en las redes sobre el nuevo coronavirus. Traemos un poco de luz sobre tres de las grandes noticias falsas que circulan.

Por Osvaldo Zayas

  1. Las antenas 5G propagan el nuevo coronavirus

El 8 de junio de este año, un grupo de vecinos del Barrio San Miguel de Villarrica incendió una antena. Creían que era de quinta generación (5G). La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) informó que en Paraguay no existe una sola antena de ese tipo en Paraguay. El 11 de junio CONATEL informó que no habrá licitación para la instalación de antenas 5G sino hasta el año 2024 en Paraguay.

Las personas quemaron la antena porque creyeron que mediante ella se propagaba el nuevo coronavirus. El Ministerio Público terminó imputando a 7 personas. Además de causar el incendio, estas apedrearon el móvil del cuerpo de bomberos voluntarios.

Una disputa comercial entre Estados Unidos y la República Popular China es el antecedente sobre las especulaciones alrededor de la tecnología 5G. Primero se habló de la posibilidad de que generen cáncer y luego se la vinculó con la COVID-19. La Agencia Australiana de Protección Radiológica y Seguridad Nuclear ha declarado que no tiene información sobre efectos negativos para la salud, en el caso de radiación más intensa.

Casos como el de la quema de antenas en Villarrica se han repetido en países como Inglaterra. Actos motivados por noticias falsas  difundidas a través de redes sociales.

  1. La pandemia no existe

Tanto Donald Trump como Jair Bolsonaro se han pegado al discurso que niega la existencia de la pandemia y han llamado simple gripe a la COVID-19. Hoy Estados Unidos cuenta con más de 155 mil muertos y casi 4,6 millones de contagiados. Por su parte, Brasil ya lleva casi 92 mil muertos y más de 2,6 millones de personas contagiadas.

Trump había dicho que el 99% de los casos de COVID-19 eran inofensivos, a lo que Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, respondió que estaba tratando de averiguar de dónde sacó eso el presidente de la primera potencia del mundo.

La exministra de Salud y actual senadora, Esperanza Martínez, expresó que consideraba muy poco probable que el total de ministerios de Salud y de Economía de los países del mundo hayan caído en el engaño de una pandemia inexistente. Además, el doctor Manuel Quintana, del Hospital Universitario de La Paz (Madrid), le dijo a Radio y Televisión Española que la existencia de la pandemia no es discutible.

La Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), formada por 400 profesionales de la comunicación en ciencia, salud, tecnología y medio ambiente expresó: “hay muchas preguntas sin respuesta sobre la pandemia y su control, pero el virus existe y fue identificado y secuenciado incluso antes de la declaración de la pandemia”.

  1. Las mascarillas matan de asfixia

Mediante cadenas de Whatsapp ha circulado la mentira de que el uso prolongado de mascarillas hipoxia (estado de deficiencia de oxígeno). En ellas también recomiendan que los usuarios se la quiten cada cierto tiempo. Además, todo tipo de videos e imágenes señalan en redes que el uso de mascarillas es símbolo de esclavitud y que alguna especie de logia secreta está obligando al mundo entero a utilizarla

La verdad es que las mascarillas no producen ni hipoxia ni hipercapnia (retención del CO2) porque lo que filtran son partículas, no retienen el aire, el cual puede entrar y salir a través de los materiales de los que están compuestas. Además, manipularlas cada cierto tiempo lo único que hace es aumentar el riesgo de contagio.

Elena Plaza remarca, en un artículo publicado en el sitio Saludsinbulos, que las mascarillas fijan y detienen partículas, no el aire. Están testadas en múltiples ámbitos por normas muy parecidas a nivel mundial. Entre los ítems testados son la respirabilidad y la retención de CO2. Afirma que la gente no debe tener miedo a utilizarlas. La sensación de ahogo puede ser, además de por el propio uso de la mascarilla, por otros factores. Por ejemplo: el calor que producen otros elementos del equipo de protección individual en servicios de salud o a un uso durante muchas horas seguidas.

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