Colonia Jejuí sigue reclamando sus títulos de propiedad

“Somos una molestia y vamos a seguir siendo, pero luchamos por nuestros derechos, por lo que nos corresponde”, dijo Gregorio Gómez en conferencia de prensa en el INDERT.

Pa'i Maciel, durante la reclamación en el INDERT. Caso Jejuí. Fotografía: CLIP (http://www.colectivoclip.blogspot.com/).

A 37 años de haber sido despojados de sus tierras, a 37 años de que la dictadura invadiera la Colonia, apresara a sus integrantes, los torturara y asesinara a varios de ellos, el Pa’i Braulio Maciel y Gregorio Gómez, presidente y secretario de la Asociación San Isidro del Jejuí, respectivamente, llegaron al Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), para “recordarle” a su presidente, Marciano Barreto, que no cumplió su palabra.

Barreto les había convocado en diciembre pasado para firmar el título de propiedad de 182 hectáreas (de las 232 que reclaman como suyas) y entregarles después de algunos trámites administrativos, cosa que hasta ahora no ocurrió.

“Marciano, no te hagas el marciano, el INDERT debe a Jejuí 230 hectáreas”, decía una de las pancartas que portaba Gregorio Gómez.

El pa’i Maciel levantaba orgulloso otra pancarta: “Ni Alberto (Alderete) ni Eugenio (Alonso) pudieron contra la mini mafia. ¿Y vos, Marciano Barreto? Dale na, chera’a. Tu nombre ya está en la historia, por ahora como mentirosito…” Alderete y Alonso fueron los predecesores de Barreto en la presidencia del INDERT.

El tema central es que hasta hoy, pese a las promesas, no tienen ningún título de propiedad y los pobladores de la Colonia Jejuí creen que es por presión de los sojeros que quieren convertir esa zona en otro mar de soja.

Gregorio Gómez, durante la reclamación en el INDERT. Caso Jejuí. Fotografía: CLIP (http://www.colectivoclip.blogspot.com/).

Un nuevo aniversario

“El sábado 8 de febrero de 1975, un sábado de madrugada, atracaron la comunidad Pastor Coronel, el coronel José Félix Grau y la milicia colorada, porque Stroessner funcionaba entre tres, el Gobierno, el Partido Colorado y los militares”, dijo Gregorio Gómez a los periodistas y comunicadores presentes en la rueda de prensa en el INDERT.

“Así nos atracaron y nos impusieron un cerco militar durante 90 días. Yo estaba en San Juan en una reunión de las ligas agrarias. Por eso yo no fui tomado preso, pero mi esposa sí, ella estuvo presa cuatro meses en investigaciones. Muchos fueron torturados, “pileteados”, y les preguntaban “dónde están las armas”. Un compañero nuestro, Benítez, murió a raíz de eso”, relató Gómez una vez más.

“Otro, un francés, un religioso de los ‘Hermanos de Jesús’ estuvo con nosotros y él había estado en la guerra de Argelia (Guerra de Argelia o Guerra de Liberación de Argelia, 1954 y 1962, que terminó con la independencia de Argelia el 5 de julio de 1962. N de la R). En su baja figuraba que había sido paracaidista en el ejército francés, y le preguntaban dónde tenía su lugar de práctica de paracaidismo. Ridiculeces absolutas. Ahora suenan como ridículas, pero en ese entonces eso merecía la pileta”, dijo Gómez.

Pero ¿por qué la represión? “El pecado fue plantear una tierra común, comunitaria, asociativa y para producción agrícola autónomas y hacerlo como parte de las Ligas Agrarias”, respondió Gregorio,

Esas tierras, la tierra prometida…

“Jejuí surgió como un espacio en donde ir a plasmar unos ideales, un espacio en donde vivir y beneficiarnos todos de la producción y su comercialización respetando el medio ambiente, era como una tierra prometida”, explicó el pa’i Maciel

Tras la represión, aquellas tierras –compradas por ellos desde 1969 a 1975– quedaron en manos del primo del dictador Alfredo Stroessner, Ramón Matiauda. Éste nunca tituló pero las vendió a un ganadero, Velilla.

Hoy, la Asociación quiere continuar con la misma idea original. “Esas tierras van a ser tierras comunitarias, asociativas. No se va a transferir a nadie, no se va a hacer ninguna repartija. Nada. Tampoco pregunten qué vamos a sembrar. Ahora hay 30 hectáreas de sésamo y mucha producción de naranja porque eso es lo que quieren hacer”, dijo Gómez.

En 2005, el juez Silvino Delvalle, devolvió las tierras a la Colonia Jejuí. El caso judicial luego pasó a la Sala Constitucional y ahí los pobladores ganaron definitivamente. Según la sentencia, el INDERT está obligado a titular las tierras a nombre de la Asociación.

“Eso nomás falta y eso es lo que no ocurre”, dijo Gómez.

Presiones

Si la zona será un inmenso sojal, debería haber presiones por parte de otros propietarios vecinos que quieren avanzar en ese proyecto.

“Claro que sí”, dijo Gómez. “Enfrente, cruzando la ruta hay mil hectáreas de soja, sembradas, se dice que por Tranquilo Favero. Para ellos seríamos un estorbo. Nadie nos explica con certeza si esto es así, pero leyendo un poco a futuro, entendemos que eso va a ser así”, agregó.

“Va a ser una molestia que estemos ahí. Siempre fuimos molestia, para Stroessner fuimos molestia, ahora seguimos siendo molestia y vamos a seguir siendo molestia porque reclamamos nuestros derechos. No reclamamos ninguna indemnización. Queremos que nos devuelvan las tierras pagadas entre 1969 y 1975.”

Nuevas promesas

Hoy nuevamente se hicieron promesas. Pa’i Maciel se entrevistó con el presidente del Indert,  Marciano Barreto. Éste llamo al encargado de hacer los trámites y el funcionario dijo que «acababa» de terminar los planos y que en ese mismo momento enviaría a Catastro.

“Seguiremos esperando pero no nos quedaremos quietos. Fuimos perseguidos porque queríamos vivir dignamente. Hoy, después de casi 40 años, seguimos reclamando esa vida digna a la que tenemos derecho”, dijo finalmente Gregorio Gómez.

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