Colombia: prohíben utilizar glifosato en erradicación de cultivos ilícitos

Tribunal prohibió fumigaciones en los parques naturales donde existen cultivos de coca. La medida es para proteger la biodiversidad. 

El glifosato es  empleado por la policía colombiana para matar los cultivos de coca. Foto: radio Santa Fe.

El glifosato es empleado por la policía colombiana para matar los cultivos de coca. Foto: radio Santa Fe.

El tribunal de lo Contencioso Administrativo de Colombia, denominado Consejo de Estado en dicho país, resolvió prohibir la utilización de glifosato en la erradicación forzosa de cultivos ilícitos como la coca en los parques naturales, por los irreversibles perjuicios ambientales que provoca.

La policía antinarcóticos colombiana emplea habitualmente la fumigación aérea con el mencionado veneno para eliminar los cultivos de coca, pero este método está siendo revisado por los graves efectos colaterales, pues también mata el resto de las especies vegetales y animales.

La sección primera del Consejo de Estado consideró que la aspersión sobre los parques biodiversos “conlleva a la pérdida de la cobertura vegetal natural que entra en contacto con el químico”, informó el medio colombiano radio Santa Fe.

“La sala estimó además que la disposición (de fumigar con glifosato) no era proporcional, pues, aunque busca eliminar los cultivos ilícitos y así mantener el orden público, la forma de hacerlo no es la más indicada debido a que es nociva para los intereses generales y el medio ambiente, que tiene protección de índole constitucional”, precisó el tribunal en su dictamen.

Las fumigaciones aéreas han acarreado a Colombia problemas con países vecinos que denuncian la contaminación de sus recursos naturales y la población, que en el caso de Ecuador llegó incluso a tribunales internacionales. En cambio, este país retiró posteriormente la demanda para llegar a un “acuerdo amistoso” como la prohibición de fumigar a menos de 10 km de la frontera.

Sin medidas de protección

Se calcula que en Paraguay se emplean unos 24 millones de litros de glifosato en cada zafra sojera. El veneno, utilizado en soja genéticamente modificada para resistir al herbicida, se aplica para matar las malezas y plagas, aunque de paso también se destruye la biodiversidad.

La mayoría de los cultivos transgénicos en Paraguay no cumplen con las medidas de protección como las barreras vivas y las franjas de seguridad en parcelas cercanas a zonas pobladas, caminos vecinales y cursos de agua. Por ello, los conflictos en el campo van en aumento por los efectos que produce el veneno en la salud humana, además de la destrucción de los cultivos y animales domésticos de los labriegos.

Comentarios

Publicá tu comentario