Codehupy presenta queja ante la ONU por arresto y tortura de periodista de E’a

La Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) presentó una queja ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos por el caso de detención arbitraria y tortura del que fue víctima Paulo López Centurión, periodista de nuestro medio.

Paulo López, periodista de nuestro medio, en la sede de la Comisaría Tercera luego de que fuera sacado del calabozo.

“Consideramos que esta persona ha sido víctima de restricciones al derecho de libertad de expresión y de opinión, privación arbitraria de libertad y tortura en violación de los Art. 11, 17, 19, 5, 26 y concordantes de la Constitución Nacional (CN); los Arts. 239, 240 y concordantes del Código Procesal Penal del Paraguay (CPP); y los Arts. 7, 9.1, 19.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, dice parte del escrito firmado por el secretario ejecutivo de la Codehupy, Enrique Gauto Bozzano, y los abogados Dante Leguizamón Morra, Ximena López Jiménez, Francisco Benítez Añazco y Claudia Cuenca Franco.

En el contexto en que se registra la detención arbitraria y tortura contra el comunicador, la Codehupy explica al organismo de la ONU que el viernes 3 de enero una manifestación contra la suba del pasaje fue reprimida por la policía con un saldo de varias personas aprehendidas y heridas.

Al difundirse la noticia de los arrestos, López se dirigió a la Comisaría Tercera a fin de corroborar la situación de los manifestantes ante la denuncia de que fueron golpeados y torturados  por la policía. Luego de brindársele información contradictoria –pues mientras algunos uniformados confirmaron que en dicha comisaría se encontraban 4 manifestantes, otros señalaban que fueron trasladados–, López solicitó entrevistar y fotografiar a los detenidos.

Ante la negativa policial y la actitud agresiva de los uniformados que buscaban amedrentar al comunicador, este empezó a fotografiar y apuntar los nombres de los efectivos que obstaculizaban su labor. En ese momento el propio comisario Édgar Galeano ordena a sus subordinados que procedan a arrestar al trabajador de prensa por estar “molestando”.

El comisario Édgar Galeano, quien ordenó la detención del periodista. De acuerdo al relato de los testigos, participó directamente de la agresión contra el comunicador.

López fue agarrado por al menos seis policías, uno de los cuales le acogotaba la garganta causándole una sensación de estrangulamiento. Una vez tirado al piso, recibió golpes en varias partes del cuerpo y, según relataron los manifestantes detenidos que presenciaron la agresión, el propio comisario Galeano aplicó un golpe al periodista a la altura de la nuca con la culata de la escopeta.

Una vez en el calabozo, recibió amenazas del jefe policial, quien le señaló que “poesíaicha aescribita nderehe”, además de otro efectivo que le advirtió que se atenga a las consecuencias si le encontraba por la calle en bicicleta, medio que normalmente utiliza López para trasladarse al centro de la ciudad. Esto a fin de poner al tanto al comunicador que sus movimientos eran vigilados y que ya estaba en la mira.

Posteriormente, López fue liberado durante las primeras horas de la madrugada del sábado por orden del fiscal Emilio Fuster, quien argumentó la inexistencia de la figura penal de “atropello de guardia” que se atribuía a nuestro cronista.

Por último, el escrito solicita a la ONU que “tengan por formulada la presente comunicación individual para la emisión del llamamiento de urgencia y se dé intervención al Grupo de Trabajo de detenciones Arbitrarias; al Relator Especial sobre tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes; al Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión, y las relatorías y/o grupos de trabajo que consideren pertinentes”.

Además del arresto arbitrario y la tortura física y sicológica infringida al periodista, el secuestro de sus instrumentos de trabajo como la cámara y el cuaderno de apuntes constituye una flagrante violación al derecho constitucional de libre ejercicio del periodismo. Hasta ahora la fiscalía y la policía se culpan mutuamente por la desaparición de la cámara.

Enlaces relacionados: 

Policía cambia declaración de periodista y dice que este “dejó caer la cámara”

Policías retuvieron cámara a periodista y argumentan que detención fue por “causa a determinar”

Fiscal desmiente: Policía emitió un boletín con información falsa sobre el apresamiento de periodista

Policías cambiaron la cámara requisada a periodista: Tenía evidencias de la agresión

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.