Coco Arce: “Si no cambiamos todo, no cambiamos nada”

Segunda parte de la entrevista al candidato del Partido de los Trabajadores. Sostiene que dentro del capitalismo, la crisis económica no tiene solución y propone una salida socialista a la crisis.

Hay un tema que no se toca ya en ningún debate, y es la economía, la economía que se da por sentada la idea que la única alternativa es el capitalismo. ¿Vos qué opinas sobre nuestro sistema económico? ¿Hay que cambiarlo? ¿Por cual? ¿Se podrá?

 No hay quien no sepa que el capitalismo está en crisis. En nuestro continente lo sentimos desde hace muchos años, ahora comienza a sentirse en Europa y Estados Unidos. La crisis del sistema capitalista es mundial  y estructural.

Para hacer frente a la crisis, el capitalismo no tiene otra salida más que profundizar los ataques al nivel de vida de los trabajadores y los pueblos en los países imperialistas, y profundizar la recolonización de los países dependientes.

A esta tarea se han abocado los gobiernos de todo el mundo y están imponiendo una brutal ofensiva del capital en contra del trabajo que se concreta en la privatización de los servicios públicos y de los recursos naturales, la liquidación de los derechos laborales, la precarización del trabajo y la flexibilización laboral facilitando y abaratando los despidos, la desvalorización del salario real, el acaparamiento de la tierra, la intensificación del consumismo, los recortes de los presupuestos sociales para la salud y la educación públicas y el fortalecimiento del poder de las instituciones financieras internacionales.

Y los empresarios hacen lo suyo, aumentando los ritmos de trabajo y las jornadas laborales sin contratar nuevos trabajadores.

La realidad nos muestra que el capitalismo no tiene ya nada progresivo que ofrecer a la humanidad, al contrario, impone hambre, miseria, enfermedades, muerte, guerras y destrucción masiva del medio ambiente. Todo tipo de «soluciones» han sido planteadas por parte de los políticos y economistas burgueses y no pueden admitir que la crisis no se resolverá con reformar algunos aspectos. La opción que enfrenta hoy la humanidad es simple: socialismo o barbarie.

Por eso decimos que en el mundo, y por supuesto en nuestro país, dentro del capitalismo ya no hay solución para los graves problemas del pueblo pobre. La única salida a la crisis es una salida socialista. Es expropiar los medios de producción ponerlos bajo control de los trabajadores; es nacionalizar la banca y el comercio exterior. Es nacionalizar la tierra y realizar una revolución agraria. Es planificar la economía en función de las necesidades de la población. Esa es una propuesta socialista, más actual que nunca.

Eso lo lograremos sólo con un gobierno obrero, campesino y popular. ¿Se puede? Claro que sí, pero sólo si con la clase trabajadora, el campesinado y el pueblo organizados y movilizados. Con la organización y la movilización permanente, ¡todo se puede!

 ¿Cuál es el programa del PT para las próximas elecciones?

Como dije antes, nuestro programa contempla poner en práctica una economía planificada, orientada a satisfacer las necesidades del pueblo trabajador. Con esa orientación, proponemos un plan de desarrollo integral que comience con la ruptura con el capitalismo imperialista y sus instituciones financieras usureras, colocando todos los recursos a favor de quienes producimos las riquezas: las trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad.

A grandes rasgos, nuestro programa tiene tres ejes: Tierra Trabajo y Soberanía.

Con respecto a la Tierra, consideramos que estamos viviendo una verdadera tragedia social, producto de la aplicación del modelo económico neoliberal agroexportador, basado en el monocultivo de la soja. Este modelo está destruyendo todo: el modo de vida campesino, la tierra, los bosques, los arroyos, produciendo una verdadera catástrofe con consecuencias desastrosas para todo el país. El fenómeno de la sojización está liquidando el campo. El área de siembra de la soja se va expandiendo año tras año –para 2013 prevén 3.200.000 ha-, situación que ha venido expulsando a miles de campesinos hacia los cordones de miseria o directamente los lleva a emigrar a otros países.

Este modelo responde a los intereses del capital trasnacional y no sólo afecta al campo sino a toda la estructura económica del país pues genera miles de compatriotas que pasan a engrosar el ejército de desocupados, profundiza la miseria y el atraso.

Hoy es necesaria una reforma agraria radical, una revolución agraria que contenga tres pilares fundamentales:

A) La expropiación sin indemnización de los latifundios, y distribución de la tierra a los campesinos.

B) Un plan de producción diversificada, agroecológica con utilización racional de los recursos. La no utilización de agrotóxicos que degradan el medioambiente y;

C) Que el Estado garantice el suministro de créditos, insumos, herramientas y asegure el proceso de comercialización, con precios justos para los productos.

Trabajo

La alta tasa de desempleo, la política de precarización laboral, los bajos salarios y la falta de seguro social son consecuencias de esta política económica sustentada por el gobierno y que responde fielmente a los dictados del FMI y del Banco Mundial.

Otra nefasta consecuencia es la flexibilización laboral. Las patronales, en complicidad con los parlamentarios y aprovechándose de la alta tasa de desocupación, imponen leyes que definen nuevas formas de contrato en los que se eliminan las conquistas sociales, tales como el contrato colectivo de trabajo, el derecho a la estabilidad laboral, la seguridad social, la bonificación familiar, etc.

En el marco de esta realidad, desatan una implacable persecución contra la libertad de organización, violando cotidianamente todos los derechos laborales y sindicales de los trabajadores, de manera a liquidar cualquier posibilidad de resistencia organizada.

Ante esto, el PT propone:

Pena de cárcel para empresarios que no cumplen leyes laborales y garantías sindicales. Desterrar la flexibilización laboral. Pleno empleo de manera a que haya trabajo para todas y todos. Congelamiento de los precios de la canasta familiar. Precios máximos en los productos básicos  y control de los precios por parte de las organizaciones creadas para el efecto. Reajuste salarial del 40 por ciento para recuperar la pérdida histórica del valor de los salarios. No a la privatización de las empresas públicas. Defensa de la seguridad social. No a la criminalización de las luchas sociales.

Soberanía

La entrega de la soberanía en nuestro país, tiene varios rostros: La histórica estafa que representan los tratados de Itaipú y Yacyretá en los cuales los gobernantes de turno entregaron nuestro patrimonio energético a cambio del enriquecimiento de unos cuantos y sin ningún beneficio para el pueblo.

La invasión del empresariado brasileño en territorio nacional, que viene avasallando nuestra soberanía territorial destruyendo el ecosistema a través de la aplicación intensiva de los agrotóxicos, y matando a familias campesinas.

La posibilidad de que se implante en nuestro país la empresa Rio Tinto y la puesta en vigencia del decreto que da vía libre a las semillas transgénicas, también significan entrega de nuestra soberanía, al igual que las privatizaciones, el pago de la ilegítima y fraudulenta deuda externa, que anualmente significa la entrega de más de un millón de dólares por día que va a parar a la banca usurera, y la venta de las empresas públicas a grandes corporaciones multinacionales.

Por eso es necesaria una segunda independencia para el país, que garantice una verdadera soberanía nacional.

Proponemos: Renegociación de tratados de Itaipú y Yacyretá para recuperar nuestro patrimonio energético. Reemplazar el modelo del monocultivo de la soja, por la producción diversificada en base a las necesidades del pueblo. No a la implantación de la empresa Rio tinto Alcan. No a las semillas transgénicas. No al pago de la deuda externa. Fuera el FMI y todos los bancos usureros. Nacionalización de la banca y el comercio exterior.

Estas reivindicaciones, y todas aquellas que favorezcan a los intereses de los sectores explotados sólo podremos conquistarlas plenamente con un gobierno de trabajadores, con un gobierno obrero, campesino y popular que inicie la construcción de la sociedad socialista.

¿Estarías abierto a dialogar con los otros candidatos? ¿En base a qué?

El tema no es estar abierto o no a dialogar, sino la agenda y el enfoque sobre dicha agenda. Y eso, desde el vamos restringe los interlocutores para el diálogo. Hacer algo juntos, puntualmente, sobre temas de interés para el pueblo trabajador, con los candidatos del Frente Guazú o Kuña Pyrenda o Avanza País, claro que es posible y hasta sería positivo.

Luchar unitariamente, por ejemplo, para esclarecer los hechos de Curuguaty, para lograr la libertad de las y los presos políticos, para hacer respetar los derechos de las y los trabajadores, contra los despidos y por una serie de puntos específicos, concretos, en los que tenemos acuerdo, sería oportuno y conveniente.

Para otro tipo de unidad, de más largo aliento o de un frente permanente, como se plantean con la creación de frentes políticos, plantearíamos la discusión programática profunda, democrática y leal. Pero por todo lo que vemos hoy en la práctica electoral es poco probable que se vaya a dar.

Ficha

Eduardo “Coco” Arce, periodista, 59 años,  Por su oposición y lucha contra la dictadura de la trilogía Stroessner-ANR-FF.AA, estuvo preso durante un año en el campo de concentración de Emboscada (1977-1978) y fue uno de los pocos juzgados y condenados por la liberticida Ley 209. Tuvo pasantías por el Partido Revolucionario Febrerista y el Partido Comunista Paraguayo, hasta fundar el Partido de los trabajadores. Estudió (1985-1986) materialismo histórico y dialéctico en la ex Unión Soviética . Su curriculum como dirigente sindical abarca desde el Sindicato de Periodistas del Paraguay hasta la Central Unitaria de Trabajadores y el Movimiento Intersindical de Trabajadores (MIT).

Como periodista colaboró con agencias internacionales como la alemana DPA y la británica BBC Mundo. En Paraguay escribe para la revista de análisis y opinión E’a.

En las elecciones generales de 1993 fue candidato a la presidencia de la República por la Unidad de los Trabajadores y el Pueblo (UTP), frente electoral que aglutinó a diversos movimientos y partidos de izquierda, incluyendo al Partido de los Trabajadores.

Actualmente es miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de los Trabajadores en donde ocupa el cargo de secretario de Prensa y Relaciones, miembro de la comisión Directiva del sindicato de Periodista del Paraguay (SPP), como secretario de Finanzas y miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación de la Clase Trabajadora, como secretario de Prensa.

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