Clinitaria: retrato de un nuevo sujeto político desde las grietas

A propósito del libro que presenta Agustín Barúa.

No me equivoco si digo que en Paraguay son, sino inexistentes, contados los libros escritos en base a trabajos con abordajes comunitarios  desde la salud mental. Y más aún si esa experiencia comunitaria es con poblaciones urbanas marginalizadas. Esta es la novedad que trae el libro Clinitaria, andando, de a chiquito, con la gente, del siquiátra comunitario Agustín Barúa Caffarena, texto que se presenta hoy a las 19 hs. en la Plaza Italia.

Barúa  Caffarena sistematiza y transcribe en Clinitaria (conjunción de las palabras clínica y comunitaria)  alrededor de 7 años de trabajo colectivo en salud mental comunitaria. Trabajo que se ubica desde lo estatal y lo no estatal. Trabajo con la gente en los barrios marginalizados de Asunción.

El libro invita a leer y considerar una metodología de trabajo  y a pensar, desde diversas perspectivas, la realidad social y política paraguaya.

De mi lectura del libro, que invita a múltiples miradas, destaco tres puntos para el diálogo y la reflexión.

Actuar en las grietas sociales. Si la realidad grande te es aplastante por su tamaño, peso y  complejidad, entonces actuá en las fisuras del sistema, metete en lo que está más cerca de vos, en los boquetes donde la gente, a pesar de la apariencia, construye vida.  Este es el abordaje metodológico con el que Barúa y sus compas, de varios colectivos, intervienen en la realidad. Lugares de esta realidad donde se juega lo cotidiano de la “pequeña” política. Lugares sociales desde donde se percibe que el tiempo para el cambio de la gente es mucho más largo que los tiempos de la política formal, porque el tiempo abordado no es el de las elecciones cada cinco años, sino el de la cultura. Y aquí cabe una interrogante ¿Dónde late más la política del país: en los bañados de Asunción o en las oficinas de los partidos políticos y de las instituciones públicas? Y otra ¿Es más compleja la macro política o la micro política? Parece que son complejidades y tiempos diferentes, pero partes de una realidad total que puede desdoblarse, no en dos, sino en infinitas realidades.

Nuevas estatalidades. El cambio en la administración del Poder Ejecutivo ocurrido en agosto de 2008 posibilitó el ingreso de gestores y administradores provenientes de otros espacios sociales y políticos, diferentes a los que provienen de los partidos tradicionales y oligárquicos (PLRA, UNACE y ANR). Este nuevo contingente de gestores y técnicos públicos va construyendo, de a poco, una nueva relación del Estado con la gente, una relación institucional distinta a la que impusieron los colorados, en donde el Estado mira y atiende con más calidad a la gente. El autor de Clinitaria forma parte de este contingente. El trabajo que Barúa y los demás agentes sanitarios despliegan desde la Atención Primaria de la Salud (APS) del Ministerio de Salud Pública, podría estar creando nuevos hábitos de servicios desde el Estado;  hábitos que se podrían convertir en un derecho que, de cortarse mañana, podrían ser reclamados.  En otras palabras, podrían estar creando una nueva conciencia política. Se sabe que un proceso político, como todas las cosas de la vida, puede mirarse desde distintos ángulos, mirada que se define por el lugar desde donde se mira. Entonces se viven varios procesos, no un proceso; y participan en él varios actores, que quieren construir varias agendas, cada actor el de su interés. El que juega el actual gobierno y su contingente de políticos y tecnócratas es una de estas agendas. Sus frutos se verán más adelante, al analizarlo dentro del proceso global.

Nuevo sujeto político. La realidad es siempre mucho más rápida que el pensamiento. Por eso, casi siempre actuamos en realidades pasadas. En este sentido, el Paraguay de hace 30 años es muy diferente al de hoy. El despoblamiento del campo,  consecuencia de Capitalismo agrario, genera hoy nuevas poblaciones marginalizadas en los alrededores de las ciudades. Y más aún: construye nuevas ciudades,  nuevas culturas, nuevos problemas. Es el caso del Departamento Central y de los bañados de Asunción. Clinitaria muestra a estas poblaciones urbanas: nuevos paisaje social, formas de relacionamiento, formas de expresión, nuevas conductas políticas. De esto trata el libro: de un nuevo sujeto social y político en Paraguay, un sujeto que emerge de la nueva realidad: millones de personas que probablemente definirán lo que será el Paraguay en los próximos 20 o 30 años. Así, Clinitaria nos convoca a ocuparnos de la nueva realidad del país.

Cierro este breve comentario aludiendo a algunas formas del libro. Las ilustraciones de Rebeca Benítez retratan con delicadas y sentidas líneas a la gente y a los lugares de los bañados. Son trazos de un lápiz impregnado de la vida de los lugareños. Trazos con un lenguaje más sutil que la escritura. El diseño de Poli Acosta corta el libro en un tamaño práctico, dentro del cual distribuye el espacio en escritura, fotos, vacio e ilustración para una visualidad distendida.

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